Saltillo Soccer campeón: protagonistas revelan cómo el equipo volvió a unir a la afición
Jugadores y cuerpo técnico de Saltillo Soccer comparten con VANGUARDIA cómo vivieron el histórico campeonato de Liga TDP, el ascenso a Liga Premier y la conexión que volvió a encender la pasión e identidad futbolera en la ciudad
Existen noches que terminan en campeonato y otras que terminan convirtiéndose en historia. La del domingo 24 de mayo del 2026 en el Estadio Olímpico fue ambas.
Saltillo Soccer levantó el título de la Liga TDP tras vencer a La Tribu de Ciudad Juárez, en una final que reunió algo que hace mucho tiempo no coincidía en la ciudad, ilusión, identidad y futbol. El ascenso a Liga Premier ya estaba asegurado, pero el campeonato terminó por confirmar que Saltillo volvió a sentirse orgullosamente representado por un equipo.
Las gradas llenas, el ruido constante, las familias siguiendo cada jugada, la sensación de estar viviendo algo importante y el grito de ¡Gol! Todo eso se volvió una postal invaluable. Lo supieron los jugadores desde la cancha. Lo entendió el cuerpo técnico desde el banquillo. Lo sintió la afición desde antes del silbatazo inicial.
“Parecía un ambiente de Primera División”, resume Salvador “Chavita” Medina, extremo originario de Gómez Palacio, que terminó siendo una de las piezas más importantes del equipo campeón.
Y quizás esa sea la frase que mejor explica lo ocurrido en Saltillo. Porque en este caso el campeonato no nació únicamente desde el talento, se construyó desde la conexión.
Después de una campaña sólida, el equipo dirigido por Joel de León Acosta encontró en la Liguilla la confirmación de su carácter. Fueron avanzando ronda tras ronda hasta instalarse en una final donde no solamente estaba en juego un trofeo, sino la posibilidad de dejar huella en el futbol de la ciudad.
El técnico recuerda que hubo partidos clave durante la segunda vuelta donde comenzó a convencerse de que el sueño podía alcanzarse. Los triunfos ante Ramos y Santiago terminaron por cambiar la mentalidad del grupo. Ya no era ilusión; era posibilidad real.
Pero incluso alguien acostumbrado a liderar desde la calma terminó superado por la emoción. “La noche previa dormí poco, con mucha incertidumbre. Después del campeonato me costó creérmela”, confiesa Joel de León.
Ni siquiera ellos dimensionaban todavía lo que estaban provocando afuera. Porque mientras el equipo avanzaba en el torneo, la ciudad comenzó a apropiarse de la historia y la ilusión. El Olímpico empezó a pesar y lo confirmaron las largas filas horas antes de la final.
Los jóvenes comenzaron a verse reflejados en esos futbolistas que persiguen exactamente el mismo sueño que ellos: llegar algún día a Primera División.
Uno de ellos es Gilberto Cano, defensa central nacido en Saltillo, quien entiende a la perfección el significado que tiene este campeonato para la ciudad. “Ya marcamos nuestro nombre e hicimos historia”, afirma.
Y no es exageración. Durante años, la ciudad lidió con intentos fallidos, proyectos pasajeros y una desconexión progresiva entre la afición y sus equipos. Por eso lo conseguido por este grupo termina siendo distinto. No solamente ascendieron, construyeron el sentido de pertenencia.
Eso es un reflejo del vestidor. Joel de León habla constantemente de familia cuando describe al plantel, y los jugadores repiten esa idea una y otra vez. No había egos, no había divisiones. Solamente un grupo de jóvenes convencidos de que podían cambiar algo.
“Somos una familia”, dice el entrenador. La frase parece sencilla, pero dentro de ella vive gran parte del campeonato. Porque en una categoría donde abundan la presión y la incertidumbre, Saltillo Soccer encontró estabilidad en la unión y en la confianza.
“Chavita” Medina, quien asegura haber sentido desde antes “la corazonada” de que podía ser campeón, entiende también la responsabilidad que ahora tienen frente a los niños que hoy los miran como ejemplo.
“Que trabajen y luchen por sus sueños”, dice. El mensaje termina conectando con lo que este equipo provocó durante toda la temporada: demostrar que sí era posible.
Y al enviar un mensaje a la afición, los tres coinciden en el pleno agradecimiento y en el abrazo que sintieron de las miles de personas que se citaron en el Olímpico para formar parte del sueño.
El siguiente reto espera, pero se lo toman con calma. “Es una incertidumbre esto de la Liga Premier. Vamos a conocer la liga y la división. Vamos a pensar en hacerlo lo mejor posible, como siempre. Vamos a tener los pies en la tierra y plantearnos bien qué tipo de equipo necesitamos para competir. De la mano de la directiva, Salvador Rodríguez, estoy convencido que vamos a hacer un buen equipo”, sentencia el profe Joel.
En tanto, este viernes, Saltillo Soccer disputará el Campeón de Campeones ante Delfines de Coatzacoalcos, duelo que enfrentará a los monarcas de las Zonas A y B de la Liga TDP tras haber conseguido ambos el ascenso a Liga Premier.
Pero más allá de lo que ocurra en ese partido, algo importante ya se afianzó en la ciudad. Saltillo volvió a llenar su estadio de futbol. Saltillo volvió a emocionarse con un equipo. Y quizás lo más importante de todo es que Saltillo volvió a creer en el futbol.