¿Se viene una tormenta automotriz para México? Cuatro señales a considerar
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México se encuentra en el centro de este proceso y deberá actuar con rapidez para preservar su posición como potencia exportadora
La industria automotriz mundial atraviesa la mayor reconfiguración desde la posguerra, impulsada por cuatro factores que están modificando las cadenas globales de producción y el equilibrio competitivo del sector.
De acuerdo con el analista Enrique Quintana, México se encuentra en el centro de este proceso y deberá actuar con rapidez para preservar su posición como potencia exportadora.
Los cuatro ejes que definen esta transformación son:
1. Revolución tecnológica y electrificación
El automóvil dejó de ser únicamente un medio de transporte para convertirse en una “computadora sobre ruedas”, mientras la transición energética acelera la producción de vehículos eléctricos. Esta evolución tecnológica está obligando a los fabricantes a replantear inversiones, procesos productivos y cadenas de suministro en todo el mundo.
2. El avance de China en el mercado global
China se consolidó como el mayor exportador de automóviles del mundo al enviar más de siete millones de vehículos al extranjero durante 2025, superando a Japón. Además, México se convirtió en el principal destino de los vehículos fabricados en China, situación que evidencia una paradoja: mientras el país produce vehículos para exportación hacia Norteamérica, su mercado interno es ocupado cada vez más por automóviles provenientes de Asia.
3. Aranceles que reducen la competitividad de México
Quintana advierte que los vehículos ensamblados en México enfrentan un arancel efectivo cercano al 19 por ciento para ingresar a Estados Unidos, mientras que automóviles procedentes de Japón y Corea del Sur pagan un máximo de 15 por ciento gracias a acuerdos comerciales específicos. Esta diferencia coloca a México en una posición menos competitiva, pese a formar parte del T-MEC y cumplir estrictas reglas de origen.
4. Reubicación de inversiones automotrices
La incertidumbre comercial y el impacto de los aranceles ya comienzan a reflejarse en las decisiones de las armadoras. Empresas como Toyota, Nissan, Honda y Stellantis han anunciado cierres, reorganizaciones o el traslado gradual de parte de su producción hacia Estados Unidos, buscando fabricar dentro del mercado donde se aplican los aranceles.
En este contexto, las cifras más recientes muestran señales de desaceleración para la industria nacional, con una caída en la producción y las exportaciones de vehículos durante junio, mientras que el crecimiento del mercado interno ha sido impulsado, en buena medida, por la llegada de unidades importadas desde Asia.
Para Enrique Quintana, México mantiene fortalezas importantes, como su amplia red de proveedores, costos competitivos y una sólida integración con la industria estadounidense.
Sin embargo, sostiene que será indispensable renegociar las condiciones comerciales con Estados Unidos para evitar que más inversiones abandonen el país y preservar la plataforma exportadora que México ha construido durante las últimas décadas.