Tim Cook se despide de la dirección de Apple tras convertirla en un gigante de 4 billones, John Ternus llega en su lugar
Tras casi 15 años al frente, Cook, de 65 años, pasará a ser presidente ejecutivo de la junta directiva y cederá el mando a John Ternus, actual vicepresidente senior de Ingeniería de Hardware
NUEVA YORK- Tim Cook, el líder que tomó las riendas de Apple tras la muerte de su venerado fundador, Steve Jobs, se prepara para dejar su puesto como director ejecutivo el próximo 1 de septiembre, tras convertir a la empresa en un gigante de 4 billones de dólares.
Tras casi 15 años al frente, Cook, de 65 años, pasará a ser presidente ejecutivo de la junta directiva y cederá el mando a John Ternus, actual vicepresidente senior de Ingeniería de Hardware.
Más allá del iPhone
Cuando Cook asumió el liderazgo en 2011, poco antes del lanzamiento del iPhone 4S y la versión original de Siri, era un hombre de operaciones que trabajaba entre bastidores, una figura relativamente desconocida fuera de la empresa.
Bajo su mandato, Apple pasó de tener una capitalización de mercado de 350.000 millones de dólares a convertirse en un gigante tecnológico de 4 billones de dólares.
En estos años, la compañía de la manzana mordida ha multiplicado su tamaño aproximadamente por diez, alcanzando unas ventas anuales de iPhone por valor de unos 200.000 millones de dólares y se ha convertido en un gigante de los servicios que genera más de 100.000 millones de dólares al año gracias a negocios como la App Store, Apple Pay e iCloud.
Cook cerró acuerdos clave con competidores chinos, negoció hábilmente con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca -en 2025 regaló al mandatario republicano una placa de vidrio grabada con una base de oro de 24 quilates durante el anuncio de una inversión de 100 mil millones de dólares de Apple en manufactura y empleos en EE. UU.- y adquirió Beats, la empresa del rapero Dr. Dre.
Durante su gestión, impulsó nuevas categorías y servicios como Apple Watch, AirPods, Apple Music, Apple TV y las gafas Apple Vision Pro, aunque optó por descartar otros proyectos a largo plazo como el esperado coche eléctrico, conocido internamente como Proyecto Titán, tras una década de desarrollo e inversiones millonarias.
Además, abrió un estudio de cine que logró llevarse el Óscar a mejor película por ‘CODA’.
Un líder discreto
Nacido en un pequeño pueblo de Alabama, Cook es una persona profundamente reservada. Se graduó en ingeniería industrial por la Universidad de Auburn en 1982. Tras trabajar 12 años en IBM, obtener un posgrado en negocios en la Universidad de Duke y pasar por Intelligent Electronics y Compaq, fue reclutado por Jobs en 1998.
En el ámbito, Cook ha utilizado su plataforma para defender los derechos civiles. En 2013 escribió un artículo en The Wall Street Journal apoyando leyes federales para proteger a trabajadores gays, lesbianas y transgénero, y un año después, en 2014, anunció públicamente su homosexualidad.
Su liderazgo también enfrentó duras pruebas. A partir de 2011 y 2012, tras varios suicidios y accidentes, las condiciones en las fábricas chinas de sus proveedores estuvieron bajo un intenso escrutinio.
Cook respondió con transparencia, publicando listas anuales de proveedores, sus ubicaciones y las horas de trabajo de más de un millón de empleados de las fábricas.
Según Forbes, Cook posee más de 3 millones de acciones de Apple de las que ha vendido más de mil millones de dólares y es miembro de la junta de Nike desde 2005.
Su «uniforme» nada tiene que ver con el cuello vuelto negro de Jobs, pero al igual que su antecesor rara vez cambia: vaqueros oscuros, polos y zapatillas Zegna sin cordones de 1,200 dólares.
Tampoco ha fallado a su entrañable tradición de visitar la tienda de la Quinta Avenida de Nueva York para tomarse fotos con los compradores -que han esperado horas para ser los primeros- en los días de grandes lanzamientos.
Ahora, a las puertas del lanzamiento del primer iPhone plegable y de una Siri impulsada por inteligencia artificial, el ejecutivo da un paso al lado.
Como presidente ejecutivo, Cook ayudará a la empresa a relacionarse con legisladores de todo el mundo.
«Ha sido el mayor privilegio de mi vida ser el director ejecutivo de Apple y que se me haya confiado liderar una empresa tan extraordinaria», expresó Cook en un comunicado de Apple sobre su despedida.
TERMUS ASUME EL MANDO DE APP Y ENFRENTA VARIOS RETOS
John Ternus hereda el 1 de septiembre el imperio financiero consolidado por Tim Cook en Apple, una sucesión que obligará al hasta ahora responsable de ingeniería de hardware a navegar el impacto de las políticas arancelarias de EE.UU. sobre la producción asiática de la compañía y, además, a acelerar en la carrera de la inteligencia artificial (IA) para plantar cara a líderes emergentes del sector como OpenAI.
Presión de la Administración Trump
La máquina de engranaje de Apple es capaz de generar miles de millones gracias a que Cook construyó una vasta, eficiente y económica cadena de suministro centrada en China.
Un modelo que hoy es vulnerable por el deterioro de las relaciones entre Washington y Pekín.
Ternus hereda el complejo desafío de diversificar esta red en medio de las políticas arancelarias impulsadas por la Administración de Donald Trump para incentivar la producción en Estados Unidos.
Tras el inicio de la pandemia de covid-19, Apple apostó por India como alternativa para reducir su dependencia de China, pero esta transición se ha visto plagada de obstáculos diplomáticos tras la reelección de Trump en 2024.
La nueva Administración está centrada en generar más inversiones y empleos al país, y ha recurrido a la amenaza de aranceles más altos para presionar a las empresas a trasladar a Estados Unidos parte de sus cadenas de suministro.
Senadores de estados donde los fabricantes de chips de memoria han prometido expandirse, como Nueva York, Indiana e Idaho, escribieron una carta a Cook, a finales de julio, instando a Apple a no colaborar con empresas chinas.
Por su parte, Apple ha prometido invertir decenas de miles de millones en el país en chips fabricados en EE.UU. para iPhones, además de añadir una línea de ensamblaje del Mac Mini en Texas. Sin embargo, la mayor parte de su cadena de suministro sigue en Asia.
Acelerar la IA de Apple
La elección de un líder de ‘hardware’ indica que Apple confía en que el futuro de la IA pasará por dispositivos integrados como gafas inteligentes, ‘pins’ o AirPods con cámaras, y no solo por la nube.
Apple se ha quedado rezagada frente a gigantes como Google, que ya ha inundado sus dispositivos con IA, o empresas más emergentes como OpenAI y Anthropic, que se han convertido en líderes en el sector.
A pesar de haber presentado ‘Apple Intelligence’, algunas funciones como la esperada hiperpersonalización de su asistente Siri han sufrido repetidos retrasos, lo que evidencia la dificultad de la empresa para alcanzar los estándares actuales del mercado.
Cerco regulatorio en Europa
La presión regulatoria es uno de los frentes más hostiles para Apple, con especial énfasis en Europa. La aplicación de la Ley de Mercados Digitales (DMA) de la Unión Europea ha forzado a la compañía a permitir tiendas de aplicaciones alternativas, algo que la empresa denuncia como un grave riesgo para la privacidad, desencadenando el retraso indefinido de la llegada de herramientas a los usuarios comunitarios.
Por su parte, en febrero de 2027 los clientes de Apple recibirán compensaciones por una demanda colectiva sobre los iPhone 16. Este litigio se originó tras acusar a la compañía de engañar a los consumidores mediante campañas de publicidad que promocionaban funciones avanzadas de IA y de Siri para el lanzamiento del nuevo iPhone en 2024, características que aún no existían en los dispositivos en el momento de su venta.
En mayo, la empresa acordó pagar 250 millones de dólares para cerrar el caso, pero a pesar de haber accedido al pacto económico, Apple negó las acusaciones.
Fuga de talentos y la guerra abierta con OpenAI
Apple mantiene un enfrentamiento judicial abierto con OpenAI, a la que acusa formalmente de fichar a sus empleados clave y sustraer secretos comerciales de ‘hardware’ para desarrollar sus propios dispositivos.
La empresa creadora de ChatGPT ha tachado estas acciones legales de maniobras «descuidadas y extrañamente personales», evidenciando la hostilidad entre ambas firmas.
El exdiseñador de Apple Jony Ive también trabaja ahora para OpenAI, después de que la empresa adquiriera io Products, una ‘startup’ de ‘hardware’ dirigida por Ive.
De acuerdo con los medios especializados, Ive está desarrollando dispositivos de inteligencia artificial para OpenAI.