Jarrett Stidham y otros casos de suplentes en la NFL: el momento de ser héroes
Ante la imposibilidad de ver en acción a Bo Nix en los controles de los Denver Broncos, por haberse lesionado, entra el reemplazo, con la encomienda de sacar el barco adelante, como ya lo han hecho varios a lo largo de la historia
Los fans de los Patriots no lucen tan convencidos de que tengan el triunfo seguro en la Final de la Conferencia Americana, a pesar de haber dominado la división y jugar convincentemente contra Chargers y Texans e instalarse en el juego de campeonato de la AFC.
Su contraparte, el Broncos Country, se ha visto nervioso porque Jarrett Stidham, quien suplirá al lastimado y titular quarterback Bo Nix, en seis temporadas en la NFL, lleva cuatro partidos como titular, 20 apariciones totales, 59.4 por ciento de pases completos, ocho touchdowns y ocho intercepciones. Con Denver lleva dos años completos sin lanzar un solo pase en juego oficial.
Con dichas credenciales, tomará los controles en el partido del domingo y los aficionados de los Broncos tienen la esperanza de que se convierta en el héroe y cumpla a cabalidad el guión de una película con epopeya incluida y así los lleve al Super Bowl LX.
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A lo largo de la historia de la NFL, la figura del quarterback suplente ha sido subestimada en múltiples ocasiones. Sin embargo, cuando la lesión golpea al titular, algunos jugadores han demostrado que la preparación, la sangre fría y el carácter pueden cambiar el destino de una temporada completa.
En una liga tan física y exigente, la profundidad en la posición de quarterback no es un lujo, sino una necesidad estratégica. Numerosas franquicias han sobrevivido —y triunfado— gracias a mariscales que iniciaron el año en el banquillo y terminaron en el centro de la historia.
LA ‘PHILLY SPECIAL’ TRIUNFAL
El caso más representativo de esta narrativa moderna es el de Nick Foles con los Philadelphia Eagles en la temporada 2017. Foles inició el año como suplente de Carson Wentz, quien realizaba una campaña de nivel MVP antes de lesionarse en la recta final.
Sin más, Foles tomó los controles y condujo a los Eagles a una de las postemporadas más memorables de la NFL. Su consagración llegó en el Super Bowl LII, donde lanzó para 373 yardas y tres touchdowns, además de atrapar un pase en la icónica jugada del “Philly Special”.
Esa victoria significó el primer campeonato en la historia de la franquicia, y convirtió a Foles en el símbolo definitivo del suplente que aprovecha su oportunidad en el escenario más grande.
¿ALGUIEN PENSABA EN LA LEYENDA DE BRADY?
Otro ejemplo paradigmático es el de Tom Brady, quien comenzó la temporada 2001 como respaldo del veterano Drew Bledsoe con los New England Patriots. Una lesión severa de Bledsoe en la Semana 2 cambió el curso de la historia.
Brady, seleccionado en la sexta ronda del Draft 2000, tomó el puesto y llevó a los Patriots a una racha inesperada que culminó con el triunfo en el Super Bowl XXXVI ante los St. Louis Rams, dando inicio a una dinastía sin precedentes.
EL QUE SUPO MANTENER LA PERFECCIÓN
Décadas antes, la NFL ya había sido testigo del impacto de un suplente histórico: Earl Morrall, uno de los quarterbacks de respaldo más exitosos que ha conocido la liga.
En 1972, Morrall sustituyó al lesionado Bob Griese con los Miami Dolphins y lideró al equipo durante gran parte de la temporada regular, manteniendo viva la racha invicta que culminaría en el histórico récord perfecto de 17-0.
Aunque Griese regresó para los playoffs, la aportación de Morrall fue decisiva para que Miami alcanzara el Super Bowl VII, consolidando su lugar en la historia del futbol americano.
JEFF POR SIMMS Y EL TÍTULO
Otro nombre imprescindible es el de Jeff Hostetler, quien asumió la titularidad de los New York Giants en la temporada 1990 tras la lesión del quarterback estelar Phil Simms.
Hostetler respondió con liderazgo y eficiencia, guiando a los Giants hasta el Super Bowl XXV, donde derrotaron a los Buffalo Bills en uno de los duelos más cerrados y estratégicos jamás disputados.
SUSTITUIR A MANNING, NADA MENOS
El impacto de los suplentes también se ha visto en contextos donde su función fue mantener a flote al equipo. En 2015, los Denver Broncos recurrieron a Brock Osweiler cuando Peyton Manning sufrió múltiples lesiones.
Osweiler ganó partidos clave que permitieron a Denver asegurar una posición favorable rumbo a los playoffs, facilitando el regreso de Manning y la posterior conquista del Super Bowl 50.
LAS SORPRESAS DE KENUM, BRIDGEWATER Y HENNE
La temporada 2017 también ofreció otro ejemplo notable con Case Keenum y los Minnesota Vikings. Tras las lesiones de Sam Bradford y Teddy Bridgewater, Keenum tomó el mando de un equipo en crisis.
Keenum llevó a Minnesota a un récord de 13-3 y protagonizó el inolvidable “Minneapolis Miracle”, una de las jugadas más icónicas en la historia de los playoffs.
En 2019, los New Orleans Saints vivieron una situación similar cuando Drew Brees se lesionó y el suplente Teddy Bridgewater asumió la titularidad temporal.
Bridgewater respondió con una marca de 5-0 como titular, manteniendo a los Saints como contendientes serios en la Conferencia Nacional.
Uno de los momentos más recientes de heroísmo desde el banquillo lo protagonizó Chad Henne con los Kansas City Chiefs en los playoffs de 2020, tras la conmoción sufrida por Patrick Mahomes.
Henne convirtió jugadas decisivas en un partido divisional ante los Cleveland Browns, permitiendo que Kansas City avanzara rumbo al Super Bowl LV.
EN CASO DE SUPER BOWL, LLAMEN TAMBIÉN A WILLIAMS
A esta lista histórica se suma el caso de Doug Williams, una figura clave tanto dentro como fuera del campo. En la temporada 1987, Williams inició el año como suplente con el Washington Football Team.
Tras problemas de rendimiento y lesiones del titular Jay Schroeder, Williams tomó el control de la ofensiva en los playoffs y condujo a Washington hasta el Super Bowl XXII.
En ese partido, Williams protagonizó uno de los cuartos más dominantes en la historia del Super Bowl, lanzando cuatro pases de touchdown en el segundo cuarto y guiando a su equipo a una contundente victoria sobre los Denver Broncos.
Además de ser campeón, Doug Williams se convirtió en el primer quarterback afroamericano en ganar un Super Bowl como titular, rompiendo una barrera histórica en la NFL.
Desde Earl Morrall hasta Nick Foles, pasando por Doug Williams, Jeff Hostetler y Tom Brady, la historia confirma una verdad incuestionable: en la NFL, el suplente siempre debe estar listo.
Cuando el titular cae, el destino del equipo recae en brazos que muchas veces nadie esperaba. En esos momentos, el quarterback suplente deja de ser respaldo y se convierte en leyenda. ¿Será el caso de Jarrett Stidham? Quedan unos días para saberlo.