San Valentín, termómetro del consumo y la publicidad digital
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Gen Z y Millennials concentran 60 por ciento del gasto; venta de flores y dulces crece hasta 300% y el móvil define el momento de compra
En México, el Día del Amor y la Amistad dejó de ser exclusivamente romántico para convertirse en un fenómeno social masivo que involucra parejas, amistades, familia y círculos cercanos. Esta amplitud lo posiciona como una de las fechas más relevantes del calendario comercial, con un impacto transversal en múltiples industrias.
De acuerdo con datos de Nielsen, el consumo está liderado por la Generación Z y los Millennials, quienes concentran alrededor del 60 por ciento del gasto total y muestran un comportamiento fuertemente influenciado por el contenido digital. Plataformas como TikTok funcionan como detonadores de tendencias, ideas de regalo y experiencias aspiracionales que luego se traducen en decisiones de compra.
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El gasto promedio por persona oscila entre 900 y mil 600 pesos, lo que refleja a un consumidor dispuesto a participar activamente en la celebración, aun bajo un entorno económico que favorece decisiones más racionales y planificadas.
EXPERIENCIAS, FLORES Y CONSUMO MÓVIL
En términos de categorías, las experiencias gastronómicas ocupan un lugar central: el 45 por ciento de los consumidores elige salir a cenar como forma principal de celebración. En paralelo, las ventas de flores y dulces pueden incrementarse hasta un 300 por ciento durante el propio 14 de febrero.
En Saltillo, el costo de los arreglos florales para la temporada varía en función del tamaño, las especies seleccionadas y el grado de personalización. Las opciones más accesibles se encuentran a partir de 250 o 350 pesos, mientras que los diseños más sofisticados —con flores premium, bases especiales y detalles personalizados— pueden situarse en un rango de entre 5 mil y 7 mil pesos, dependiendo de las preferencias y el presupuesto del cliente.
En paralelo, tiendas departamentales y comercios especializados ya exhiben una amplia oferta de productos de chocolatería. La variedad abarca desde chocolates amargos, con leche y semiamargos, hasta presentaciones rellenas de cereza o con licor, disponibles en formatos que van desde piezas individuales hasta estuches con entre ocho y 15 unidades.
El abanico de precios también es amplio. Entre las alternativas más económicas se encuentran promociones como dos piezas de la marca Ferrero por 29 pesos, mientras que los estuches de mayor tamaño y presentación alcanzan los 289 pesos. A esta oferta se suman muñecos de peluche, agendas, diarios y artículos personalizados, que amplían las opciones para quienes buscan complementar su obsequio.
El canal digital también gana protagonismo. Los pedidos a través de aplicaciones de comida registran un crecimiento del 12 por ciento, impulsados especialmente por la tendencia de desayunos sorpresa a domicilio, que combinan conveniencia y personalización.
El entretenimiento completa el ecosistema de consumo. México se consolida como el país que más acude al cine durante esta fecha, posicionando a salas cinematográficas y teatros como destinos clave del festejo.
OMNICANALIDAD Y DATA: LA CLAVE DEL IMPACTO
El recorrido de compra es claramente omnicanal. Aunque el 55 por ciento de las transacciones se concretan en tiendas físicas —principalmente en plazas comerciales y departamentales—, el comercio electrónico desempeña un rol decisivo en la etapa de exploración, comparación y búsqueda de promociones.
Las audiencias estratégicas en San Valentín se concentran en visitantes de cines y teatros, consumidores frecuentes de restaurantes, segmentos de entretenimiento y lifestyle urbano, así como en la activación sobre más de 110 mil puntos de interés vinculados al ocio, como parques y espacios recreativos.
Esta escala permite desarrollar campañas de alto impacto a lo largo de todo el funnel, desde el awareness hasta la conversión, conectando el entorno físico y digital en el momento exacto de decisión.
En ese contexto, el uso de datos unificados cobra especial relevancia. Impactar al consumidor adecuado, desde su dispositivo móvil, cuando se encuentra cerca de un punto de venta o buscando promociones, incrementa significativamente la eficiencia publicitaria.
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“San Valentín es una celebración social por naturaleza. Las personas quieren participar, compartir y regalar. Y las marcas que logran entender ese contexto tienen una ventaja enorme. La clave está en usar la data para acompañar al consumidor en su recorrido real, conectando inspiración y compra sin fricciones”, señala Alberto Pardo, CEO & Founder de Adsmovil.
Más allá de su dimensión romántica, el 14 de febrero opera como un termómetro del consumo mexicano: predominan las experiencias sobre los objetos, las promociones sobre el impulso y el móvil sobre cualquier otro canal.
En este escenario, la integración de retail media, inteligencia de datos y una comprensión profunda del comportamiento del consumidor se consolida como el diferencial estratégico para que las marcas alcancen relevancia, eficiencia y resultados medibles.