En un intento por paliar los efectos de la guerra en Irán, la AIE dio a conocer que va poner a disposición 400 millones de barriles de petróleo de las reservas de emergencia de sus miembros
El cierre de la navegación en el estrecho de Ormuz, por donde pasa casi una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado, transforma un intercambio militar directo en un evento de riesgo global
Lo que distingue a la guerra de Irán no es el riesgo de un único corte catastrófico, sino que la infraestructura energética se ha convertido en una variable más de la escalada bélica