Adelanta Sheinbaum que para el Paquete Económico 2027 propondrá trazabilidad en IEPS, que ayudará a disminuir el huachicol
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La propuesta será incorporada al Paquete Económico 2027, que el Ejecutivo federal tiene previsto entregar al Congreso de la Unión el próximo 9 de septiembre
Durante su conferencia matutina, Claudia Sheinbaum adelantó que uno de los planteamientos centrales será establecer mecanismos que permitan dar seguimiento a los combustibles desde el momento en que son importados hasta que finalmente llegan a las estaciones de servicio y son vendidos al consumidor.
“Les puedo adelantar que es una de las nuevas propuestas con el mismo impuesto, pero que se combata la evasión fiscal, así como que se paguen impuestos”, apuntó la mandataria.
El objetivo, explicó, es fortalecer la trazabilidad de la gasolina y el diésel para detectar posibles irregularidades en toda la cadena de comercialización.
Con ello, el gobierno pretende dificultar prácticas relacionadas con el contrabando de combustibles, la venta ilegal y los esquemas utilizados para evadir el pago de impuestos.
UNA MEDIDA QUE BUSCA VIGILAR TODA LA CADENA
La propuesta no contempla, de acuerdo con lo adelantado por la presidenta, crear un nuevo impuesto a los combustibles. El planteamiento estaría relacionado con el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y con mecanismos para garantizar que el gravamen correspondiente sea efectivamente enterado al fisco.
La intención es que exista mayor control sobre el recorrido que sigue el combustible: desde su entrada al país o su producción, pasando por los distintos intermediarios y distribuidores, hasta llegar a las gasolineras y al consumidor final.
Esta información permitiría a las autoridades comparar los volúmenes registrados en cada etapa de la cadena y detectar posibles discrepancias. Por ejemplo, diferencias entre la cantidad de combustible importada, transportada, almacenada y finalmente comercializada podrían convertirse en señales de alerta para las autoridades fiscales y regulatorias.
De esta manera, la trazabilidad funcionaría como una herramienta de fiscalización que permitiría identificar con mayor rapidez operaciones que no correspondan con los registros oficiales.
EL HUACHICOL, UNO DE LOS PRINCIPALES OBJETIVOS
El anuncio se produce en un contexto en el que el gobierno federal ha colocado el combate al llamado huachicol entre sus prioridades. El término se utiliza para referirse al robo y comercialización ilegal de combustibles, aunque el fenómeno también comprende esquemas de contrabando y otras formas de comercialización irregular.
Uno de los problemas que enfrentan las autoridades es precisamente identificar en qué punto de la cadena legal se desvía el combustible para posteriormente introducirlo al mercado por vías clandestinas o mediante operaciones que buscan aparentar legalidad.
Una mayor trazabilidad permitiría cerrar algunos de esos espacios, al generar un registro más completo de las operaciones realizadas con gasolina y diésel.
La lógica de la propuesta es que no basta con perseguir el combustible una vez que ya fue detectado como ilegal. El propósito sería contar con información que permita identificar inconsistencias desde etapas anteriores y, con ello, facilitar las labores de prevención, fiscalización e investigación.
EL IEPS Y EL COMBATE A LA EVASIÓN FISCAL
Durante su declaración, Sheinbaum subrayó que la propuesta busca que se paguen correctamente los impuestos y que se reduzcan los mecanismos de evasión.
El IEPS es un impuesto que se aplica, entre otros productos, a los combustibles automotrices. En este caso, el gobierno pretende utilizar mejores mecanismos de control para evitar que operaciones que deberían generar una obligación fiscal queden fuera de los registros o sean reportadas de manera incorrecta.
La presidenta señaló que se trata de mantener el mismo impuesto, pero acompañarlo de herramientas que permitan combatir la evasión.
Esto significa que el debate no se centra únicamente en cuánto se cobra por cada litro de gasolina o diésel, sino también en cuánto combustible realmente se comercializa, quién participa en las operaciones y si los impuestos correspondientes llegan efectivamente a las arcas públicas.
LAS FACTURERAS TAMBIÉN ESTÁN EN LA MIRA
La estrategia fiscal que será presentada al Congreso no se limitará al sector energético. Sheinbaum adelantó que una de las prioridades del paquete económico será continuar reduciendo la evasión fiscal y combatir a las empresas conocidas como “factureras”.
Estas compañías son utilizadas en algunos esquemas para generar comprobantes fiscales correspondientes a operaciones inexistentes o simuladas, lo que puede permitir a otras empresas reducir artificialmente sus obligaciones tributarias.
De acuerdo con la presidenta, aunque durante los últimos años se ha logrado disminuir la evasión fiscal, todavía existen contribuyentes que recurren a mecanismos para evitar el pago de impuestos.
Por ello, el gobierno federal pretende presentar nuevas disposiciones que permitan atacar este tipo de prácticas y fortalecer las capacidades de fiscalización.
¿QUÉ PODRÍA CAMBIAR PARA EL MERCADO DE COMBUSTIBLES?
Aunque los detalles técnicos de la propuesta todavía deberán conocerse cuando el Ejecutivo entregue formalmente el Paquete Económico 2027, una estrategia de trazabilidad podría implicar una mayor cantidad de información y controles para los participantes del mercado de combustibles.
Importadores, productores, transportistas, almacenadores, distribuidores y estaciones de servicio podrían estar sujetos a mecanismos de registro y verificación más estrictos.
Para las autoridades, el beneficio potencial sería contar con una especie de “ruta documental” del combustible que permita reconstruir su recorrido y detectar dónde aparecen las inconsistencias.
El reto será conseguir que esos mecanismos sean suficientemente precisos para combatir las operaciones ilegales sin generar cargas administrativas innecesarias para quienes trabajan dentro del mercado formal.
EL SIGUIENTE PASO SERÁ CONOCER LA PROPUESTA COMPLETA
La presentación del Paquete Económico 2027 ante el Congreso de la Unión, prevista para el 9 de septiembre, permitirá conocer los detalles de esta estrategia y determinar exactamente qué modificaciones legales y fiscales propondrá el gobierno.
También será necesario conocer cómo se pretende integrar la información de las distintas autoridades involucradas y qué mecanismos de supervisión se establecerán para garantizar que la trazabilidad funcione en la práctica.
Por ahora, el gobierno federal sostiene que la meta es doble: cerrar espacios al contrabando y al huachicol, y al mismo tiempo evitar que los impuestos derivados de la comercialización de combustibles sean evadidos.
La propuesta formará parte de una estrategia fiscal más amplia con la que la administración de Sheinbaum busca incrementar la recaudación mediante una reducción de la evasión, en lugar de depender exclusivamente de aumentos en las tasas impositivas.