¿Quién fue Marty Reisman? El excéntrico genio del ping-pong que llevó a Timothée Chalamet a una nominación al Oscar
COMPARTIR
La vida excéntrica y competitiva de Reisman, campeón estadounidense de tenis de mesa, inspiró la película Marty Supreme, actuación que colocó a Chalamet en camino a la estatuilla
Marty Reisman fue una de las figuras más singulares en la historia del tenis de mesa y un personaje que trascendió el deporte por su estilo provocador, su vida fuera de lo convencional y su capacidad para convertir cada partido en un espectáculo.
Nacido como Martin Reisman el 1 de febrero de 1930 en Manhattan, creció en el Lower East Side dentro de una familia de inmigrantes judíos rusos y encontró en el ping-pong una vía de escape, identidad y supervivencia desde muy joven.
Reisman se convirtió en campeón nacional de tenis de mesa de Estados Unidos en 1958 y 1960, además de sumar más de dos decenas de títulos a lo largo de una carrera que se extendió por más de cinco décadas.
TE PUEDE INTERESAR: Finales de Conferencia NFL: el domingo donde la historia no espera permiso
Su longevidad competitiva fue tan notable que en 1997, ya en una etapa madura de su vida, conquistó el campeonato nacional de hardbat, reafirmando su estatus como una leyenda viva del deporte.
Más allá de los trofeos, su fama creció por su personalidad desafiante, su ingenio afilado y su tendencia a apostar grandes sumas de dinero en partidos y exhibiciones, lo que le valió el apodo de “The Needle”.
Su figura trascendió las mesas de juego gracias a su carácter de showman.
Reisman entendía el ping-pong como un espectáculo y no dudaba en provocar a rivales y público, combinar apuestas con retos imposibles o presentarse en giras de exhibición junto a los Harlem Globetrotters.
Esa mezcla de talento, riesgo y teatralidad lo convirtió en un auténtico “hustler” del deporte, una figura tan fascinante como contradictoria, consciente de su imagen y de su leyenda.
Esa vida intensa es la que inspira la película Marty Supreme, dirigida por Josh Safdie y protagonizada por Timothée Chalamet.
Aunque el personaje interpretado por el actor es ficticio y lleva otro nombre, la cinta toma como base el espíritu, los excesos y la complejidad de Reisman, situándolo en el circuito del ping-pong de los años 50.
La actuación de Chalamet, marcada por la excentricidad, la ambición y la vulnerabilidad del personaje, fue ampliamente elogiada por la crítica y le valió una nueva nominación al Premios Oscar como Mejor Actor.
Marty Reisman falleció el 7 de diciembre de 2012 en Nueva York, a los 82 años, dejando un legado que hoy vuelve a cobrar fuerza en la cultura popular.