Afores 2026... ¿Puedo retirar mi dinero en caso de emergencia o desempleo?
Retiros por desempleo en Afores marcan récord en 2026. Crece uso ante desempleo y volatilidad; afecta pensiones futuras
El sistema de Afores en México atraviesa uno de sus momentos más tensos. Durante el primer trimestre de 2026, los trabajadores retiraron más de 10 mil 488 millones de pesos por concepto de desempleo, de acuerdo con la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).
La cifra representa un incremento del 26% respecto al mismo periodo de 2025, pero el dato más revelador se registró en marzo, cuando los retiros sumaron 4 mil 014 millones, un aumento anual del 37%. En ese mismo mes, casi 184 mil personas solicitaron este recurso, marcando un récord mensual.
Este comportamiento refleja una presión creciente sobre los trabajadores, quienes recurren a sus ahorros como una vía inmediata de liquidez ante la falta de empleo formal.
VOLATILIDAD Y MENOR EMPLEO IMPULSAN LOS RETIROS
El aumento en los retiros coincide con un escenario financiero adverso. Las Afores enfrentaron minusvalías por más de 417 mil millones de pesos, según la Asociación Mexicana de Afores, derivadas de la volatilidad global y tensiones económicas internacionales.
A esto se suma una desaceleración en la creación de empleo. El Instituto Mexicano del Seguro Social reportó apenas 32 mil 930 nuevos empleos en marzo, una caída del 3.6% anual. En el acumulado del trimestre, la generación laboral es la más baja desde 2020.
“Los retiros por desempleo son un reflejo directo de la fragilidad del mercado laboral”, coinciden analistas del sector, al señalar que los trabajadores con menores ingresos son los más afectados por esta tendencia.
QUIÉNES RETIRAN MÁS Y CUÁNTO DINERO SOLICITAN
Las administradoras con mayor número de retiros son Afore Coppel y Afore Azteca, que concentran tanto los montos más altos como el mayor número de solicitudes.
En el primer trimestre, Coppel acumuló más de 2 mil 284 millones de pesos en retiros, mientras Azteca registró mil 711 millones. En número de casos, ambas también lideran las estadísticas, reflejando la vulnerabilidad de sus afiliados.
El retiro promedio por persona se ubica en 21 mil 310 pesos, una cantidad que puede representar un alivio inmediato, pero con implicaciones a largo plazo.
¿SE PUEDE RETIRAR EL DINERO Y QUÉ IMPLICA?
El retiro por desempleo es un derecho que puede solicitarse una vez cada cinco años. Existen dos modalidades principales que determinan el monto disponible según la antigüedad y cotización del trabajador.
• Modalidad A: permite retirar hasta 30 días de salario con tope establecido
• Modalidad B: permite hasta 90 días de salario o un porcentaje del ahorro acumulado
El trámite puede realizarse directamente en la Afore, y la autorización se gestiona ante el IMSS en un plazo aproximado de 10 días hábiles.
Sin embargo, este retiro tiene efectos importantes: reduce el saldo de la cuenta individual y disminuye las semanas de cotización, lo que impacta directamente en la futura pensión del trabajador.
RECUPERACIÓN PARCIAL Y ALERTAS DEL SISTEMA
A pesar del panorama adverso, desde abril se ha observado una ligera recuperación en los mercados, con plusvalías que superan los 377 mil millones de pesos, compensando parcialmente las pérdidas previas.
Las autoridades advierten que retirar recursos en momentos de volatilidad puede consolidar pérdidas temporales. “El sistema está diseñado para el largo plazo”, subrayan especialistas, en referencia al impacto que estos movimientos tienen en el ahorro para el retiro.
El fenómeno de 2026 evidencia cómo factores como el empleo, los mercados financieros y el nivel salarial influyen directamente en el uso de los recursos destinados a la jubilación.
DATOS CURIOSOS SOBRE LOS RETIROS EN AFORES
• Marzo de 2026 registró el mayor número de retiros por desempleo en la historia del sistema
• Más de 183 mil personas solicitaron recursos en un solo mes
• Las Afores con usuarios de menores ingresos concentran más retiros
• El monto promedio retirado supera los 21 mil pesos por trabajador
• Las minusvalías y la falta de empleo formal son los principales detonantes del fenómeno