Renuncia obispo emérito Raúl Vera a la presidencia de organización Fray Juan de Larios
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A través de un comunicado oficial publicado en sus redes sociales, el obispo emérito Raúl Vera López anunció este lunes su renuncia, y la postura sobre lo que ha ocurrido en los últimos 10 años, como presidente de la organización Fray Juan de Larios, defensora de los derechos humanos en Saltillo, Coahuila, principalmente en el tema de la desaparición forzada en Coahuila.
De acuerdo con el comunicado, fue el pasado 5 de septiembre que el obispo emérito envió su carta de renuncia a la actual directora del Centro, Alma García, a quien le informó su descontento con la falta de invitación a su persona, a las reuniones del Consejo directivo desde hace al menos cinco años, sin motivo alguno.
Sin embargo, agregó que esta situación y otros descontentos, han prevalecido a lo largo de los últimos 10 años de operación de la organización.
“Comienzo corrigiendo que es hace aproximadamente 10 años que no se me consulta, informa, invita, ni se me hace parte de los trabajos que el centro realiza. Esto no es nuevo y no se trata de un asunto personal; supongo que continuaron un mal ejemplo que vieron. Pero también mencioné en escasos párrafos de mi carta renuncia, que no estoy de acuerdo con algunas de sus tomas de decisiones y que sólo me han llamado para que firme documentos, mismos que no he recibido para luego consultar o integrar a expedientes”, expresó.
Agregó que días después recibió una respuesta de Alma García, quien manifestó que existía la posibilidad de que otros integrantes de la organización desistieran.
“Un par de días después de esta carta, recibí la llamada de la directora y por lo que entendí quería que me desdijera, en tono grosera me dijo amenazante que se irían sus integrantes, para después escuchar reflexiva mi decisión con la cual le dije que continuaran su trabajo. No fueron nobles conmigo, pero deben seguir”, expuso.
El obispo expresó que la organización no se inició con el objetivo de que esta continuara a costa suya, sino que el trabajo en defensa de los derechos humanos prevaleciera, y exhortó a que así continúe, agregando que el trabajo que han realizado ha sido ejemplar.
“Yo no inicié este trabajo en derechos humanos para que siguieran a costa mía o a nombre mío, la búsqueda de la dignidad. Todo lo contrario, buscamos un proceso de promoción de la persona humana, en el cual cada una o cada uno fuera sujeto de su propia historia. Quienes están hoy en el Fray Juan de Larios, junto con las familias de FUNDEC o con quienes tengan conexión y trato, seguirán”, dijo.
“Mi presencia o ausencia, no alterará la lucha por la justicia en un centro que yo fundé, y quienes son parte hoy de ese centro, tienen la claridad de la justicia que hay que alcanzar y la manera honesta para llegar a ella, saben que las víctimas son prioridad, que la sociedad necesita su trabajo y que la ciudadanía tiene aún mucho por hacer en torno a la violación de derechos humanos en Coahuila”, manifestó.