Chris Segal desata las críticas en el clásico de Chicago tras fallar 27 marcaciones
El umpire principal tuvo una desastrosa actuación en el partido del domingo entre los Cubs y los White Sox, abriendo el debate sobre si los árbitros están más capacitados que la tecnología en el beisbol
La tecnología en el beisbol de las Grandes Ligas está generando sus propias historias, algunas no tan amables, como las de un umpire que está en el centro de la atención por su pésima actuación.
Se trata de Chris Segal quedó en el centro de la polémica tras fallar 27 marcaciones, la cifra más alta registrada en lo que va de la temporada. Esto en el duelo de la ciudad de Chicago entre los Cubs y los White Sox.
La controversia se propagó rápidamente en redes sociales, donde aficionados exigieron mayor precisión en el arbitraje. Reportes de la cuenta especializada Umpire Auditor en X y la comunidad de r/baseball en Reddit confirmaron el desastre: de esas 27 decisiones erróneas, 18 perjudicaron directamente a los White Sox, lo que elevó aún más la tensión en el Guaranteed Rate Field.
El sistema de desafíos ABS también fue parte del espectáculo, ya que ambos equipos lograron revertir 9 decisiones del ampáyer. Sin embargo, el problema persistió: 12 errores no pudieron ser corregidos, dejando frustración visible en jugadores y managers, especialmente del lado de Chicago White Sox.
A pesar del arbitraje adverso, los White Sox respondieron en el terreno de juego con bateo oportuno y una defensa que resistió bajo presión. Incluso el bullpen, exigido durante gran parte del encuentro, logró contener los momentos más críticos y mantener al equipo con vida.
El partido se extendió hasta entradas extra, y fue ahí donde el dramatismo explotó. En la décima entrada, un batazo decisivo dejó tendidos a los Cubs y provocó una celebración total en el dugout y en las gradas. Con ese golpe, los White Sox se llevaron una victoria cardiaca por 9-8, en un duelo que terminó convertido en un episodio inolvidable por razones muy distintas a las esperadas.
La actuación de Chris Segal ya es tema de conversación en toda la MLB. Analistas y exjugadores han pedido una revisión urgente de los criterios arbitrales, además de una mayor integración tecnológica, para evitar que juegos de esta magnitud queden manchados por errores humanos.
Para los White Sox, el triunfo tuvo sabor a justicia y reivindicación: vencieron no solo a su rival de ciudad, sino también a un arbitraje que pudo cambiar el rumbo del juego. Los Cubs, en cambio, se marcharon con la frustración de haber dejado escapar un partido que parecía controlado.
Ahora, la presión apunta directamente a la MLB, que deberá responder ante este récord negativo de 27 fallos. La exigencia de aficionados, jugadores y entrenadores es clara: el beisbol debe seguir siendo un espectáculo competitivo, emocionante y, sobre todo, justo. Porque sí, como dice el dicho, “el ampáyer también juega”... pero esta vez, jugó demasiado.