Sindicato municipal de Torreón inicia paro; exige al tesorero pruebas de presuntas faltas
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El paro laboral ha derivado en la interrupción parcial de servicios públicos y el cierre temporal de oficinas, generando afectaciones directas a la ciudadanía que acude a realizar trámites municipales
TORREÓN, COAH.- La crisis interna en el Ayuntamiento de Torreón se agudizó este martes con el estallido de un paro laboral que involucra a cerca de mil 200 empleados municipales. El movimiento surge como respuesta a los señalamientos del tesorero, Javier Lechuga Jiménez Labora, a quien los trabajadores exigen demostrar las presuntas irregularidades atribuidas al gremio.
Bajo la coordinación de la dirigente sindical, Rosalva Rodríguez Silerio, los manifestantes denunciaron la falta de notificaciones oficiales sobre las acusaciones, situación que ha provocado un clima de descontento e inseguridad jurídica entre la plantilla.
“Pedimos claridad sobre los cargos. Es imposible articular una defensa frente a señalamientos que desconocemos por completo”.
Rodríguez Silerio enfatizó que esta problemática no es aislada, sino el clímax de dos meses de hostigamiento constante hacia el personal. Aclaró que el sindicato no rechaza una posible modernización administrativa, siempre y cuando se realice bajo los principios de transparencia y respeto a la dignidad del trabajador.
“Si existen pruebas de malas prácticas, que se presenten. No protegemos faltas administrativas, pero exigimos que cualquier acusación tenga un sustento real y legal”.
La suspensión de labores ha generado retrasos operativos y el cierre temporal de diversas dependencias, lo que afecta la atención al público. Los empleados han condicionado el regreso a sus puestos a que el Gobierno Municipal esclarezca el origen de las imputaciones.
Por su parte, la administración local defendió los cambios en sectores como Plazas y Mercados, argumentando que se trata de un ordenamiento necesario derivado de denuncias ciudadanas. Según la autoridad, esto implica auditar el desempeño de los sindicalizados; no obstante, los trabajadores sostienen que la comunicación ha sido nula respecto a los cargos específicos.
Asimismo, la representante sindical reiteró que, aunque están dispuestos a negociar, la base de cualquier acuerdo debe ser la honestidad informativa.
“El diálogo es el camino, pero con las cartas sobre la mesa. No permitiremos que se difame a los trabajadores de manera infundada”.
De no recibir una contestación formal y detallada por parte de la Tesorería, el grupo inconforme advirtió que las medidas de presión podrían extenderse de forma indefinida.