‘Sin tocar la esencia’: abren reforma en la UNAM y promete más voz a estudiantes y personal
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La UNAM abre un debate interno para ajustar reglas y estructuras frente a cambios científicos y tecnológicos
CDMX.- El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, aseguró que la reforma institucional que impulsa la máxima casa de estudios no pretende “alterar su esencia”, sino “afianzarla y vigorizarla”, al subrayar que busca preservar y proyectar al futuro los rasgos que definen a la universidad.
“La reforma no pretende alterar la esencia de la UNAM, sino afianzarla y vigorizarla. Se trata de preservar y proyectar así el futuro todo aquello que nos define. Nuestra autonomía, nuestro carácter público, nuestra vocación nacional, nuestro rigor académico y nuestro prestigio internacional”, dijo.
Al inaugurar este martes el “Foro de análisis reforma y futuro de la UNAM”, Lomelí sostuvo que el proceso se plantea como un ejercicio “serio, prudente y plural”, en el que se revisarán marcos normativos, pedagógicos y administrativos ante un entorno que describió como marcado por la incertidumbre.
“Los vertiginosos avances científicos y tecnológicos están replanteando las lógicas de producción, transmisión y aplicación del conocimiento. Al mismo tiempo, nos exige revisar nuestros marcos normativos, pedagógicos y administrativos para responder con templanza y rectitud a un entorno plagado de encono e incertidumbre”, afirmó.
El rector explicó que, como parte del Plan de Desarrollo Institucional 2023-2027, se revisan estructuras académicas, de gobierno y de gestión, así como procedimientos y lineamientos de actuación, con el objetivo de actualizarlos y adecuarlos a las demandas de la comunidad universitaria.
Añadió que la reforma, en su planteamiento, sólo tendría sentido si se fortalece la vida colegiada, se amplía la incidencia de estudiantes y del personal académico y administrativo, y se afianza una cultura de respeto, integridad, solidaridad y paz.
“Por estos motivos, la reforma solo tendrá sentido si se robustece la vida colegiada, se amplía el espectro de incidencia de estudiantes, del personal académico y administrativo, y se afianza a una cultura de respeto, integridad, solidaridad, y paz. Se trata en el fondo de dotar a nuestro modelo de gobierno de mayores condiciones de legitimidad, representatividad, y corresponsabilidad”, mencionó.
Ante directores, dirigentes sindicales y autoridades universitarias, Lomelí subrayó que debe ser una reforma “inclusiva, democrática, diversa, gradual y prospectiva”, con el objetivo de convocar a todas las voces, apoyarse en los cuerpos colegiados, reconocer distintos enfoques y diseñar el proceso por etapas, con una mirada de mediano y largo plazos.
Agregó que desigualdades sociales, crisis ambientales y tensiones geopolíticas interpelan a la universidad y la obligan a revisar sus formas de organización, sus mecanismos de rendición de cuentas y sus vínculos con la sociedad.