Exigen justicia por víctimas del Axe Ceremonia en anticoncierto
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A un año de la tragedia en el Axe Ceremonia, familiares de las víctimas realizaron un “anticoncierto” en la Ciudad de México para exigir justicia.
A un año de la muerte de los fotoperiodistas Miguel Ángel Rojas y Berenice Giles durante el festival Axe Ceremonia, familiares, amigos y colectivos realizaron un anticoncierto frente al Parque Bicentenario en la Ciudad de México. El evento tuvo un doble propósito: rendir homenaje a las víctimas y mantener vigente la exigencia de justicia.
Bajo la consigna “No fue coincidencia, fue negligencia”, los asistentes colocaron una lona con la imagen de Miguel Ángel, convirtiendo el espacio en un punto de memoria y denuncia. Desde las 10:00 horas y hasta la noche, artistas emergentes se sumaron a la jornada con presentaciones que resignificaron el concepto tradicional de concierto.
El mensaje de los familiares: no fue un accidente
Uno de los momentos más emotivos fue la participación de la hermana de Miguel Ángel Rojas, quien compartió un recuerdo personal del día en que ocurrieron los hechos. Narró cómo, antes de que su hermano saliera a cubrir el evento, sintió un impulso inusual de abrazarlo, algo poco común entre ellos.
Su testimonio no solo conmovió a los asistentes, sino que reforzó el mensaje central del movimiento: la tragedia pudo haberse evitado. Para la familia, lo ocurrido no puede ser reducido a un accidente, sino que responde a fallas estructurales y de organización.
Principales exigencias de los familiares
Durante el evento, los familiares reiteraron una serie de demandas clave:
1. Justicia para las víctimas y sanción a los responsables
2. Claridad en las investigaciones y procesos legales
3. Garantías de no repetición en eventos masivos
4. Reconocimiento de la negligencia como causa del incidente
Estas exigencias buscan no solo reparación del daño, sino también cambios estructurales que eviten tragedias similares.
Investigaciones del caso Axe Ceremonia
Las indagatorias realizadas por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México han incluido más de 120 entrevistas, peritajes, análisis de video e inspecciones. Como resultado, se determinó que la empresa OCESA no fungió como organizadora del evento, limitando su participación al control de accesos y comercialización de patrocinios.
Según las autoridades, la organización del festival estuvo a cargo de otras empresas, lo que derivó en acciones penales contra:
- Ocho personas físicas
- Tres personas morales
Además, se han impulsado mecanismos de reparación del daño para las familias afectadas, aunque los familiares consideran que esto no sustituye la necesidad de justicia plena.
Más allá del homenaje: una protesta que sigue activa
El anticoncierto no fue solo un acto simbólico, sino una estrategia para mantener el caso en la agenda pública. La elección de un formato musical responde a la relación que las víctimas tenían con este tipo de eventos, resignificando el espacio donde ocurrió la tragedia.
A un año de los hechos, el caso Axe Ceremonia continúa siendo un referente sobre la importancia de la seguridad en eventos masivos en México. La exigencia de los familiares apunta a que no se repitan errores que puedan costar vidas.
El mensaje es claro: el levantamiento del escenario no cierra la historia. La memoria, la exigencia de justicia y la búsqueda de responsabilidades siguen presentes, impulsadas por quienes se niegan a que el caso quede en el olvido.