Alejandro Mancuso, acusado de vender licencias de entrenador a estrellas del futbol

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Thiago Silva, Felipe Melo, Roberto Carlos y Diego Lugano figuran entre los futbolistas mencionados. El caso ya provocó revisiones en los registros de técnicos en Brasil

El futbol sudamericano enfrenta un escándalo por la presunta venta de licencias falsas para dirigir equipos profesionales. Alejandro Mancuso, exseleccionado argentino y antiguo colaborador de Diego Armando Maradona, fue señalado por ofrecer certificados de entrenador que supuestamente permitían obtener una titulación internacional sin cumplir con la formación requerida.

La investigación, publicada por la periodista Joanna de Assis, del portal brasileño UOL, reunió audios, mensajes y documentos que apuntan a un posible esquema de comercialización irregular de licencias de la Asociación de Técnicos del Futbol Argentino (ATFA).

Entre los nombres relacionados con la operación aparecen figuras reconocidas como Thiago Silva, Felipe Melo, Roberto Carlos, Diego Lugano, Paolo Guerrero, Alex de Souza, Luiz Gustavo, Dejan Petkovic y Paulinho, aunque las circunstancias y las versiones de cada uno son diferentes. La aparición de sus nombres no significa que todos conocieran las presuntas irregularidades ni que hayan utilizado los documentos.

De acuerdo con la investigación, Mancuso ofrecía las licencias C, B, A y A PRO mediante un supuesto procedimiento acelerado que denominaba «trámite urgente». El paquete completo podía costar alrededor de 100 mil reales brasileños, equivalentes a unos 20 mil dólares, y los certificados eran entregados sin que los interesados completaran la formación habitual.

La polémica dejó de ser únicamente una denuncia periodística y comenzó a tener consecuencias administrativas. Este 8 de octubre, la Confederación Brasileña de Futbol (CBF) anunció una revisión de los registros de entrenadores que presentaron licencias argentinas para comprobar su autenticidad.

Uno de los casos concretos es el de Diego Souza, exfutbolista y entrenador del Joinville, cuyo registro fue suspendido después de que la ATFA informara que no aparecía en sus archivos oficiales. Souza declaró que había recibido la documentación en 2023, cuando todavía jugaba, y que confió en la propuesta que le presentó Mancuso.

La CBF remitió el caso a su Comisión de Ética y a la Cámara Nacional de Resolución de Disputas para investigar las posibles responsabilidades. También solicitó a la Conmebol reforzar la verificación de este tipo de documentos.

Según la información publicada por UOL este jueves, Diego Souza era, hasta ese momento, el único entrenador identificado que había utilizado una de las licencias cuestionadas para obtener su registro oficial en Brasil. Otros exfutbolistas mencionados en la investigación contaban con certificaciones obtenidas por vías regulares para ejercer como técnicos.

El caso pone bajo la lupa los mecanismos de certificación de entrenadores en Sudamérica y abre interrogantes sobre los controles que deben realizar las federaciones y los clubes. Mientras avanzan las revisiones, será necesario distinguir entre quienes pudieron haber sido engañados, las posibles irregularidades cometidas y las responsabilidades individuales que logren acreditarse.

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La propuesta resultaba atractiva para futbolistas que buscaban preparar su futuro como entrenadores, pero que todavía se encontraban en activo y tenían poco tiempo para asistir a clases. Sin embargo, la autenticidad de los documentos quedó en entredicho cuando algunos de los compradores intentaron verificar su validez.

Uno de los casos que más llamó la atención fue el de Thiago Silva, experimentado defensa brasileño con pasado en el PSG y el Chelsea. Según la investigación, el futbolista pagó por una formación que no se desarrolló conforme a lo acordado y, ante las dudas sobre la autenticidad de los certificados, decidió no utilizarlos.

Felipe Melo también reconoció haber adquirido las licencias, pero explicó que comenzó a sospechar cuando las clases presenciales prometidas nunca se concretaron. El ex volante, quien jugó en clubes como Flamengo, Palmeiras y Fluminense, retiró de sus redes sociales las publicaciones relacionadas con la certificación y solicitó que le devolvieran su dinero.

De acuerdo con una segunda publicación de Joanna de Assis, difundida el 8 de octubre, Felipe Melo recuperó el dinero el 22 de septiembre de 2025. El exfutbolista había negociado un descuento del 50 por ciento sobre el precio habitual, por lo que pagó 10 mil dólares.

Su testimonio también reveló que recibió documentos con calificaciones correspondientes a evaluaciones que, según su relato, no había realizado. Estos detalles reforzaron las dudas sobre el procedimiento ofrecido por Mancuso.

LA ATFA SE DESLINDA DE MANCUSO

Ante las acusaciones, la Asociación de Técnicos del Futbol Argentino (ATFA) negó que Mancuso tuviera algún cargo dentro de la organización o autorización para representarla.

En un comunicado citado por la investigación, la entidad aseguró que el exfutbolista no forma parte de su junta directiva, no ocupa un puesto de autoridad y tampoco mantiene una relación contractual con la institución.

Mancuso, por su parte, rechazó ser responsable de emitir las licencias. En uno de los audios difundidos por la investigación, sostuvo que únicamente proporcionaba contactos para que los interesados se comunicaran directamente con la federación.

Sin embargo, el reporte de UOL señaló diversas inconsistencias en los certificados, entre ellas errores de escritura, códigos QR que no funcionaban y documentos que no cumplían con los requisitos necesarios para acreditar su validez internacional.

EL ESCÁNDALO YA TIENE CONSECUENCIAS EN BRASIL

La polémica dejó de ser únicamente una denuncia periodística y comenzó a tener consecuencias administrativas. Este 8 de octubre, la Confederación Brasileña de Futbol (CBF) anunció una revisión de los registros de entrenadores que presentaron licencias argentinas para comprobar su autenticidad.

Uno de los casos concretos es el de Diego Souza, exfutbolista y entrenador del Joinville, cuyo registro fue suspendido después de que la ATFA informara que no aparecía en sus archivos oficiales. Souza declaró que había recibido la documentación en 2023, cuando todavía jugaba, y que confió en la propuesta que le presentó Mancuso.

La CBF remitió el caso a su Comisión de Ética y a la Cámara Nacional de Resolución de Disputas para investigar las posibles responsabilidades. También solicitó a la Conmebol reforzar la verificación de este tipo de documentos.

Según la información publicada por UOL este jueves, Diego Souza era, hasta ese momento, el único entrenador identificado que había utilizado una de las licencias cuestionadas para obtener su registro oficial en Brasil. Otros exfutbolistas mencionados en la investigación contaban con certificaciones obtenidas por vías regulares para ejercer como técnicos.

El caso pone bajo la lupa los mecanismos de certificación de entrenadores en Sudamérica y abre interrogantes sobre los controles que deben realizar las federaciones y los clubes. Mientras avanzan las revisiones, será necesario distinguir entre quienes pudieron haber sido engañados, las posibles irregularidades cometidas y las responsabilidades individuales que logren acreditarse.

Periodista potosino radicado en Saltillo Coahuila, con una experiencia de más de 20 años en medios impresos y la web, como reportero y editor.

Licenciado en Comunicación por la Universidad Autónoma de Coahuila. Manejo principalmente de noticias locales, comunitarias, deportivas y policiacas.

Hago lo que me gusta y se me retribuye. Eso es felicidad.

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