Detectan daños en la salud de recolectores de sargazo
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Se trata del primer trabajo en su tipo, al basarse en mediciones directas y en tiempo real, realizadas a través de sensores portátiles colocados a 35 “sargaceros”
Un estudio científico elaborado en playas del Caribe Mexicano señala que la exposición de trabajadores que recolectan el sargazo en playas de Puerto Morelos, Playa del Carmen y Mahahual ha tenido impacto en su salud, la cual empeora cuando la macroalga se pudre y se liberan concentraciones de sulfuro de hidrógeno (H2S), cuyos niveles detectados en los recolectores han llegado a rebasar niveles permisibles.
Se trata del primer trabajo en su tipo, al basarse en mediciones directas y en tiempo real, realizadas a través de sensores portátiles colocados a 35 “sargaceros” que se dedican a recoger la macroalga que año con año llega a las playas de Quintana Roo.
La investigación fue elaborada con el apoyo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad de São Paulo y el fondo canadiense New Frontiers in Research Fund, y analiza los riesgos para la salud derivados de la exposición al H2S entre trabajadores dedicados a retirar el sargazo de las playas.
El sulfuro de hidrógeno es un gas tóxico que se genera cuando el sargazo se descompone en condiciones anaerobias. Es detectable por su olor a “huevo podrido”.
”Hasta la fecha, ningún estudio publicado ha cuantificado directamente la exposición en tiempo real al H2S entre los trabajadores de limpieza de sargazo”.
“Este grupo probablemente corre mayor riesgo que la población general debido al contacto prolongado y repetido con biomasa en descomposición, a menudo sin el equipo de protección adecuado”.
”Las actividades de limpieza en la región pueden durar hasta nueve meses al año, con trabajadores que suelen dedicar ocho horas diarias, seis días a la semana durante varios años consecutivos, lo que sugiere riesgos de exposición acumulativa considerables”, se lee en el estudio al cual tuvo acceso EL UNIVERSAL.
Los resultados arrojaron que un 46.9% de los trabajadores monitoreados registró comezón y ardor en la piel; 43.8%, dolores de cabeza; 37.5%, dermatitis y fatiga; 28.1%, irritación ocular y náuseas; 25%, mareos; 21.9%, urticaria y congestión nasal, y un 18.8% presentó irritación de garganta y dificultad para respirar.
Las personas también reportaron vómitos, ansiedad, trastornos del sueño, infecciones cutáneas, caída localizada de vello en piernas y pérdida de uñas en algunos casos, de acuerdo con el estudio publicado en el número 154 de la revista científica Harmful Algae, en abril de este año.
El riesgo —advierten las y los científicos participantes, Rosa Rodríguez Martínez, Sergio Ramírez, Alejandra Gómez, Sergio Rosales, Jorge Pech, Marcelo Costa y Marisa M. Veras— aumenta con el sargazo en descomposición, pues se liberan sulfuro de hidrógeno y otros compuestos tóxicos.
Los trabajadores que removían sargazo dentro del agua o en zonas con acumulaciones densas, por ejemplo, reportaron síntomas dermatológicos más severos, se consigna en el documento.
El estudio se titula Assessment of hydrogen sulfide exposure in shoreline cleanup workers during the 2025 Atlantic Sargassum bloom (Evaluación de la exposición al Sulfuro de Hidrógeno en trabajadores de limpieza costera durante el florecimiento atlántico de sargazo de 2025).
La investigaciónEn entrevista, Rosa Rodríguez, quien encabezó la investigación, indica que el trabajo de campo se realizó entre junio y agosto del año pasado —cuando se registró la floración de sargazo “sin precedentes”— en playas de Puerto Morelos, Playa del Carmen y Mahahual, monitoreando a 35 trabajadores, a quienes se les colocaron sensores portátiles a la altura del pecho para medir la concentración del sulfuro de hidrógeno en tiempo real.
Además, las y los investigadores aplicaron cuestionarios de salud a 32 trabajadores y compararon los resultados de las mediciones con normas de seguridad tanto mexicanas como internacionales.
En cada municipio se seleccionaron dos o tres sitios para medir la exposición al H2S en trabajadores de limpieza del sargazo.
La elección de los sitios se basó en la presencia de grandes acumulaciones de sargazo varado en un estado avanzado de descomposición, caracterizado por un fuerte olor al sulfuro de hidrógeno, biomasa oscura y fragmentada en la playa, además de liberación de lixiviados —líquidos tóxicos, fruto de la descomposición de la macroalga— y materia orgánica disuelta en las aguas costeras.
Sus conclusiones principales advierten que las y los trabajadores estuvieron expuestos frecuentemente a niveles peligrosos de H2S, al detectar concentraciones entre 1 partículas por millón y 50.8 partículas por millón (ppm).
El 46.3% de las mediciones superó el límite mexicano permitido de 1 ppm para una jornada de ocho horas; 11.3% superó el límite de exposición de corto plazo, de 5 ppm; 1.7% superó los 10 ppm.Algunas exposiciones alcanzaron más de 50 ppm, nivel considerado potencialmente peligroso para la vida.
”Los datos del cuestionario indicaron que los trabajadores reportaron síntomas dermatológicos, respiratorios, neurológicos, oculares y gastrointestinales consistentes con la toxicodinámica conocida del H2S, lo que sugiere impactos agudos en la salud”, sostiene la experta.
Precisa que esta investigación indica que se requieren “medidas urgentes” de protección laboral, como el monitoreo continuo de H2S, el uso de sensores personales con alarma, uso obligatorio de equipo de protección, respiradores adecuados, rotación de personal para limitar el tiempo de exposición al sargazo y evitar que personas con asma o enfermedades respiratorias trabajen en las zonas de descomposición.
También se sugiere acelerar la recolección del sargazo para impedir acumulaciones prolongadas y establecer programas de vigilancia médica y estudios epidemiológicos de largo plazo.
Rosa Rodríguez destaca la necesidad de evitar que el sargazo llegue a la costa y se pudra, como ha ocurrido en playas como El Recodo, en Playa del Carmen, donde es tal el deterioro de la playa que el sargazo parece una especie de lodo obscuro, el cual debe recogerse con maquinaria.
La investigadora manifiesta que El Recodo no es el único sitio altamente afectado, pues hay otros puntos en donde las concentraciones del sulfuro de hidrógeno incluso son mayores.
La maestra en Ciencias explica que actualmente están en desarrollo sensores de mayor precisión para medir el alcance de los gases, ya que el viento puede extender su margen de afectación.
Datos
* 46.9% de trabajadores reportaron tener comezón y ardor en la piel tras trabajar en el sargazo.
* 18.8% de sargaceros presentaron irritación de garganta y dificultad para respirar.