BBVA alerta que meta fiscal para 2027 será difícil sin reforma; prevé presiones por pensiones y gasto
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El banco advierte que los supuestos oficiales podrían ser optimistas y que, sin cambios de fondo, el margen para cumplir metas se estrecha
CDMX.- BBVA advirtió que la consolidación fiscal en México enfrenta un escenario más complejo hacia 2027, en un entorno de bajo crecimiento, ingresos limitados y presiones estructurales de gasto, al analizar los Precriterios Generales de Política Económica para el próximo año.
El banco consideró positivo el esfuerzo realizado en 2025, pero señaló que mantener esa trayectoria será difícil sin una reforma fiscal de fondo. “Seguimos insistiendo en que será necesaria una reforma fiscal en el mediano plazo”, indicó, al referir presiones por la ampliación de programas sociales y el pago de pensiones.
En el mismo análisis, BBVA apuntó que, tras el apoyo que recibió Petróleos Mexicanos (Pemex) en 2025, se observa la intención de pasar a un esquema de normalización y reducción de transferencias en 2026-2027, en congruencia con la consolidación fiscal planeada.
De acuerdo con el reporte, aunque el gobierno federal mantiene una postura fiscal responsable y prudente, el margen de maniobra se ha reducido de manera significativa. Señaló que el espacio fiscal disponible, una vez cubiertos compromisos como pensiones, participaciones y servicio de deuda, es cada vez menor, lo que limita la capacidad de ajuste sin impactar rubros relevantes del gasto.
BBVA indicó que los Precriterios plantean reducir los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) a 3.5% del PIB en 2027, desde un estimado de 4.1% en 2026, pero consideró que alcanzar esa meta será complicado, en especial si el crecimiento económico resulta menor al previsto por la Secretaría de Hacienda.
El documento agregó que uno de los principales riesgos proviene de supuestos macroeconómicos optimistas. Refirió que el gobierno proyecta un crecimiento de 2.4% del PIB en 2027, por encima del consenso de analistas, lo que podría llevar a una sobreestimación de ingresos tributarios y, con ello, presiones para cumplir los objetivos fiscales.
El banco advirtió que, si el crecimiento es menor, el gobierno se vería obligado a recortes adicionales al gasto programable para alcanzar el superávit primario planteado, en un contexto de espacio fiscal limitado. Sumó a ello la expectativa de menores ingresos petroleros, que podrían caer en términos reales en 2027.
BBVA destacó que la estrategia oficial busca elevar la recaudación sin modificar el marco tributario, mediante combate a la evasión, mayor fiscalización y uso de herramientas tecnológicas. Si bien consideró adecuadas esas medidas, señaló que son insuficientes para enfrentar los retos estructurales de las finanzas públicas, por lo que reiteró la necesidad de una reforma que amplíe la base tributaria y reduzca la informalidad.
El reporte añadió que supuestos de inflación y tasas de interés podrían resultar optimistas, ya que un entorno de tasas más altas implicaría mayores costos financieros para el gobierno. También apuntó factores internos como la debilidad de la inversión y la incertidumbre sobre el Estado de derecho, que continuarían afectando el crecimiento y la generación de ingresos.