Volkswagen desmiente que vaya a fabricar componentes antiaéreos para la Cúpula de Hierro de Israel
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La planta de Osnabrück enfrenta el cese de producción de modelos actuales en 2027 y la empresa busca alternativas para su futuro
LONDRES.- Mediante un comunicado la empresa Volkswagen desmintió que está en conversaciones con la compañía israelí Rafael para producir armas en una planta, según había publicado en exclusiva el diario Financial Times. (FT).
EL FT indicó en su información que las dos empresas reconvertirán la planta de automóviles Osnabrück con el objetivo de producir componentes para la Cúpula de Hierro de Israel.
De acuerdo a lo que se señaló Volkswagen buscaba con este movimiento evitar el cierre de la fábrica y el despido de 2 mil 300 personas, según señalaban fuentes al medio económico. No obstante, la compañía ha emitido un comunicado descartando la reconversión de la fábrica.
Cabe destacar que la caída de los beneficios, debido a la competición de los automóviles chinos y la lentitud en la transición energética, han obligado a Volkswagen a buscar fuentes de ingresos alternativas como el sector de la defensa.
El Gobierno de Alemania aprueba este plan activamente para evitar los despidos y así evitar agravar la crisis económica, así como el cierre de filas con su industria.
Rafael Advanced Defence Systems es una compañía propiedad del Estado de Israel y fabricante de la Cúpula de Hierro, uno de los sistemas antiaéreos más avanzados del mundo, compuesto de una red de radares, detectores, misiles interceptores de largo alcance y armas energéticas experimentales.
Por su parte el potencial acuerdo entre Rafael y Volkswagen no es el primer proyecto en el sector de la defensa que acomete la compañía de automóviles alemana. Actualmente fabrica camiones militares mediante una alianza con Rheinmetall.
En el caso del potencial negocio con Israel, el objetivo es que la planta de Osnabrück fabrique componentes de la Cúpula de Hierro, incluidos camiones de transporte de misiles, lanzadores y generadores eléctricos. Por lo que aclaró que no fabricaría los proyectiles como tal.
Las operaciones podrían empezar en un plazo de entre 12 y 18 meses al necesitar una inversión mínima para reconvertir las instalaciones.
Financial Times señala que el acuerdo con Rafael supondría la mayor vuelta de Volkswagen a la industria militar desde la Segunda Guerra Mundial.
Creada por el III Reich dos años antes de que empezara la contienda, el objetivo del régimen nazi era ensamblar un nuevo tipo de automóvil familiar en masa. No obstante, con el recrudecimiento de la guerra, Volkswagen empezó a producir todo tipo de vehículos militares hasta la caída de Hitler.