Caso contra Ernesto Ruffo está con alfileres: abogado
Fernando Gómez-Mont, defensor del exgobernador de BC, asegura que éste está totalmente distanciado de la acusación en su contra
Tras la primavera vista de las 19 cajas con información relacionada con un presunto caso de huachicol de combustible que salpicó a Ernesto Ruffo Appel, su abogado, Fernando Gómez-Mont, estimó que la acusación está prendida “con alfileres”.
“Estamos preparando nuestros argumentos, sobre todo, acerca de la total distancia que existe entre el señor Ruffo con respecto a todo este entramado”, explicó.
Poco antes de participar en una nueva diligencia, Gómez-Mont compartió en entrevista sus primeras impresiones tras el primer acercamiento que sostuvo con el ex Gobernador bajacaliforniano.
“Tiene la tranquilidad del que ha obrado de acuerdo con su conciencia correctamente y no se siente comprometido o avergonzado por nada que él haya hecho y un poco azorado de por qué se le vienen encima”, ponderó.
-¿Qué significa que en este entramado haya una total distancia con el acusado?
-A ver, de entrada lo que yo puedo decir es que el señor Ruffo no tenía idea de lo que se estaba operando en esa empresa..., y hoy por hoy, esa empresa parece tener toda la distancia porque quien tenía la responsabilidad del transporte y el internamiento de la mercancía (combustible) estaba a cargo de terceros.
Hoy por hoy, va bajando la información y estamos tratando de entender todas las operaciones: cómo vienen y en ese sentido ver qué se hizo con esa empresa y quién lo hizo.
Lo que sí es que no hay una sola intervención, un sólo documento, que establezca que el señor Ruffo tuviera conocimiento de lo que ahí pasaba. Ni sabemos de lo que ahí pasaba, qué relación tenía con la parte del internamiento del combustible al país, para decirlo en pocas palabras.
-Entonces, ¿la acusación se puede caer?
-Bueno, nosotros creemos que la extensión del análisis de esta operación al señor Ruffo es algo totalmente arbitrario y que sucede de último momento. Hoy por hoy, vincularlo a él a este entramado está totalmente forzado.
-¿Ya se entrevistó con él?
-Sí, ayer. Es un hombre sencillo en sus maneras, está tratando de entender cuál es la dinámica de estos procedimientos y qué es lo que puede pasar en los próximos días y qué significa todo esto que se le está viniendo encima.
-¿Y está tranquilo?
-Tiene la tranquilidad del que ha obrado de acuerdo con su conciencia correctamente y no se siente comprometido o avergonzado por nada que él haya hecho y un poco azorado de por qué se le vienen encima. Él ha estado toda su vida públicamente haciendo sus cosas sin esconderse. Son años y años de trabajar y regularizarse y luego, de repente, rebotan 20 años después, querellas del pasado, porque esto está amarrado en eso. Está entendiendo dónde está parado y qué es lo que tiene que resistir ante esta arbitrariedad...
-Han surgido voces que sostienen que Ruffo es un preso político. ¿También está en esa tesitura?
-Si yo veo que este entramado está en el contexto del escenario político nacional, una acusación va seguida normalmente a partir de una investigación, y obviamente que esta acusación debe entenderse en clave política, no sólo en clave legal. Hoy por hoy eso parece ser evidente...
-Y en clave jurídica parece que está prendida con alfileres...
-¿La imputación a Ruffo? Totalmente con alfileres. Llevamos tres días tratando de entender 19 cajas de documentos. Pero, hoy por hoy, como nos presentan la información, para nada tiene la consistencia en la claridad y la articulación necesaria de esa investigación que se dijo por la Fiscalía que existía. La mayor parte de la información está muy desordenada...
-La Presidenta sostiene que hay muchísimas pruebas contra Ruffo...
-Pues creo que no está bien enterada...