Deuda pública de México rozará los 30 billones de pesos para 2032, advierte la SHCP
COMPARTIR
Según las proyecciones de la SHCP al Congreso, la deuda pública aumentará de forma continua hasta alcanzar los 29.9 billones de pesos o 56.5 % del PIB en 2032
El gobierno prevé que la deuda pública crezca en lo que falta del sexenio y parte del siguiente, cuando rozará los 30 billones de pesos.
Analistas advierten que la trayectoria ascendente de la deuda y la menor disponibilidad de espacio fiscal reducen el margen para absorber choques sin afectar la evaluación crediticia soberana.
Los compromisos crecerán todos los años hasta 2031, cuando representarán 56.5% del Producto Interno Bruto (PIB) y mantendrán la misma tasa en 2032, indican las proyecciones de la medida amplia de la deuda neta: el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP).
Este escenario se incluye en los Criterios Generales de Política Económica (CGPE) 2027 que el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Édgar Amador, entregó al Congreso como parte del Paquete Económico.
La Cuenta de la Hacienda Pública Federal indica que la última vez que los compromisos alcanzaron un nivel tan alto con relación al PIB fue a fines de la década de los 80, tras la crisis de la deuda externa que estalló en la gestión del expresidente Miguel de la Madrid.
La lógica de ajustar la deuda en función del tamaño de la economía es que a más PIB corresponde una mayor capacidad para absorber pasivos, ya que existe un sector productivo que respalda los compromisos, explica la SHCP.
Al considerar los pronósticos del SHRFSP y el valor nominal del PIB, incluidos en el marco macroeconómico de los CGPE 2027, la deuda alcanzará los 29,9 billones de pesos para 2032.
Significa un alza de 13,2 billones frente al cierre del sexenio pasado y casi el triple de los 10,5 billones registrados al finalizar la gestión del expresidente Enrique Peña Nieto.
La SHCP expuso que el incremento de la deuda en 2027 reflejará un mayor costo financiero y el efecto de un tipo de cambio más alto sobre la valoración en pesos de los compromisos externos. Indicó que estos factores serán parcialmente compensados por el crecimiento del PIB nominal, que ayudarán a contener la dinámica de las métricas de las obligaciones.
“Hacia adelante, los mayores ingresos derivados de las medidas fiscales y la trayectoria prevista de los RFSP (Requerimientos Financieros del Sector Público) permitirán estabilizar la deuda como proporción del PIB y mantenerla en niveles sostenibles”, asegurado en los CGPE.
Los analistas de Banamex, Iván Arias y Arely Medina, dijeron que el Paquete Económico no estabiliza la deuda neta y mantiene pendientes los ajustes necesarios para fortalecer de manera estructural las finanzas públicas.
“Nuestro escenario base contempla que México podría conservar el grado de inversión en los próximos años, aunque la trayectoria ascendente de la deuda y la menor disponibilidad de espacio fiscal reducen el margen para absorber choques sin afectar la evaluación crediticia soberana”, indicaron.
Instrumento legítimo
El economista en jefe para Rankia Latinoamérica, Humberto Calzada, expuso que la creciente deuda se debe a que el gobierno gasta más de lo que ingresa.
"La deuda es un instrumento legítimo de política fiscal, el problema aparece cuando se utiliza de forma recurrente para cubrir déficits estructurales y no para financiar inversiones que elevan la capacidad de crecimiento de la economía. México enfrenta justamente el reto de cerrar gradualmente esa brecha entre ingresos y gastos", dijo a EL UNIVERSAL.
Explicó que el crecimiento influye en los compromisos del gobierno de manera importante y por dos vías. La primera es que, si la economía avanza lentamente, el denominador de la relación deuda-PIB aumenta poco y es más difícil estabilizar las obligaciones.
La segunda vía es que un menor ritmo del PIB también significa un lento dinamismo en la recaudación tributaria.
En su opinión, la consolidación fiscal continúa, pero a un ritmo más gradual de lo planteado al inicio, en buena medida porque el gobierno enfrenta menor crecimiento y fuertes rigideces en el gasto.
"Al no proponer una reforma fiscal para 2027, se volvió a posponer una discusión que México tendrá que enfrentar tarde o temprano. El gobierno apuesta por subir la recaudación vía la fiscalización, combatir a la evasión y ampliación de la base, sin crear nuevos impuestos".
“Eso puede generar recursos adicionales, pero difícilmente sustituye una reforma fiscal integral que permita fortalecer los ingresos públicos, especialmente ante más presiones por pensiones, programas sociales, inversión y costo financiero de la deuda”, comentario.
El director de Análisis en Valdez Capital, Carlos Hernández García, señaló que el alza de la deuda refleja que los ingresos son insuficientes para cubrir la totalidad del gasto y las necesidades financieras.
También influyen en el costo financiero, las necesidades de financiamiento de empresas públicas y otros requerimientos que se incorporan al SHRFSP.
Explicó que los compromisos como porcentaje del PIB dependen no sólo de cuánto se endeuda el gobierno, sino de qué tan rápido crece la economía.
"Hacienda plantea reducir los RFSP, pero al mismo tiempo el SHRFSP continúa aumentando como proporción del PIB en el horizonte de proyección. Es decir, hay una mejora en el déficit, pero es insuficiente para revertir la trayectoria de la deuda. Esto refleja que la consolidación fiscal está siendo gradual y que parte del ajuste se está posponiendo hacia los siguientes años", dijo.
En entrevista con este diario, coincidió en que se pospuso la discusión de una reforma fiscal que eventualmente será necesaria.
"Una reforma fiscal no necesariamente tendría que implicar sólo subir impuestos, también podría enfocarse en ampliar la base tributaria, reducir espacios de evasión y elusión y mejorar la eficiencia recaudatoria. El punto central es que, si se quiere estabilizar la deuda en el mediano plazo sin depender exclusivamente de recortes al gasto, será cada vez más importante discutir una estrategia de ingresos públicos de mayor alcance", finalizó.
El dato
Los compromisos crecerán todos los años hasta 2031, cuando representarán el 56,5% del Producto Interno Bruto (PIB).