Propone Marcelo Torres convertir cumplimiento fiscal en inversión para MIPYMES
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MIPYMES con siete años consecutivos de cumplimiento fiscal podrían acreditar hasta el 100% del ISR causado
TORREÓN, COAH.- Las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) que mantengan un historial fiscal en regla durante siete años consecutivos podrían acreditar hasta el 100 por ciento del Impuesto Sobre la Renta (ISR) causado, siempre que reinviertan una cantidad equivalente en proyectos destinados a impulsar su crecimiento.
Ese es el esquema planteado por el diputado federal del PAN, Marcelo Torres Cofiño, quien presentó una iniciativa para que el cumplimiento de las obligaciones tributarias pueda traducirse en incentivos destinados a la modernización, el aumento de la productividad y la generación de empleos en las MIPYMES.
La propuesta condiciona el beneficio a que los recursos sean destinados a inversión productiva, innovación, modernización tecnológica, capacitación del personal o acciones encaminadas a mejorar las condiciones laborales.
“Quien cumple con México merece incentivos para crecer, no más obstáculos. La propuesta es muy sencilla: premiemos al que cumple. Si durante siete años una empresa pagó sus impuestos y estuvo en regla, ayudémosla a crecer, modernizarse y generar más y mejores empleos”, señaló Torres Cofiño.
El legislador explicó que el esquema no implicaría la entrega de recursos públicos ni una condonación de impuestos, debido a que el crédito fiscal estaría directamente vinculado con la inversión efectivamente realizada por cada empresa.
Como ejemplo, señaló que una MIPYME con un ISR causado de un millón de pesos que invierta esa misma cantidad en conceptos autorizados podría acreditar hasta un millón de pesos contra el impuesto correspondiente.
El esquema contempla inversiones en maquinaria y equipo, automatización de procesos, digitalización, desarrollo de software, ciberseguridad, tecnologías para el ahorro de agua y energía, innovación, capacitación y programas destinados al bienestar de los trabajadores.
“Hoy el pequeño empresario paga impuestos, nómina, seguridad social, renta, luz y proveedores; pero cuando quiere crecer, muchas veces está solo. Queremos cambiar esa lógica: que cumplir también tenga recompensa”, expresó.
Para evitar irregularidades, la iniciativa establece mecanismos de control y fiscalización. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) tendría a su cargo verificar tanto el cumplimiento fiscal durante los siete ejercicios consecutivos como la realización de las inversiones que sustenten el estímulo.
En caso de detectarse una aplicación indebida del beneficio, la empresa tendría que cubrir el ISR correspondiente, además de las actualizaciones, recargos y demás accesorios establecidos en la legislación fiscal.
El beneficio sólo podría utilizarse una vez por cada periodo de siete ejercicios fiscales consecutivos, con el objetivo de mantener su carácter extraordinario y dirigirlo a empresas que acrediten un historial sostenido de cumplimiento.
“México necesita dejar de ver al pequeño empresario solamente como alguien a quien cobrarle. Quien cumple, invierte y genera empleos merece oportunidades para crecer. Esa es la apuesta: convertir cumplimiento fiscal en inversión, productividad y empleos”, concluyó Torres Cofiño.