México vs Inglaterra revive un recuerdo de hace 40 años: el día en que un saltillense vio al Tri enfrentar a Alemania en el Mundial de 1986
A 40 años del México contra Alemania en el Mundial de 1986, el saltillense Mario Aguirre Hernández recuerda cómo consiguió sus boletos, el estadio repleto donde los lugares numerados dejaron de respetarse y la decepción tras la eliminación en penales
Mario Aguirre Hernández aún recuerda el momento en que cruzó las puertas del Estadio Universitario de Monterrey. Había viajado desde Saltillo convencido de que encontraría el asiento marcado en su boleto para presenciar el México contra Alemania del Mundial de 1986. Sin embargo, la realidad fue muy distinta: el inmueble ya estaba prácticamente lleno, los lugares numerados dejaron de importar y terminó viendo el partido de pie, recargado sobre una barda, como miles de aficionados que solo querían ser testigos de una tarde que quedó grabada en la historia del futbol mexicano.
Cuarenta años después, mientras la Selección Mexicana se prepara para enfrentar a Inglaterra en los octavos de final de la Copa del Mundo 2026, el saltillense revive aquella experiencia que, asegura, sigue siendo una de las más importantes de su vida como aficionado.
CONSEGUIR UN BOLETO TAMBIÉN ERA TODA UNA AVENTURA
A sus 70 años, Mario recuerda que tenía apenas 30 cuando decidió viajar junto con familiares para apoyar al Tricolor en Monterrey. Conseguir un boleto estaba lejos de ser tan sencillo como hoy.
“No había internet ni plataformas digitales. Había que ir con tiempo a las taquillas y hacer todo el proceso de manera presencial”, recuerda.
Él y cinco integrantes de su familia lograron adquirir entradas para una zona ubicada al centro de la cancha del Estadio Universitario. El boleto, dice, costó alrededor de mil 200 pesos de aquella época, una cantidad que representaba un gasto importante para cualquier familia.
Aunque considera que los boletos actuales son considerablemente más caros, también reconoce que el proceso cambió por completo.
“Antes la venta estaba más ligada a la Federación Mexicana de Futbol; ahora todo lo maneja directamente la FIFA y los precios han aumentado mucho”, comenta.
EL ESTADIO ESTABA TAN LLENO, QUE NADIE RESPETÓ LOS LUGARES
El viaje también guarda una anécdota que nunca ha olvidado.
Antes del encuentro entre México y Alemania, él y sus familiares observaron por televisión otro de los partidos más recordados de aquel Mundial desde la casa de unos familiares que vivían a solo unas cuadras del estadio. Confiaban en que podían llegar sin prisa porque sus boletos eran numerados.
Pero al ingresar al inmueble descubrieron que la realidad era otra.
“Ya no se respetaron los lugares. Como iban llegando, la gente se iba acomodando. El estadio ya estaba casi lleno”, relata.
Aquella situación obligó a Mario y a dos de sus cuñados a permanecer durante el encuentro recargados en una de las bardas del estadio.
“Lo bueno es que nos tocó justo al centro de la cancha, pero vimos el partido de pie”, recuerda entre risas.
La escena reflejaba la magnitud del evento. Los pasillos estaban completamente ocupados y prácticamente no había espacio para caminar.
“Todo estaba lleno. Había gente por todas partes. El apoyo a la Selección era total.”
UNA OPORTUNIDAD QUE PARECÍA AL ALCANCE DE MÉXICO
Mario conserva en la memoria cada momento de aquel empate sin goles que se extendió hasta los tiempos extra y terminó definiéndose desde los once pasos. Para él, México tenía condiciones para avanzar.
“Jugábamos en casa, hacía calor y era un clima al que nosotros estábamos más acostumbrados que Alemania. Sentíamos que era una gran oportunidad.”
Sin embargo, la eliminación dejó un sentimiento de frustración entre los aficionados.
Recuerda especialmente la actuación de Hugo Sánchez, quien llegaba como la gran figura mexicana tras consolidarse en Europa.
“Muchos sentimos que nos quedó a deber con la Selección. Era un extraordinario jugador en España, pero ese día no mostró el nivel que todos esperábamos.”
LA SELECCIÓN DE JAVIER AGUIRRE LE INSPIRA MÁS CONFIANZA
A diferencia de aquella generación, Mario considera que el equipo dirigido por Javier Aguirre llega mejor preparado para enfrentar un reto similar.
Aunque reconoce que la Selección de 1986 contaba con futbolistas de gran calidad individual como Tomás Boy, Miguel España, Pablo Larios y el propio Javier Aguirre como mediocampista, cree que el conjunto actual tiene una fortaleza distinta.
“Aquella selección tenía muchas individualidades. Esta juega más como equipo y eso hace una gran diferencia.”
Por esa razón se muestra optimista rumbo al duelo frente a Inglaterra.
“Veo muchas posibilidades de que México avance. Para mí, tenemos más opciones que las que tuvimos hace 40 años contra Alemania.”
Incluso se anima a pronosticar una victoria mexicana por 2-1.
UN NUEVO MUNDIAL PARA SEGUIR SOÑANDO
Mario no podrá estar esta vez en las tribunas, aunque la pasión mundialista seguirá muy presente en su familia. Dos de sus hijos viajarán para presenciar el partido y él lo verá acompañado de familiares y amigos desde casa.
“Momentos como estos no se viven todos los días”, afirma.
Antes de despedirse, también dedica unas palabras al equipo nacional.
“Que sigan jugando con la misma unión que han mostrado hasta ahora. Este grupo está muy unido y eso puede llevarlos muy lejos.”
Además, destaca la irrupción del joven Gilberto Mora, de apenas 17 años, a quien considera una de las grandes promesas del futbol mexicano.
Mientras espera el silbatazo inicial del México contra Inglaterra, Mario volverá inevitablemente a aquella tarde de 1986 en Monterrey, cuando un boleto numerado dejó de importar y el sueño de ver al Tricolor hacer historia terminó observándolo de pie, entre una multitud que nunca dejó de creer. Ahora, cuatro décadas después, confía en que esta nueva generación pueda escribir el capítulo que aquella selección se quedó tan cerca de alcanzar.