Ataque en secundaria de Torreón obliga a revisar las violencias que enfrentan los jóvenes: sociólogo de la UAdeC
El sociólogo Fernando Araujo plantea la necesidad de un diagnóstico que permita identificar los factores sociales, familiares y digitales relacionados con las violencias que enfrentan los jóvenes
El ataque registrado en la Secundaria General Número 13, perpetrado por dos jóvenes hermanos de 18 años, exhibe la necesidad de realizar un diagnóstico sobre las violencias que enfrentan las juventudes, con el fin de identificar los factores sociales, familiares, culturales y digitales que intervienen en estos fenómenos y establecer medidas de prevención, señaló el sociólogo Fernando Araujo, profesor e investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila.
Los hechos se registraron en el plantel ubicado en el ejido La Unión, en Torreón, Coahuila, donde una mujer, subdirectora de la escuela, perdió la vida y cuatro personas más, entre personal docente y un alumno, resultaron heridas. Las investigaciones continúan y dos hermanos, ambos mayores de edad y exalumnos de la institución, permanecen detenidos como probables responsables.
¿Qué nos dice la forma en que ocurrió este ataque, particularmente por el uso de armas blancas y el nivel de violencia?
No hay que dejar de lado que tienen parentesco los victimarios y que, de alguna manera, son jóvenes. Los 18 años implican una relación con la juventud y eso influye en la forma de ver la vida.
Lo importante es distinguir que son armas blancas y que se observa cierto grado de brutalidad y cierto grado de saña a la hora de cometer el crimen.
Hay que buscar elementos que son transversales en torno a las violencias que cometen las juventudes, como el uso de sustancias, la influencia de las tecnologías y el acceso a narrativas y discursos de odio que vulneran los derechos de los jóvenes que consumen este tipo de contenido.
También hay una ausencia de diagnósticos sobre las violencias que sufren los jóvenes de manera focalizada. Podemos esperar que, a partir de esta tragedia, encontremos mecanismos de control como cercos de seguridad en las escuelas, pero, desafortunadamente, muy seguramente, cuando pase esta situación volverán a ser más laxos.
Yo apostaría más a un diagnóstico plausible, adecuado y dirigido, donde se mezcle sociedad civil, academia y corporaciones de seguridad para entender, en una lógica estructural, lo que pasa con la juventud aquí en Coahuila.
¿Qué papel deberían tener las familias y las instituciones en ese diagnóstico?
No solamente es una responsabilidad familiar. También las instituciones y las dinámicas políticas y económicas tienen que hacer conciencia de que, desafortunadamente, las cuestiones familiares no se fragmentan por sí solas, sino porque no existen las condiciones para que los padres puedan dar seguimiento a las cuestiones educativas y de recreación de sus hijos e hijas.
Muchas familias tienen que dejar al cuidado de otras personas a sus hijos para poder sacar lo necesario para sobrevivir o para poder vivir.
¿Qué papel tienen las redes sociales y las plataformas digitales?
Hay una corresponsabilidad. Por un lado, las familias tienen que dar esta vigilancia, pero también hay que cuestionar a las grandes industrias de las redes sociales digitales sobre qué permiten que se publique y qué no. Tienen un grado de responsabilidad al permitir que cierto tipo de contenido esté presente ante el público joven.
En ese diagnóstico tendríamos que incorporar una variable sobre lo digital: qué tipo de contenido visualizan nuestros jóvenes para poder entender cómo construyen su narrativa ideológica y política.
Hay una corresponsabilidad en la construcción de un diagnóstico sobre el tipo de fenómenos de violencia que sufren las y los estudiantes en sus núcleos académicos. Por ahí podríamos partir para una mejor toma de decisiones preventivas.
¿Qué debería hacerse para prevenir estos fenómenos?
Desde la sociología debemos apostar por el diagnóstico y acompañar a nuestros jóvenes. Y me atrevo a decirlo: no solamente desde la salud mental, sino atendiendo los problemas estructurales que, de alguna manera, determinan este tipo de fenómenos.