Canadá vuelve a enfrentarse a los aranceles de EU
El primer ministro Mark Carney negocia a contrarreloj con el gobierno de Trump para evitar nuevos aranceles del 50% a más de 500 productos
A menos que los negociadores canadienses logren un acuerdo de última hora, hoy a la medianoche entrarán en vigor una serie de nuevos gravámenes del gobierno de Trump.
Canadá se prepara para el plazo de los aranceles estadounidenses que vence la medianoche del martes, momento en el que entrarán en vigor una serie de nuevos gravámenes del gobierno de Donald Trump, a menos que los negociadores logren un acuerdo de última hora.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, quien encabeza las conversaciones por la parte estadounidense, dijo la semana pasada que los negociadores estaban evaluando opciones y medidas que esperaban que Canadá retirara ciertas que ya había tomado en respuesta a los aranceles estadounidenses.
“Si un país toma represalias contra nosotros, obviamente no vamos a tolerarlo”, dijo Greer a los periodistas en Iowa el viernes. "Vamos a tomar medidas. Mi impresión es que los canadienses quieren tener un enfoque más conciliador, pero ya veremos".
El primer ministro Mark Carney ha instruido a los funcionarios canadienses, que se quedaron en Washington el fin de semana para continuar las conversaciones con sus homólogos estadounidenses, a ofrecer concesiones específicas con el fin tanto de evitar que los nuevos aranceles entren en vigor como de aliviar los impuestos existentes sobre bienes canadienses clave.
Es una tarea difícil. El presidente Trump se ha centrado marcadamente en presionar a Canadá mediante aranceles, y este mes intensificó su retórica beligerante hacia el país, el aliado más cercano y el segundo socio comercial más grande de Estados Unidos, al calificar a su liderazgo de “desagradable”.
En comentarios a los medios de comunicación el lunes, Carney dijo que esperaba hablar por teléfono con Trump antes del plazo límite de la medianoche del martes.
¿Cuáles son los aranceles que se están negociando?
La nueva amenaza arancelaria surge en medio de la ruptura del tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Canadá y México, que el gobierno de Trump se negó a renovar por completo, lo que provocó actualizaciones anuales. Esta situación ha propiciado un permanente estado de cambio en las relaciones comerciales más importantes de Estados Unidos y en el orden comercial que ha prevalecido durante décadas en Norteamérica.
A esta inestabilidad se suma el anuncio realizado en julio por el gobierno de Trump sobre sus planes de imponer nuevos aranceles del 50 por ciento a más de 500 artículos canadienses, entre ellos palos de hockey y queso. Estos productos suman 20 milardos de dólares en comercio anual, aproximadamente el 2 por ciento de todo el comercio de bienes entre ambos vecinos.
Determinadas industrias canadienses clave ya están bajo un conjunto separado de aranceles, que los negociadores de Canadá buscan reducir considerablemente en estas negociaciones. Entre ellos figuran aranceles de hasta el 50 por ciento sobre el acero, el aluminio y los automóviles. Asimismo, existen diversos aranceles que afectan a la madera de coníferas canadienses.
El vino y el queso están sobre la mesa.
Greer ha dejado claro que Estados Unidos espera que Canadá tome una serie de medidas si pretende llegar a un acuerdo.
Estas incluyen ajustar las cuotas para la entrada de productos lácteos estadounidenses libres de impuestos al mercado canadiense, fuertemente protegidos; retirar los aranceles de represalia del 25 por ciento de Canadá a los automóviles de Estados Unidos; y restaurar la venta de licor estadounidense en los monopolios controlados por el gobierno que distribuyen alcohol en la mayoría de las provincias canadienses.
Funcionarios canadienses, que hablaron bajo condición de anonimato para discutir el estado de las conversaciones confidenciales, señalaron que eran medidas que Canadá adoptaría, pero únicamente a cambio de mejoras sustanciales en los aranceles sectoriales sobre las exportaciones de bienes canadienses a Estados Unidos, y no simplemente para evitar la nueva ronda de aranceles con la que se amenazaba.
Carney no quiere miniacuerdos
Carney quiere un acuerdo que alivie el impacto en la economía canadiense y evite nuevos aranceles. Pero ha indicado que no está dispuesto a hacer concesiones a cambio de una serie de miniacuerdos que tendría que renegociar en el futuro.
Los canadienses, en particular quienes votaron por Carney, también se muestran reacciones a ver que Trump obtiene concesiones mediante las repetidas amenazas de aranceles.
“Los canadienses eligieron a Mark Carney tanto para hacer frente a Trump como para intentar negociar un acuerdo, o negociar para reducir los aranceles, y no creo que sean cosas mutuamente excluyentes, pero sin duda es un camino reducido”, dijo Brian Clow, quien fue alto funcionario del gobierno del primer ministro Justin Trudeau.
Carney ya ha hecho una serie de concesiones en varios puntos críticos durante el último año, pero se encuentra de nuevo ante la amenaza de más aranceles.
Después de que Carney asumió el cargo la primavera pasada, Canadá retiró algunos aranceles de represalia que Trudeau había implementado. El gobierno canceló un impuesto digital que resultó inaceptable para el sector tecnológico estadounidense y acordó compartir los ingresos de un nuevo puente que conecta Detroit con Ontario, a pesar de que Canadá lo pagó en su totalidad, luego de que Trump amenazó con bloquear la apertura del puente.
¿Cuáles son los posibles desenlaces?
Hay tres escenarios que podrían acontecer cuando el reloj marque la medianoche.
El primero: un acuerdo. Canadá y Estados Unidos podrían llegar a un acuerdo que implica concesiones canadienses a cambio de descartar los nuevos aranceles estadounidenses y aliviar los existentes.
Segundo: no hay acuerdo. Los nuevos aranceles del 50 por ciento entrarían en vigor, y los anteriores se mantendrían vigentes.
Tercero: acuerdo aplazado. No se llegaría a un acuerdo completo para la medianoche, pero se habría logrado el avance suficiente para permitir a Estados Unidos posponer los nuevos aranceles con los que amenazó, y así darle más tiempo a los negociadores.
El segundo escenario presagiaría una mayor escalada, señaló Clow, ya que lo más probable es que lleve a Carney a implementar nuevas medidas de represalia y recuperar el poder de negociación.
“Si mañana Estados Unidos decide proceder con la imposición de estos nuevos aranceles, aunque este gobierno actual ha reducido las represalias, Canadá tendrá que responder de alguna manera”, dijo Clow.