Italia toma una medida ‘extraordinaria’ después de que 60 mil migrantes irrumpieran en una ciudad española
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La drástica medida de Italia, anunciada por la primera ministra Giorgia Meloni, tiene como objetivo impedir la entrada de inmigrantes al país tras la avalancha de estos que llegaron al territorio español
Italia ha suspendido temporalmente su pacto de libre circulación con España después de que 60.000 migrantes procedentes del África subsahariana llegaran repentinamente a la ciudad española de Ceuta, la semana pasada, lo que inquietó a los líderes de la UE.
La drástica medida de Italia, anunciada por la primera ministra Giorgia Meloni, tiene como objetivo impedir la entrada de inmigrantes al país tras la avalancha de estos que llegaron al territorio español a raíz de las políticas favorables a la inmigración del líder socialista Pedro Sánchez.
Según declaró, Italia está tomando “una medida extraordinaria, adoptada para salvaguardar la seguridad nacional y prevenir posibles repercusiones para nuestra nación”.
Meloni suspenderá durante un mes la participación de su país en el Acuerdo de Schengen, que permite la libre circulación entre 29 países de la UE, con España.
Ceuta, una ciudad española de unos 83.000 habitantes rodeada por Marruecos en la costa mediterránea, es una de las dos únicas fronteras terrestres entre la UE y África.
Las imágenes de decenas de miles de migrantes procedentes del África subsahariana intentando saltar vallas y nadar alrededor de los muelles para entrar en la ciudad española de Ceuta han despertado el temor en Europa a una nueva crisis migratoria.
En respuesta, España instaló una barrera flotante de 488 metros para dificultar el cruce ilegal de la frontera. Las autoridades también indicaron que la mayoría de los migrantes que lograron cruzar fueron devueltos a Marruecos.
Italia fue la que dio el paso más lejos en su respuesta, pero los líderes de Finlandia y Dinamarca también criticaron a España por no proteger sus fronteras, y Francia intensificó los controles fronterizos en los pasos fronterizos españoles.
Los ministros del Interior de 22 países de la UE tienen previsto celebrar una reunión de emergencia el martes para debatir sobre la seguridad fronteriza.
Sánchez respondió a las críticas e insinuó que se trataba de una crisis fabricada.
“En el contexto internacional actual, la Unión Europea no puede permitirse este tipo de reacción egoísta, polarizadora e ilegal”, afirmó.
Un aliado político en España llegó incluso a sugerir que Israel y la administración Trump eran los culpables de la violación de Ceuta, como castigo por la firme postura de Sánchez sobre Gaza y su negativa a permitir que Estados Unidos utilizara bases aéreas españolas para aviones con destino a Oriente Medio para la guerra contra Irán.