IP debe rescatar planta tratadora ante riesgo de colapso: CMIC Laguna
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La infraestructura de Rancho Alegre está al borde del colapso; la cámara constructora señala que el Simas carece de recursos para solucionar el problema
TORREÓN, COAH.- Ante el grave deterioro de la Planta Tratadora de Aguas Residuales de Torreón y la imposibilidad financiera de costear su renovación completa, la inclusión del sector privado surge como la única vía viable para su rescate y gestión, aseveró Alejandro Jiménez Algara, líder de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en La Laguna.
El vocero del gremio constructor indicó que el Ayuntamiento y el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (Simas) deben estudiar con seriedad un modelo de concesión, pues sustituir o edificar una infraestructura de este tipo demandará un capital superior a los 100 millones de pesos.
Jiménez Algara cuestionó con dureza el estado de las instalaciones situadas en el ejido Rancho Alegre, señalando que años de abandono operativo llevaron el equipamiento al agotamiento total de su vida útil.
Incluso, advirtió que reparar la planta actual podría resultar económicamente inviable y más caro que erigir un complejo totalmente nuevo, dado el daño estructural acumulado.
Estas valoraciones surgieron tras la inspección técnica encabezada por el gerente general del Simas Torreón, Xavier Herrera Arroyo, quien citó a los miembros del Consejo de Administración para mostrarles el escenario real de la planta y la envergadura de los fondos requeridos.
El titular de la CMIC subrayó que el recorrido sirvió para evidenciar de primera mano un retraso histórico en el mantenimiento del lugar, panorama que exige resoluciones urgentes y proyectadas a futuro.
“Planeamos nuevas obras y proyectos para el municipio, pero desatendemos y dejamos sin mantenimiento la infraestructura existente. Es tiempo de voltear a ver y preservar lo que ya construimos”, enfatizó.
El dirigente destacó la apertura actual del organismo operador, comparándola con la opacidad de pasadas administraciones donde los consejeros del sector productivo no eran informados ni llevados al sitio para constatar la gravedad de la situación.
Con este diagnóstico en mano, los consejeros tienen el contexto necesario para impulsar un plan definitivo que resuelva el tratamiento de las descargas en la ciudad.