Luis Fernando Salazar ofrece disculpas al periodista Enrique Acevedo y admite error por frase ‘vamos a ir por ti’
COMPARTIR
TEMAS
Localizaciones
Personajes
Organizaciones
En entrevista con VANGUARDIA, el legislador morenista reconoce que se equivocó al decir “vamos a ir por ti” al comunicador, y ofrece una disculpa, pero sostiene sus cuestionamientos al reportaje sobre Julieta Ramírez
TORREÓN, COAH.- El senador de Morena, Luis Fernando Salazar Fernández, ofreció una disculpa pública al periodista Enrique Acevedo, y reconoció que se equivocó en la forma en que expresó su inconformidad al utilizar la frase “vamos a ir por ti”, luego de la polémica generada por sus declaraciones en redes sociales.
El legislador aclaró en entrevista para VANGURDIA, que con dicha expresión no pretendía lanzar una amenaza personal contra el conductor de N+, sino referirse a la posibilidad de recurrir a las instancias legales cuando una persona considera que ha sido difamada, calumniada o afectada en su reputación.
Salazar Fernández fijó así su postura luego de las críticas surgidas por el mensaje dirigido a Enrique Acevedo, quien participó en la difusión de un reportaje relacionado con la senadora con licencia por Baja California, Julieta Ramírez.
El senador sostuvo que una cosa es la diferencia que mantiene con el contenido del trabajo periodístico y otra muy distinta la manera en que manifestó públicamente su inconformidad.
“Me equivoqué en la forma”, reconoció el legislador, al señalar que durante la mañana de este jueves ofreció una disculpa pública a Enrique Acevedo a través de sus redes sociales, debido a que no mantiene comunicación directa con el periodista.
Explicó que cuando señaló que “vamos a ir por ti”, su intención era referirse únicamente a acudir ante las autoridades y ejercer los mecanismos jurídicos disponibles para que sean las instituciones las que determinen si existe alguna afectación al honor o la reputación de una persona.
Insistió en que cuando utiliza expresiones relacionadas con “ir detrás” de algún señalamiento se refiere al terreno jurídico y no a una confrontación personal.
Sin embargo, reconoció que la frase empleada en el caso de Enrique Acevedo fue incorrecta porque, al ser expresada sin mayor contexto, podía generar una interpretación distinta.
“Me faltó mesura y explicar en ese momento a qué me estaba refiriendo. Entiendo que una frase como esa, dicha sin ningún contexto, puede interpretarse de una manera muy distinta a la que tenía en mente”, admitió.
RECONOCE RESPONSABILIDAD POR SUS PALABRAS
El senador señaló que quienes desempeñan una responsabilidad pública están obligados a cuidar con mayor atención sus expresiones, debido al alcance y las consecuencias que pueden tener.
Reconoció además que el tono utilizado fue excesivo y asumió la responsabilidad por la polémica que provocó.
“Quienes tenemos una responsabilidad pública debemos cuidar nuestras palabras. Las palabras tienen consecuencias y lo que expresé las tuvo”, sostuvo.
Salazar Fernández explicó que su reacción surgió de su intención de defender a su compañera de partido, Julieta Ramírez, frente a un reportaje con cuyo contenido mantiene una diferencia profunda.
Aclaró, sin embargo, que estar en desacuerdo con una investigación periodística no justifica emplear expresiones que puedan entenderse como un amago contra quien ejerce el periodismo.
El senador reiteró que mantiene cuestionamientos sobre la información difundida y consideró que acusaciones relacionadas con posibles vínculos con organizaciones criminales o investigaciones internacionales deben sustentarse en pruebas sólidas, verificables y suficientemente acreditadas.
Desde su perspectiva, los señalamientos de esa naturaleza pueden ocasionar consecuencias graves para la reputación, la seguridad y el entorno familiar de las personas involucradas.
Por ello, consideró legítimo que cualquier ciudadano o servidor público que estime vulnerado su honor recurra a los tribunales o a las autoridades competentes.
Subrayó que ejercer acciones legales contra información que se considera falsa no es incompatible con la libertad de expresión, siempre que el conflicto se mantenga dentro del Estado de derecho y sean las instituciones las encargadas de resolverlo.
MANTIENE DIFERENCIAS CON EL REPORTAJE SOBRE JULIETA RAMÍREZ
Aunque ofreció disculpas por sus expresiones, Luis Fernando Salazar aclaró que no modificó su postura respecto al contenido del reportaje relacionado con Julieta Ramírez.
Sostuvo que una acusación que pueda vincular a una persona con actividades del crimen organizado representa un señalamiento de alta gravedad y, por lo tanto, consideró indispensable que este tipo de publicaciones estén acompañadas de elementos documentales contundentes.
En relación con los comentarios recientes, reitero que mi postura fue en defensa de la dignidad y contra el hostigamiento sistemático hacia la senadora Julieta Ramírez. Las acusaciones falsas no deben ser confundidas con el ejercicio periodístico.
— Luis Fernando Salazar (@SalazarLuisFer) September 9, 2026
Indicó que su inconformidad está relacionada precisamente con la solidez de los documentos y elementos utilizados para sustentar los señalamientos.
A su consideración, existen inconsistencias en la información difundida, por lo que reiteró que quienes se consideren afectados tienen derecho a recurrir a las instituciones para defender su reputación.
No obstante, hizo una separación entre esta postura y el mensaje dirigido personalmente a Enrique Acevedo.
El senador reconoció que el debate sobre la veracidad, metodología o sustento de una investigación periodística debe mantenerse en el terreno de los argumentos, la réplica y, en su caso, los procedimientos legales.
‘LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN DEBE PROTEGERSE’
Salazar Fernández aseguró que a lo largo de su trayectoria política se ha pronunciado en distintas ocasiones a favor de la libertad de expresión y de la protección de periodistas.
Recordó que en 2016 se manifestó en defensa del investigador y periodista Sergio Aguayo frente al litigio promovido en su contra por el exgobernador de Coahuila Humberto Moreira Valdés.
También afirmó haber respaldado en otros momentos a comunicadores que enfrentaron procedimientos derivados del ejercicio de su profesión.
A partir de esos antecedentes, sostuvo que mantiene su convicción de que la libertad de expresión y el ejercicio periodístico deben protegerse.
Incluso reconoció como válido el planteamiento realizado por Enrique Acevedo respecto a que cuando una respuesta frente a una investigación periodística abandona el terreno de los argumentos y se convierte en insultos o expresiones que puedan entenderse como amenazas, el impacto trasciende al periodista y alcanza a la libertad de prensa.
Sin embargo, consideró también necesario abrir una discusión sobre la responsabilidad de los medios de comunicación cuando realizan señalamientos relacionados con actividades criminales.
Expuso que la libertad de expresión debe convivir con el rigor periodístico, la verificación de la información y el derecho de cualquier persona señalada a defenderse utilizando los mecanismos institucionales existentes.
El senador insistió en que su inconformidad con el reportaje permanece, pero dejó en claro que reconoce como equivocada la manera en que dirigió inicialmente su respuesta hacia Enrique Acevedo.
Con la disculpa pública, dijo, busca corregir esa expresión y dejar establecido que cualquier diferencia que decida llevar adelante será exclusivamente mediante las instituciones y los instrumentos que establece la ley.
Salazar Fernández señaló finalmente que el episodio también representa un llamado para quienes desempeñan cargos públicos a mantener mesura frente a la crítica y a reconocer cuándo una expresión rebasa el propósito original del mensaje.
En ese sentido, aceptó que su frase generó consecuencias distintas a las que pretendía y reiteró que asume la responsabilidad por haberla utilizado, aunque mantiene sus cuestionamientos sobre el trabajo periodístico que originó la controversia.