‘Presencia de Policía Violeta se debió a solicitud expresa de colectivas en Saltillo; estaban temerosas’: Secretaría de la Mujer
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La Policía formó un cerco entre dos contingentes para evitar confrontaciones, mientras las agentes permanecieron sin armas y no respondieron a señalamientos
En medio de la discusión que se ha prolongado entre colectivas feministas de Saltillo tras la presencia de agentes de la Policía Violeta en la última marcha del 8M, la titular de la Secretaría de la Mujer, Mayra Valdés González, aseveró que dicho protocolo se implementó debido a la solicitud de las colectivas no interseccionales, quienes advirtieron que el evento podría contener riesgos a su integridad debido a las diferencias ideológicas.
Fue el pasado 8 de marzo cuando las autoridades del municipio de Saltillo y el gobierno estatal atendieron el llamado de la protesta “Marcha Feminista 8M Saltillo”, para desplegar un cerco de por lo menos 40 agentes del Agrupamiento Violeta que las delimitó del contingente interseccional integrado por otras colectivas feministas de la capital coahuilense.
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De acuerdo con Mayra Valdés, este protocolo fue solicitado por escrito desde días anteriores y, en la petición, se mencionaba que las integrantes y manifestantes que acudirían a la marcha que no es interseccional corrían un riesgo en su integridad.
“Fue una petición expresa y ahí estuvo la seguridad. Estaban temerosas de que grupos de otras colectivas se infiltraran en su marcha y quisieran llegar a romper, y como iban con infancias y mujeres embarazadas y de la tercera edad”, indicó Valdés González.
En entrevista con VANGUARDIA, la secretaria aseveró que desde la autoridad se implementó un protocolo que parte de un manual federal para atender la seguridad en las manifestaciones.
“Nosotros mandamos a la Policía Violeta: mujeres, sin armas e identificadas. Nada nos costaba mandarlas como infiltradas o de otra manera que no era lo correcto. La responsabilidad que como estado tenemos estipulada es el resguardo y seguridad de las manifestantes, así como lo marca el protocolo de marchas a nivel federal”, dijo.
Señaló que la contención entre un contingente y otro se debió a que eran dos marchas diferentes y aseveró que las agentes no reaccionaron ante señalamientos durante la implementación del protocolo.
“Eran dos marchas diferentes. Los colectivos de la marcha separatista pidieron dividir una marcha de la otra. Mi reconocimiento para las agentes porque, aparte de ser mujeres, aguantaron agravios e insultos que les hicieron y tuvieron un temple bastante alto. Ellas hicieron una contención muy grande y es de reconocer su trabajo para contener la fricción que había entre las diversas corrientes de colectivas dentro de la marcha”, expresó.
La secretaria explicó que en lugares como Puebla las colectivas de la marcha también solicitaron apoyo policial que finalmente no se brindó y esto provocó que hubiera riesgos en la seguridad.
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“Aquí fue una petición expresa y ahí estuvo la seguridad, y vemos que la marcha se llevó de forma pacífica. Hubo iconoclasia o pintas, pero eso está permitido dentro de estas marchas, pero no hubo situaciones ni agravantes que pudieran constituir en un delito”, indicó.
Por otro lado, Valdés González agregó que, a la par de que se registró la implementación del cerco de la Policía Violeta, también hubo presencia de otras agencias del estado como Protección Civil y Salud Pública, que estaban auxiliando para las diversas necesidades.