Sexto día consecutivo de ataques rusos deja al menos 12 muertos en la región de Kiev
Las autoridades ucranianas reportaron al menos 12 personas fallecidas y más de una docena de heridos, entre ellos tres menores
La capital ucraniana volvió a convertirse en blanco de una intensa ofensiva rusa este martes, luego de una noche marcada por misiles y drones que golpearon zonas residenciales e infraestructura civil de Kiev y otras regiones del país.
Las autoridades ucranianas reportaron al menos 12 personas fallecidas y más de una docena de heridos, entre ellos tres menores.
El ataque se produjo mientras millones de estudiantes regresaban a las escuelas para comenzar el nuevo ciclo escolar, en el que ya es el sexto día consecutivo de bombardeos de gran intensidad sobre Kiev.
Funcionarios ucranianos señalaron que esta sucesión de ataques busca aumentar la presión sobre la población y alterar la vida cotidiana de los habitantes.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, confirmó el número de víctimas y señaló que entre los fallecidos se encuentra un ciudadano de India.
MISILES CONTRA ZONAS CIVILES
Los ataques alcanzaron distintos sectores de Kiev. Viviendas y otras instalaciones civiles resultaron dañadas, mientras los servicios de emergencia se desplegaron para buscar personas entre los escombros de edificios afectados.
Entre los muertos se encuentran seis trabajadores de la compañía ferroviaria estatal Ukrzaliznytsia. De acuerdo con su presidente, Oleksandr Pertsovskyi, un misil balístico impactó un depósito y otras instalaciones ferroviarias.
Unos 350 trabajadores de los servicios de emergencia participaron en las labores de rescate y recuperación en Kiev y en la región circundante, informó Zelenskyy.
La fuerza aérea ucraniana indicó que la ofensiva comenzó alrededor de las 18:00 horas del lunes y estuvo compuesta por una combinación de misiles balísticos, de crucero y antirradar, además de 218 drones y señuelos. Una parte importante de los aparatos utilizados eran drones propulsados por reactores, considerados más difíciles de interceptar.
Kiev y la región de Odesa estuvieron entre los principales puntos atacados.
ODESA Y OTRAS REGIONES TAMBIÉN FUERON ALCANZADAS
En la región de Odesa, a orillas del mar Negro, los bombardeos provocaron daños en infraestructura civil y dejaron al menos una persona herida, según el gobernador regional, Oleh Kiper.
Dos edificios residenciales sufrieron daños y una fábrica textil se incendió. Las autoridades también denunciaron un ataque contra el paso fronterizo de Orlivka, uno de los puntos de conexión entre Ucrania y Rumania.
Más al norte, en la región de Zhytomyr, los ataques provocaron incendios en una instalación industrial y en un almacén, de acuerdo con el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania.
Mientras los equipos de rescate continuaban trabajando en Kiev, Moscú ofreció su propia versión de la operación.
MOSCÚ ASEGURA QUE ATACÓ OBJETIVOS MILITARES
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus fuerzas realizaron un “ataque masivo” utilizando armas de precisión y drones de largo alcance.
Según Moscú, los objetivos eran instalaciones relacionadas con la fabricación y almacenamiento de armamento, además de infraestructura militar. La versión rusa contrasta con los reportes ucranianos sobre daños en viviendas e infraestructura civil.
Al mismo tiempo, Rusia informó haber enfrentado una importante ofensiva de drones ucranianos contra su propio territorio.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que durante la noche sus sistemas de defensa aérea derribaron 516 drones ucranianos en 18 regiones, además de aparatos sobre Crimea y el mar Negro.
UN INCENDIO EN EL PUERTO DE UST-LUGA
Uno de los incidentes reportados por las autoridades rusas ocurrió en la región de Leningrado, donde un ataque con drones provocó un incendio en el puerto de Ust-Luga.
El enclave es uno de los principales puntos rusos para la exportación de petróleo y gas y se encuentra a más de 800 kilómetros de Ucrania. Las instalaciones han sido atacadas en varias ocasiones durante este año como parte de la campaña ucraniana contra la infraestructura energética rusa.
Los nuevos ataques reflejan así una escalada simultánea: mientras Rusia mantiene una intensa campaña aérea contra Kiev y otras ciudades ucranianas, Ucrania continúa llevando sus operaciones con drones cada vez más lejos dentro del territorio ruso, particularmente contra instalaciones vinculadas al sector energético.