Saltillo: demuelen escalera de los duendes en el Centro Histórico; construirán hotel
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La estructura en miniatura se había hecho famosa en redes sociales y simulaba la entrada de “duendes” a su casa
Esta semana fueron demolidas las llamadas “escaleras de los duendes”, que se ubicaban en las afueras de un domicilio sobre la calle Ramos Arizpe, en el Centro Histórico de Saltillo.
Como parte de las obras de construcción que se realizan en el sitio, la estructura de cemento que fungía como acceso hacia una de las puertas fue retirada por completo.
En octubre de 2022, VANGUARDIA narró la verdadera historia de las conocidas “escaleras de los duendes”, las cuales fueron resultado de una intervención de arte urbano realizada por el saltillense Jerónimo Valdés.
En aquel momento, el artista explicó que, familiarizado con el cemento tras haber construido su propia casa, decidió intervenir la escalera del inmueble con estructuras en miniatura.
“Había empezado a hacer escultura después de haber hecho grabado y dibujo; empecé a hacer volumen y, como siempre he trabajado en la calle, con una visión de grafitero o de artista urbano que mantiene una comunicación con la ciudad misma, tomando a la ciudad como un lienzo”, relató Valdés en 2022.
Un recorrido realizado por VANGUARDIA la tarde de este jueves 28 de mayo constató que toda la estructura fue removida, incluyendo la popular “escalera de los duendes”.
En el sitio también fue demolida la barda del predio orientada hacia el norte, sobre el callejón 10 de Mayo, donde se observó personal realizando labores de construcción y maquinaria pesada. Únicamente permanecen el muro y la reja del terreno sobre la calle Ramos Arizpe.
El Gobierno Municipal de Saltillo informó que en el lugar se proyecta la construcción de un hotel de entre seis y ocho habitaciones. Asimismo, aclaró que el inmueble no contaba con protección del Centro Histórico ni del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), debido a que no era considerado un inmueble con valor patrimonial.
Registros de Google Maps muestran que, al menos desde 2009, en el predio únicamente permanecía la fachada ubicada sobre el callejón 10 de Mayo, mientras que el terreno acumulaba basura y escombro.