¡Encuentro histórico! El Papa ora con arzobispa de Canterbury; promete diálogo
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La reunión entre los máximos representantes religiosos insistió en el diálogo de las diferencias, en contrarrestar la ‘violencia inhumana’ y en el ‘bien común’
El papa León XIV oró el lunes en el Vaticano con la arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, y prometió seguir trabajando para superar las diferencias “por intratables que puedan parecer”, en un encuentro histórico con la primera mujer al frente de la Iglesia de Inglaterra y guía espiritual de la comunión anglicana mundial.
El encuentro entre las dos figuras religiosas más famosas del cristianismo habría sido impensable hace apenas unos años, dadas las divisiones entre sus dos Iglesias sobre la ordenación de mujeres en general y el nombramiento de Mullally en particular.
León XIV reconoció que se han añadido “nuevos problemas” en su relación a “cuestiones históricamente divisivas”. Pero aun así prometió continuar la tradición de los papas anteriores de seguir intentando reunificar las Iglesias.
Los anglicanos se separaron de Roma en 1534, cuando al rey inglés Enrique VIII se le negó la anulación de su matrimonio. Pese a un diálogo teológico formal que comenzó en la década de 1960, persisten grandes diferencias, especialmente por la decisión de la Iglesia de Inglaterra de ordenar a mujeres. La Iglesia católica romana reserva el sacerdocio a los hombres.
León citó al difunto papa Francisco diciendo a los primados anglicanos que “sería un escándalo si, debido a nuestras divisiones, no cumpliéramos nuestra vocación común de dar a conocer a Cristo”.
“Por mi parte, añado que también sería un escándalo si no siguiéramos trabajando para superar nuestras diferencias, por intratables que puedan parecer”, resaltó León.
Mullally, cuyo nombramiento ha dividido a la ya fracturada comunión anglicana, llegó una hora temprano para reunirse con el papa. Le dio las gracias por recibirla en su primera visita al extranjero desde que fue ordenada el mes pasado.
Tras reunirse en la biblioteca de León XIV, ambos oraron juntos en la capilla de Urbano VIII dentro del palacio Apostólico para lo que, según el Vaticano, fue un “momento de oración”. La oficina de Mullally dijo que León presidió, pero que ambos “dijeron la gracia juntos”. El Vaticano difundió fotos y video del encuentro y la oración, ambos sin acceso de los medios.
En sus palabras a León, Mullally dijo que ambos estaban llamados a predicar el Evangelio con “renovada claridad”.
“Ante la violencia inhumana, la profunda división y el rápido cambio social, debemos seguir contando una historia más esperanzadora: que toda vida humana tiene un valor infinito porque somos preciosos hijos de Dios; que la familia humana está llamada a vivir como hermanas y hermanos”, dijo. “Por lo tanto, debemos trabajar juntos por el bien común, siempre construyendo puentes, nunca muros; que los más pobres entre nosotros están más cerca del corazón de Dios”.
PEREGRINACIÓN EN ROMA CON DESAFÍOS
Mullally realiza lo que ha llamado una peregrinación de cuatro días a Roma que ha incluido visitas a las principales basílicas pontificias, donde ha rezado ante las tumbas de los santos Pedro y Pablo y se ha reunido con altos funcionarios del Vaticano.
El palacio de Lambeth afirma que su visita está concebida “para fortalecer las relaciones anglicano–católicas romanas mediante la oración, el encuentro personal y el diálogo teológico formal. Busca profundizar los vínculos de comunión, afirmar un testimonio compartido y alentar una colaboración continua tanto a nivel global como local”.
Las primeras sacerdotisas anglicanas fueron ordenadas en 1994, su primera obispa en 2015, y ahora Mullally como la primera arzobispa de Canterbury.
León y Mullally ya han intercambiado saludos: León XIV la felicitó por su ordenamiento el mes pasado, aunque reconoció que asumía en un momento “difícil” y que las diferencias siguen dividiendo a las Iglesias anglicana y católica.
Aun así, prometió continuar el diálogo, y en octubre León recibió al rey Carlos III y a la reina Camilla en el Vaticano, donde oraron en la capilla Sixtina. Carlos es el jefe titular de la Iglesia de Inglaterra.
Ese acto, el 25 de octubre, fue la primera vez desde la Reforma en que los jefes de las dos Iglesias cristianas habían rezado juntos.
Este año se cumple el 60mo aniversario de la primera declaración ecuménica formal entre las Iglesias anglicana y católica romana, firmada en 1966 en la basílica de San Pablo Extramuros por el arzobispo Michael Ramsey y el papa Pablo VI.
Mullally, por su parte, ha expresado solidaridad con el mensaje de paz de León, después que el primer papa nacido en Estados Unidos fuera criticado duramente por el presidente Donald Trump por sus exhortos a la paz en Irán.
Los papas anteriores se han reunido con obispas y arzobispas cristianas: Francisco se reunió en 2015 con la arzobispa Antje Jackelén, la primera mujer en liderar la Iglesia luterana de Suecia. Francisco también invitó a la obispa anglicana Jo Bailey Wells a una reunión privada de sus asesores cardenales en 2024 para debatir el papel de las mujeres en la Iglesia católica.
ENCUENTRO HISTÓRICO TRAS LA VISITA DEL REY
George Gross, experto en teología y la monarquía en el King’s College London, dijo que el encuentro del lunes fue histórico, en particular dado que el Vaticano no reconoce el sacerdocio femenino.
“Si retrocediéramos varios cientos de años, es impensable”, dijo. “Es el hecho de que el papa esté dispuesto a reunirse, pero en sí mismo también muestra la diferencia, la brecha”.
Gross dijo que la oración fue claramente un intento de mostrar a las dos Iglesias unidas, especialmente al enfrentar los conflictos globales y proyectar un mensaje de unidad. Esa imagen, dijo, estaba en continuidad con la visita al Vaticano en octubre por parte del rey.
“Es una apuesta redoblada por la unión”, dijo.
EL NOMBRAMIENTO DE MULLALLY DIVIDIÓ
Sin embargo, el nombramiento de Mullally ha dividido a la comunión anglicana, cuyos 100 millones de miembros en 165 países están profundamente enfrentados por asuntos como el papel de las mujeres y el trato a las personas LGBTQ+. Muchos en Inglaterra y otros países occidentales celebraron su designación como una ruptura histórica de un techo de cristal de vidriera.
Pero las Iglesias más grandes y de crecimiento más rápido de la comunión en África pertenecen a un grupo conservador llamado Conferencia Global del Futuro Anglicano, o Gafcon, que ha criticado con dureza su nombramiento y ha amenazado con una ruptura definitiva. En Estados Unidos, la conservadora Iglesia anglicana en Norteamérica se formó tras separarse de las Iglesias episcopales más progresistas de Estados Unidos y Canadá, y se ha adherido al comunicado de Gafcon que se opone al nombramiento de Mullally.
Mullally le dijo a León, que acaba de regresar de un viaje de cuatro países por África, que pronto seguirá sus pasos con una visita a Camerún y Ghana en julio.
“Su peregrinación a África estuvo llena de vida y alegría”, dijo. “Nos recordó que, a pesar de nuestros sufrimientos, la gente anhela la vida en toda su plenitud, y que innumerables personas trabajan cada día por esta visión del bien común”.