Antes de Netflix y Alex Honnold, el ‘hombre mosca’ escaló los 71 metros de la Catedral de Saltillo
COMPARTIR
Mucho antes de que Alex Honnold rompiera récords con transmisiones en vivo y producciones de Netflix, Saltillo fue escenario de una proeza extrema del “hombre mosca”, quien escaló la Catedral de Saltillo
La reciente escalada de Alex Honnold al rascacielos Taipei 101, transmitida en vivo por Netflix, volvió a poner en tendencia los retos extremos sin protección. La proeza, que duró una hora con 24 minutos, fue catalogada como una de las mayores hazañas atléticas de la era moderna.
Sin embargo, este tipo de actos no son exclusivos del siglo XXI. Décadas antes de la popularización del streaming y los documentales virales, un joven mexicano ya desafiaba los límites humanos con determinación, técnica y un valor extraordinario.
La historia demuestra que la fascinación por la escalada extrema y los desafíos a la gravedad es mucho más antigua de lo que aparenta, con Saltillo como uno de los escenarios clave en México.
TE PUEDE INTERESAR: Warner Bros. rechaza de nuevo la oferta de Paramount y pide a accionistas apoyar propuesta de Netflix
LA PROEZA DEL “HOMBRE MOSCA” EN SALTILLO
El 25 de mayo de 1950, la ciudad de Saltillo presenció un espectáculo sin precedentes. Federico Sáenz del Riego, originario de Guadalajara, escaló la imponente Catedral de Saltillo, cuya torre alcanza los 71 metros de altura, sin ningún tipo de equipo de seguridad.
Sosteniéndose únicamente con manos y pies, avanzó por cornisas, salientes y recovecos, mientras cientos de espectadores observaban en silencio, entre la tensión y el asombro. El primer ascenso tomó 55 minutos, desde el suelo hasta la cruz de hierro que corona la torre.
Tres días después, el 28 de mayo, regresó para repetir la hazaña, pero ahora descendiendo por el mismo trayecto. En esta ocasión, redujo su tiempo a 35 minutos, provocando ovaciones masivas al completar el recorrido con éxito.
LEGADO HISTÓRICO Y CONEXIONES INTERNACIONALES
Federico Sáenz del Riego ya contaba con fama nacional tras escalar la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México en 1948, consolidándose como un referente de la escalada urbana extrema.
Su nombre también se relacionó con el equilibrista Babe White, quien realizó actos temerarios en edificios durante la década de 1920, lo que ubica al “hombre mosca” dentro de una tradición global de artistas del riesgo.
Hoy, su hazaña es recordada como un símbolo de valentía, destreza física y audacia, convirtiéndose en una pieza clave de la memoria histórica de Saltillo y del deporte extremo en México.
DATOS CURIOSOS
· La torre de la Catedral de Saltillo mide 71 metros, similar a un edificio de más de 20 pisos
· Federico completó su segundo ascenso 20 minutos más rápido que el primero
· Su apodo “el hombre mosca” hacía referencia a su capacidad para adherirse a muros verticales
· Su hazaña ocurrió 70 años antes del auge de los retos virales en redes sociales