Regresan civiles de Oleshky a Ucrania en una misión humanitaria, tras cese al fuego negociado con Rusia
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A los aproximadamente 2 mil residentes que quedaban allí se les ofreció la opción de viajar a territorio controlado por Ucrania o por Rusia, o de quedarse en la ciudad con provisiones de alimentos y suministros médicos
REGIÓN DE CHERNIHIV, UCRANIA- Los evacuados de una ciudad ucraniana ocupada por Rusia cruzaron el sábado a territorio controlado por Ucrania en una importante operación de rescate realizada bajo la tregua más significativa desde la invasión rusa.
Los civiles de Oleshky viajaron en autobús y avión a través de Rusia y Bielorrusia, tras un acuerdo negociado con ayuda de la primera dama estadounidense Melania Trump. Las autoridades ucranianas impusieron restricciones para divulgar el número de evacuados o el lugar del cruce fronterizo, para proteger a quienes optaron por permanecer en Oleshky, así como proteger futuras misiones humanitarias.
El cese al fuego en la provincia de Jersón en el sur de Ucrania, que comenzó a las 3 de la madrugada del martes, debe seguir hasta el domingo por la noche. A los aproximadamente 2 mil residentes que quedaban allí se les ofreció la opción de viajar a territorio controlado por Ucrania o por Rusia, o de quedarse en la ciudad con provisiones de alimentos y suministros médicos.
Quienes optaron por regresar a Ucrania fueron trasladados a la ciudad rusa de Anapa y luego llevados en aviones a la ciudad bielorrusa de Gómel, desde donde siguieron de regreso a casa.
Hijas esperan volver a ver a sus padres
Familiares aguardaban el sábado en la frontera entre Ucrania y Bielorrusia, donde se instalaron carpas de ayuda, puestos de café e incluso provisiones para alimentar a las mascotas que acompañaban a los evacuados. Voluntarios de organizaciones como Cruz Roja, Médicos Sin Fronteras y World Central Kitchen estaban también en la zona.
Liza Paliy, de 19 años, vio por última vez a su padre hace más de dos años y medio cuando ella, su madre y su hermana huyeron del territorio ocupado mientras él se quedó atrás.
“Pensamos en ese momento que sería un mes, dos como máximo, y volveríamos, pero lamentablemente ya han pasado dos años”, dijo.
Daria Pavlyn también esperaba en la frontera con la esperanza de reunirse con su padre, Mykhailo, de quien no había tenido noticias en aproximadamente un mes.
Él tenía previsto huir del territorio ocupado con su familia después de que un ataque mató a dos vecinos, pero se quedó cuando fracasaron los arreglos para cuidar de la casa y los animales de la familia.
“Nos dimos cuenta de que, bueno, no había (otra) manera. Nos acompañó hasta la carretera y eso fue todo — esa fue la última vez” que lo vieron, recordó Pavlyn.
Desde entonces, él había temido emprender el complicado viaje de salida, sobre todo sin tener documentación rusa.
La defensora del pueblo de Rusia y principal representante del Kremlin en la misión, Yana Lantratova, comentó que también se utilizaron autobuses para trasladar a quienes quisieron vivir en Rusia. Medios rusos mostraron el sábado a civiles llegando a un alojamiento temporal en Simferópol, en la península ucraniana de Crimea, que Moscú se anexionó en 2014.
Rusia y Ucrania no han concretado cuántas personas eligieron abandonar la ciudad, pero la primera dama de Estados Unidos publicó el viernes en redes sociales que el convoy humanitario había podido evacuar de forma segura a más de 750 personas.
Además del aparente papel de Melania Trump, el papa León XIV también presionó a los líderes de Rusia y Ucrania para que permitieran la entrega de ayuda y evacuaciones de civiles.