La maldición del quinto partido: las eliminaciones que marcaron a México en los Mundiales
La Selección Mexicana arrastra una de las frustraciones más dolorosas del futbol nacional: no superar los Octavos de Final en Mundiales desde 1986. De Bulgaria 1994 a Brasil 2018, el Tri convirtió el quinto partido en una obsesión colectiva
Si existe una herida abierta en el imaginario deportivo mexicano, esa es la maldición del quinto partido. Desde hace décadas, la Selección Mexicana carga con una frustración mundialista que aparece antes de cada Copa del Mundo: la imposibilidad de avanzar más allá de los Octavos de Final.
El recuerdo se repite como penitencia cada cuatro años. Penales fallados, errores arbitrales, desconcentraciones, remontadas dolorosas, goles de último minuto y hasta genialidades rivales han construido una historia marcada por la misma sentencia: México se queda en la orilla.
En Estados Unidos 1994, el Tri cayó ante Bulgaria el 5 de julio, en Octavos de Final, después de empatar 1-1 en tiempo regular. Alberto García Aspe marcó por México y Hristo Stoichkov lo hizo por los europeos.
En penales, las fallas de Marcelino Bernal, García Aspe y Jorge Rodríguez sellaron la eliminación por 1-3. El golpe fue mayor porque México jugaba prácticamente en territorio conocido y nunca logró imponer condiciones.
Cuatro años después, en Francia 1998, la Selección volvió a quedar cerca. El 29 de junio, México ganaba 1-0 a Alemania con gol de Luis Hernández, pero no logró liquidar el partido.
La falla del “Matador” y el derrumbe en el cierre fueron determinantes: Jürgen Klinsmann empató y Oliver Bierhoff consumó la remontada alemana por 2-1.
La herida más incómoda llegó en Corea-Japón 2002. México había firmado una buena fase de grupos, pero el 17 de junio se topó con Estados Unidos en Octavos de Final.
Brian McBride anotó al minuto 8 y obligó al Tri a perseguir el partido desde muy temprano. Landon Donovan completó el 2-0 y dejó una de las eliminaciones más amargas por tratarse del rival de Concacaf.
En Alemania 2006, México ofreció una de sus actuaciones más competitivas, pero volvió a caer. Rafael Márquez adelantó al Tri ante Argentina, aunque Hernán Crespo empató casi de inmediato.
El partido se fue a tiempo extra y, al minuto 98, Maxi Rodríguez sacó un zurdazo inolvidable para el 2-1 que dejó fuera a los verdes.
La historia se repitió contra Argentina en Sudáfrica 2010. El 27 de junio, México perdió 3-1 en Octavos de Final, en un partido condicionado por un grave error arbitral: Carlos Tévez abrió el marcador en fuera de lugar.
Aunque la repetición evidenció la jugada, el gol fue validado. Después anotaron Gonzalo Higuaín y otra vez Tévez; Javier “Chicharito” Hernández descontó, pero ya era tarde.
En Brasil 2014, el dolor tuvo una frase eterna: “No era penal”. México vencía 1-0 a Países Bajos con gol de Giovani dos Santos y estaba a minutos de volver al quinto partido.
Sin embargo, Wesley Sneijder empató al 88’ y, en tiempo agregado, Arjen Robben provocó el penal que Klaas-Jan Huntelaar convirtió para el 2-1.
Rusia 2018 fue otra parada en el mismo laberinto. México enfrentó a Brasil el 2 de julio y resistió durante el primer tiempo, pero Neymar rompió el partido al minuto 51.
Con el Tri obligado a abrir espacios, Roberto Firmino marcó el 2-0 al 88’ y confirmó una nueva eliminación en Octavos de Final.
El bonus track llegó en Qatar 2022, aunque esta vez México ni siquiera alcanzó la instancia habitual. El equipo empató 0-0 con Polonia, perdió 0-2 ante Argentina y venció 2-1 a Arabia Saudita.
El problema fue el gol de Salem Al-Dawsari al 90+5’, que terminó siendo letal: México quedó fuera por diferencia de goles y Polonia avanzó.
Así, la Selección Mexicana pasó de sufrir el quinto partido a extrañar incluso la ronda donde solía caer. Cada Mundial revive la misma pregunta: ¿cuándo terminará la maldición?