Pemex reduce su deuda un 25% y acelera inversión: el plan maestro para 2026 de la 4T

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México
/ 4 febrero 2026

Pemex logra reducir su deuda un 25% y anuncia inversión histórica de 427 mil mdp para 2026. Conoce las metas de producción y transición energética en México

Petróleos Mexicanos (Pemex) ha dejado de ser el “enfermo” de las finanzas públicas para convertirse en un caso de estudio sobre resiliencia institucional. La secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, presentó cifras que invitan al optimismo: una reducción de la deuda total de entre el 20% y 25% solo en 2025. Este respiro financiero no es obra de la casualidad, sino de un engranaje coordinado con la Secretaría de Hacienda para capitalizar a la empresa y cumplir con cada compromiso en los mercados internacionales.

Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quedó claro que la narrativa del endeudamiento descontrolado está quedando atrás. Mientras que en el pasado la deuda creció exponencialmente, hoy las calificadoras internacionales están volteando a ver a Pemex con mejores ojos. La estrategia ha permitido no solo pagar a proveedores, sino proyectar una estabilidad que garantiza que la empresa productiva del Estado siga siendo el pilar de la soberanía energética mexicana.

El plan de fortalecimiento 2025-2035 no solo mira el balance contable, sino que tiene un impacto directo en la economía real. Al sanear las cuentas, Pemex recupera la confianza necesaria para ejecutar maniobras operativas de gran calado. Este cambio de rumbo financiero es la base sobre la cual se cimenta el ambicioso programa de inversión pública y mixta que busca transformar la industria de los hidrocarburos en los próximos años.

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FINANZAS SANAS: EL RESCATE DE LA DEUDA PETROLERA

El fortalecimiento operativo es la otra cara de la moneda de este éxito financiero. En 2025, la producción de crudo se estabilizó tras años de declive, permitiendo que las refinerías nacionales reciban el abasto necesario para operar a plena capacidad. El salto es notable: de procesar 600 mil barriles diarios en 2018, el Sistema Nacional de Refinación alcanzó los 1.2 millones de barriles diarios en el último año, duplicando la capacidad de respuesta ante la demanda interna.

Este incremento en el procesamiento se traduce en una mayor oferta de gasolinas, diésel y turbosina hechos en México. Además, la comercialización de productos de alto valor creció un 7.8%, impulsada por una lucha frontal contra el comercio ilícito de combustibles. No se trata solo de extraer petróleo, sino de darle valor agregado a través de la refinación y la petroquímica, un sector que también reporta una recuperación significativa con el aumento en la producción de fertilizantes.

El enfoque en la autosuficiencia alimentaria ha llevado a Pemex a incrementar un 21% su producción de fertilizantes, un insumo crítico para el campo mexicano. Esta integración vertical asegura que la empresa no sea solo una exportadora de materia prima, sino una proveedora de soluciones industriales que impactan desde la mesa de los ciudadanos hasta los grandes proyectos de infraestructura nacional.

REFINACIÓN Y PRODUCCIÓN: EL MOTOR QUE NO SE DETIENE

De cara al 2026, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, anunció una cifra que hace eco en el sector: 427 mil millones de pesos destinados a inversión. Esto representa un aumento del 34% respecto al año anterior, una señal inequívoca de que la administración no piensa quitar el dedo del renglón. Los recursos se dirigirán a sostener una plataforma de producción de 1.8 millones de barriles diarios, una cifra ambiciosa pero realista según los indicadores actuales.

El gas natural se perfila como el protagonista silencioso de la transición. Con la meta de alcanzar los 5,000 millones de pies cúbicos diarios para el cierre del sexenio, Pemex busca reducir su huella de carbono mientras garantiza el insumo para la generación eléctrica y la industria. Proyectos estratégicos en Veracruz y la cuenca de Burgos son las piezas clave para lograr esta soberanía en el sector del gas, fundamental para la competitividad del país.

En el ámbito de la refinación, el 2026 será el año de la modernización definitiva de Tula, mientras que para 2027 se proyecta la conclusión de las obras en Salina Cruz. El objetivo es procesar 1.56 millones de barriles diarios, aprovechando al máximo los residuales y reduciendo el impacto ambiental. Esta modernización no solo busca cantidad, sino calidad y sostenibilidad en los procesos industriales de la petrolera.

HACIA EL FUTURO: GAS NATURAL Y ENERGÍAS LIMPIAS

Quizás el anuncio más disruptivo sea el nuevo eje de energías alternativas. Pemex ya no solo habla de petróleo; ahora el vocabulario incluye litio, hidrógeno verde y eólica marina. Se planea el desarrollo de una planta demostrativa para extraer litio de salmueras petroleras en 2026, un paso gigante hacia la tecnología del futuro. Además, la captura de CO2 y la producción de biocombustibles forman parte de la hoja de ruta para descarbonizar las operaciones.

Esta diversificación muestra a una empresa consciente de los retos climáticos globales. Al utilizar plataformas existentes en el Golfo de México para energía eólica o explorar el hidrógeno verde mediante energía solar, Pemex busca modernizarse sin perder su esencia. Es una visión de largo plazo que busca equilibrar la necesidad de hidrocarburos con la urgencia de la sustentabilidad ambiental.

El seguimiento de estas metas será semanal desde el Ejecutivo, garantizando que cada peso invertido se traduzca en resultados medibles. Con la reducción de costos y el fortalecimiento operativo, Pemex aspira a cerrar la brecha del desmantelamiento vivido en décadas previas, consolidándose como una empresa eficiente, transparente y, sobre todo, preparada para los desafíos energéticos del siglo XXI.

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DATOS CURIOSOS DEL NUEVO PEMEX

· La deuda de Pemex creció un 130% durante los diez años previos al cambio de política actual.

· En 2026 se instalará una planta demostrativa para extraer litio de pozos petroleros, algo inédito en la región.

· La producción de fertilizantes subió un 21%, clave para que México dependa menos de importaciones agrícolas.

· El procesamiento de crudo se duplicó en siete años, pasando de 600 mil a 1.2 millones de barriles diarios.

· La inversión en 2026 contempla proyectos de eólica marina aprovechando plataformas ya instaladas en el mar.

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Especialista en periodismo en tiempo real, pronóstico del clima, tendencias, política nacional y contenido de utilidad.

Con 15 años de experiencia en medios digitales, actualmente es editor breaking en Vanguardia MX. Licenciado en Diseño Gráfico, egresado de la Escuela de Artes Plásticas de la UAdeC. En diseño editorial, ha realizado proyectos de revistas impresas y digitales sobre cultura, arte y educación.

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