Pierden fuerza tácticas de Trump para influir en los mercados mientras se alarga la guerra con Irán
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La economía de la guerra ha perturbado los principales mercados financieros y el mandatario de EU mantiene la rutina de sus mensajes contradictorios
A medida que se intensifica la guerra con Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha priorizado los esfuerzos para calmar a los mercados financieros —tratando de evitar que los precios del petróleo se disparen, que las acciones se desplomen y que las tasas de interés escalen.
Cuando los mercados han dado señales de peligro, Trump ha reaccionado con rapidez con una publicación en redes sociales o un comentario para afirmar que la guerra que inició el mes pasado podría terminar pronto. Ha declarado públicamente que los mercados están yendo mejor de lo que esperaba, incluso con el índice bursátil S&P 500 a la baja durante las últimas cinco semanas y el referente mundial del petróleo con un alza de aproximadamente 60%.
“Pensé que los precios del petróleo iban a subir más de lo que están ahora. Y pensé que veríamos una caída mayor en las acciones. No ha sido tan malo”, comentó Trump el viernes en una cumbre de inversionistas.
Con la guerra con Irán, la Casa Blanca en gran medida se ha abstenido de intensificar su mensaje a los votantes sobre las consecuencias económicas — optando en cambio por intentar contener cualquier daño en los mercados financieros, que han oscilado con fuerza ante la perspectiva de un alto el fuego o de una escalada en lo que se ha convertido en un juego de adivinanzas de alto riesgo sobre los próximos movimientos de Trump.
El presidente republicano mostró los extremos de su mensaje el lunes antes de que abriera el mercado bursátil de Estados Unidos, al escribir en una publicación en redes sociales que se había logrado un gran progreso en las conversaciones de paz con Irán, al mismo tiempo que amenazaba infraestructura civil como plantas desalinizadoras si no se alcanzaba un acuerdo “pronto”.
La Casa Blanca ve los mercados de acciones, energía y bonos como una forma de llegar indirectamente a los votantes. Trump ha apostado su agenda económica a precios bajos en las gasolineras, sólidas ganancias en las cuentas 401(k) y tasas hipotecarias más baratas.
Pero ese mensaje parece estar perdiendo fuerza, ya que los sucesivos comentarios del presidente han hecho poco por cambiar la realidad de que una gran parte de los suministros energéticos del mundo está varada por el conflicto. Apenas el 38% de los adultos en Estados Unidos aprueba cómo está manejando la economía y solo el 35% lo respalda en Irán, según una encuesta de marzo del Centro AP-NORC para la Investigación de Asuntos Públicos.
TRUMP INTENTA DICTAR A LOS MERCADOS E IGNORA A LOS ESTADOUNIDENSES
Gene Sperling, un destacado asesor económico en los gobiernos demócratas de Clinton, Obama y Biden, dijo que los votantes pueden establecer una conexión directa entre los precios en las gasolineras y la decisión de Trump de atacar a Irán. Señaló que el “regateo simplista” dirigido a los mercados es insuficiente para un público que se ve obligado a pagar el precio mientras la gasolina supera los 4 dólares por galón en todo el país.
“La mayoría de los asesores diría que el presidente tiene que hablar directamente al pueblo estadounidense y reconocer plenamente el dolor económico que su política ha causado de manera tan directa en tan poco tiempo, y explicar por qué las preocupaciones de seguridad nacional lo justifican”, dijo Sperling. “En cambio, se tiene una estrategia de no reconocer o incluso desestimar el dolor económico de la gente”.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó el lunes los aumentos del precio del petróleo como una “fluctuación a corto plazo”.
La estrategia de Trump de enviar mensajes contradictorios ha empezado a jugar en su contra, dijo Jeffrey Sonnenfeld, profesor de la Escuela de Administración de la Universidad de Yale y coautor del nuevo libro “Trump’s Ten Commandments: Strategic Lessons from the Trump Leadership Toolbox”.
“La incertidumbre ahora se está disparando. Así como el mensaje para calmar a los mercados con falsas garantías está perdiendo credibilidad en los mercados financieros, Trump también ha reducido la confianza del público”, afirmó Sonnenfeld.
FLEXIBILIZAR LA GUERRA EN IRÁN
Trump ha adoptado la idea de tener flexibilidad en su manejo de la guerra, aunque eso ha enturbiado sus objetivos declarados.
Durante una reunión de gabinete el jueves, dijo que Irán estaba “rogando” por un acuerdo, al tiempo que amenazaba con más acción militar y sostenía que cualquier daño económico a Estados Unidos se revertiría por sí solo.
El viernes, después del cierre de los mercados, extendió su plazo para que Irán abriera el estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el flujo de petróleo, y dijo que por el momento se abstendría de bombardear las plantas energéticas de Irán.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo el lunes en “Fox & Friends” de Fox News Channel que Irán estaba dejando pasar a algunos petroleros por el estrecho de Ormuz y que el “mercado está bien abastecido” porque los países están liberando sus reservas estratégicas de petróleo y ya se han eliminado sanciones para el petróleo ruso e iraní que estaba en petroleros.
“Estamos viendo que cada día pasan más y más barcos, a medida que países individuales cierran acuerdos con el régimen iraní por el momento”, dijo Bessent. “Pero con el tiempo, Estados Unidos va a retomar el control de los estrechos, y habrá libertad de navegación, ya sea mediante escoltas de Estados Unidos o una escolta multinacional”.
Graham Steele, un funcionario del Tesoro en la era de Biden, dijo que las técnicas de comunicación de Trump “pueden funcionar temporalmente, pero con el tiempo tienen rendimientos decrecientes”, si están desconectadas de políticas y resultados reales.
“Vimos muchas de las reacciones volátiles del mercado al principio, cuando él seguía anunciando estas cosas y luego se retractaba”, señaló Steele. “La reacción del mercado ahora es simplemente una tendencia constante al alza en los precios”, señaló, y añadió que los mercados “ya no están respondiendo de la misma manera”.