OMS enciende alerta por obesidad infantil y exige reglas en comida escolar

+ Seguir en Seguir en Google
Noticias
/ 27 enero 2026

TEMAS


Localizaciones


Organizaciones


OMS

La OMS presentó una guía global para que los planteles garanticen alimentos y bebidas nutritivos, y pidió a los gobiernos pasar de recomendaciones a reglas verificables

CDMX.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) instó a los Estados miembros a reforzar y acelerar políticas públicas para garantizar que los alimentos y bebidas ofrecidos en las escuelas sean saludables, seguros y nutritivos, y presentó una nueva directriz global basada en evidencia sobre entornos alimentarios escolares.

El llamado se da en un contexto de aumento del sobrepeso y la obesidad infantil a escala global, mientras persisten problemas de desnutrición, un escenario que el organismo ubica como “doble carga” para los sistemas de salud y para las comunidades educativas.

TE PUEDE INTERESAR: ‘No tenemos por qué mentir’: Sheinbaum defiende versión de entrega voluntaria de Wedding

En ese marco, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que la alimentación en la escuela y el entorno que influye en ella puede impactar el aprendizaje y tener consecuencias a lo largo de la vida. “Una buena nutrición en la escuela es fundamental para prevenir enfermedades en etapas posteriores de la vida y formar adultos más sanos”, afirmó, al insistir en la importancia de formar hábitos desde edades tempranas.

La OMS subrayó que niñas, niños y adolescentes pasan una parte significativa del día en los centros educativos y que, en muchos países, la comida escolar representa una fracción importante —e incluso la principal— de su ingesta diaria. Estimó que alrededor de 466 millones de menores reciben alimentos en la escuela, aunque reconoció que la información sobre la calidad nutricional de lo que se sirve sigue siendo limitada.

TE PUEDE INTERESAR: Revisa México invitación de Donald Trump a unirse a la Junta de Paz

En la guía, el organismo recomendó establecer reglas para aumentar la disponibilidad y el consumo de alimentos y bebidas que apoyen una dieta saludable, así como limitar los productos no saludables, además de aplicar intervenciones conductuales para favorecer elecciones informadas dentro de los planteles, como ajustes en ubicación, presentación o precio relativo de opciones.

Como antecedente normativo, la OMS reportó que, a octubre de 2025, 104 Estados miembros contaban con alguna política de alimentación escolar saludable y que casi tres cuartas partes incluían criterios obligatorios sobre la composición de los alimentos, pero sólo 48 países tenían disposiciones para restringir la comercialización de productos altos en azúcar, sal o grasas no saludables. El organismo advirtió que contar con políticas no basta sin mecanismos de monitoreo y cumplimiento.

TE PUEDE INTERESAR: ‘Habrá más datos pronto’: Sheinbaum anuncia reporte de Energía y avances de la FGR por ‘huachicol’ fiscal

En el plano institucional, la OMS indicó que por primera vez está recomendando adoptar un enfoque de “toda la escuela”, que abarque lo que se provee dentro del plantel y lo disponible en el entorno escolar, y ofreció apoyo técnico para adaptar e implementar la directriz, en coordinación con sectores como educación y salud.

En el panorama general, el organismo planteó que mejorar la alimentación escolar es una intervención preventiva con impacto en salud y en el desempeño educativo; además, estimaciones difundidas con la directriz advierten que, sin acciones tempranas, el costo económico global del sobrepeso y la obesidad podría alcanzar 4 billones de dólares anuales para 2035, mientras programas de alimentación escolar bien diseñados se asocian con mejoras en la asistencia y resultados de aprendizaje. Con información de Excélsior

Temas



Localizaciones



Organizaciones


OMS

Carlos Eduardo Martínez Mirón (1992), editor y escritor con experiencia en diversos medios informativos, colaborando en las secciones de negocios, tecnología, internacional, entre otros. Ha trabajado como corrector y coeditor en proyectos editoriales tanto científicos como culturales, además de publicar obra propia y colaborar como ghost writter en títulos a nivel nacional.

Selección de los editores