Putin acepta tener conversaciones trilaterales con Ucrania y EU para poner fin a la guerra

Putin acepta tener conversaciones trilaterales con Ucrania y EU para poner fin a la guerra

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El Kremlin contempla reanudar el diálogo trilateral a mediados de noviembre, con la seguridad de ambos países como uno de los ejes centrales

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El presidente ruso, Vladímir Putin, manifestó su disposición a retomar las negociaciones directas entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos para intentar poner fin a la guerra, después de reunirse este miércoles con Steve Witkoff, enviado especial del presidente estadounidense, Donald Trump, en San Petersburgo.

De acuerdo con Yuri Ushakov, asesor de política exterior del Kremlin, el mandatario ruso aceptó en principio reanudar las conversaciones después del 10 de noviembre. La declaración representa una señal de apertura diplomática, aunque todavía no supone un acuerdo definitivo sobre el formato de las reuniones, las condiciones de un eventual alto el fuego ni los términos para concluir las hostilidades.

El diésel se encarece 11.5%, estímulos son insuficientes

La propuesta contempla abordar un nuevo esquema de seguridad para Rusia y Ucrania una vez terminado el conflicto, uno de los asuntos más delicados de cualquier negociación, debido a las profundas diferencias entre Moscú y Kiev sobre sus respectivas garantías de defensa y el equilibrio estratégico en Europa. Reuters informó que las conversaciones trilaterales estaban suspendidas desde febrero.

$!Las conversaciones incluyeron garantías de seguridad para Ucrania, mecanismos de recuperación económica y otros componentes de un eventual arreglo político.

WASHINGTON INTENSIFICA LOS CONTACTOS DIPLOMÁTICOS

El encuentro entre Putin y Witkoff estuvo precedido por una reunión celebrada el martes en Oslo, Noruega, donde el representante estadounidense conversó con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y dirigentes europeos para examinar una propuesta destinada a establecer las bases de un posible acuerdo de paz.

Las conversaciones incluyeron garantías de seguridad para Ucrania, mecanismos de recuperación económica y otros componentes de un eventual arreglo político. El objetivo de Washington es acercar las posiciones de las partes y determinar si existe margen para reactivar un proceso diplomático que permita detener la guerra.

Tras las reuniones en Noruega, Witkoff viajó a Rusia para presentar a Putin los documentos elaborados durante los contactos con los representantes ucranianos y europeos. Durante su encuentro con el mandatario ruso, el enviado estadounidense planteó la posibilidad de reanudar las negociaciones trilaterales, incluso mediante grupos técnicos que permitan examinar con mayor detalle las distintas propuestas.

Sin embargo, la disposición expresada por Moscú no significa que el Kremlin haya aceptado todos los planteamientos presentados. Las autoridades rusas han señalado que las propuestas deberán estudiarse y que cualquier avance dependerá de las decisiones que se adopten durante las siguientes etapas del proceso.

$!El Gobierno ucraniano busca asegurar que cualquier compromiso de paz esté respaldado por mecanismos capaces de disuadir futuras ofensivas y garantizar la continuidad de su soberanía.

LA SEGURIDAD DE RUSIA Y UCRANIA, EN EL CENTRO DE LA DISPUTA

Uno de los principales desafíos para alcanzar un acuerdo será establecer qué garantías de seguridad recibiría Ucrania y cuáles serían las condiciones exigidas por Rusia para considerar concluido el enfrentamiento.

Para Kiev, las garantías internacionales son fundamentales para evitar que un eventual alto el fuego se convierta únicamente en una pausa antes de nuevos ataques. El Gobierno ucraniano busca asegurar que cualquier compromiso de paz esté respaldado por mecanismos capaces de disuadir futuras ofensivas y garantizar la continuidad de su soberanía.

Moscú, por su parte, pretende que sus preocupaciones estratégicas sean incorporadas al arreglo posterior a la guerra. La definición de ese sistema de seguridad podría involucrar cuestiones militares, compromisos internacionales y la relación futura de Ucrania con sus aliados occidentales.

La dificultad radica en que ambas partes mantienen objetivos diferentes. Por ello, incluso si se reanudan las conversaciones en noviembre, las negociaciones podrían prolongarse antes de alcanzar acuerdos concretos sobre las condiciones del cese de las hostilidades.

$!Pese a la apertura anunciada por Putin, los principales obstáculos para terminar la guerra continúan vigentes.

TRUMP BUSCA RESULTADOS MIENTRAS PERSISTEN LAS TENSIONES CON KIEV

La nueva iniciativa diplomática se desarrolla en medio de una relación compleja entre la Administración Trump y el Gobierno ucraniano.

En las últimas semanas, Washington ha presionado para avanzar hacia un acuerdo y ha expresado su descontento con los ataques ucranianos contra instalaciones energéticas rusas.

El presidente estadounidense ha sostenido que las ofensivas contra refinerías de petróleo rusas afectan los mercados internacionales de combustibles.

Esta posición ha añadido un componente económico a las diferencias políticas entre Washington y Kiev, en un momento en que la Casa Blanca intenta utilizar sus relaciones con Moscú para facilitar un acercamiento diplomático.

El 9 de octubre, Trump anunció un acuerdo para incrementar el suministro de diésel ruso a los mercados estadounidense e internacional, una medida que incluyó concesiones relacionadas con las sanciones energéticas. La decisión generó críticas desde Ucrania, donde fue interpretada como un beneficio económico para Rusia mientras continúa la guerra.

Según información publicada por Reuters, Washington ha buscado utilizar este tipo de medidas para incentivar una mayor disposición del Kremlin a negociar. No obstante, la estrategia también plantea interrogantes sobre el equilibrio entre las concesiones económicas a Moscú y las exigencias que Estados Unidos mantiene para conseguir avances hacia la paz.

LAS DIFERENCIAS TERRITORIALES Y MILITARES SIGUEN SIN RESOLVERSE

Pese a la apertura anunciada por Putin, los principales obstáculos para terminar la guerra continúan vigentes. Entre ellos figuran el futuro de los territorios ocupados por Rusia, las garantías de defensa para Ucrania, el papel de los países occidentales y las condiciones que permitirían verificar el cumplimiento de un eventual acuerdo.

También será necesario determinar si las partes están dispuestas a aceptar compromisos que se aparten de sus posiciones actuales. La reanudación del diálogo, por sí sola, no garantiza que Moscú y Kiev puedan superar sus desacuerdos sobre la soberanía territorial y la arquitectura de seguridad europea.

En este escenario, la participación directa de Ucrania resulta esencial para que cualquier acuerdo tenga posibilidades de prosperar. Aunque Washington desempeña un papel central como mediador, las decisiones sobre el futuro del país deben negociarse con el Gobierno ucraniano, mientras Rusia mantiene sus propias exigencias.

NOVIEMBRE, UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA LA DIPLOMACIA

La posibilidad de reanudar las conversaciones después del 10 de noviembre abre una nueva ventana para los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos. Si se concreta, el diálogo trilateral podría permitir discutir las propuestas presentadas en Oslo, establecer grupos de trabajo y explorar medidas destinadas a reducir las hostilidades.

Sin embargo, el anuncio del Kremlin debe interpretarse con cautela. Hasta el momento, lo comunicado es una disposición preliminar a retomar las negociaciones, no la confirmación de un acuerdo de paz ni de un calendario definitivo para alcanzar un alto el fuego.

El resultado dependerá de la capacidad de Washington para acercar posiciones, de la voluntad de Moscú y Kiev de negociar sobre los asuntos más controvertidos y de la posibilidad de establecer garantías que las partes consideren aceptables y verificables.

La próxima ronda de contactos podría marcar un avance importante si logra transformar las declaraciones diplomáticas en compromisos concretos. De lo contrario, las diferencias sobre seguridad, territorio y concesiones económicas podrían volver a bloquear un proceso que, después de más de cuatro años de guerra, continúa sin una solución definitiva.

Egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de la carrera de Periodismo y Comunicación, con una especialidad en Fotografía y Producción Audiovisual, y en Geopolítica.

Ha trabajado para diversos medios y ONGS en Europa y México por más de 15 años. Su enfoque y especialidad son las noticias de Política Internacional y Nacional y conflictos, buscando la veracidad, objetividad y la investigación periodística.

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