Acerca de la Benemérita Escuela Normal de Coahuila
Semillero de grandes maestros formadores de la niñez de Coahuila
El majestuoso edificio de la Benemérita Escuela Normal de Coahuila, inaugurado en 1909, luce en la noche una dimensión distinta desde que en 2008 le fue instalado un sistema de iluminación exterior, destinado a resaltar los detalles de su fachada para que puedan ser apreciados por los paseantes y aportar más belleza a la Alameda.
El Reglamento de 1896 establecía como requisitos para el ingreso a la Escuela Normal, entre otras cosas, el no tener ningún defecto físico, estar vacunado y entregar una constancia de buenas costumbres firmada por el presidente municipal del lugar de residencia del aspirante.
En un lapso de 15 años, desde el 4 de mayo de 1894, en que se inauguró la Escuela Normal de Coahuila, y hasta febrero de 1909, fecha en que la institución se estableció en su propio edificio, la Normal ocupó tres diferentes casas de alquiler en la misma calle de Hidalgo Sur.
Para iniciar la construcción de su edificio, el director de la hoy Benemérita, don Andrés Osuna, consiguió entre particulares la suma de 50 mil pesos y el gobierno del estado se comprometió a aportar la misma cantidad. Sin embargo, el gobernador Miguel Cárdenas se entusiasmó tanto con el proyecto que devolvió a las personas la suma colectada y su administración costeó en su totalidad la construcción del inmueble.
La cantera utilizada en las fachadas se trajo de Durango y la escalinata exterior se construyó con mármol negro. El ladrillo de barro de los muros seguramente salió de las ladrilleras saltillenses. El edificio todo, de estilo neoclásico, es una afortunada combinación de esos materiales con la ingeniería en acero y la madera de pisos, escaleras, barandales, guardapolvos y la sensacional cúpula, única en su estilo, cuya estructura base, construida en madera, arranca del segundo nivel sobre el gran Salón de Actos que ocupa la parte central del inmueble de tres niveles, coronado en su parte central por la cúpula. Existen evidencias de que Henri Guindon fue el diseñador del edificio, declarado monumento artístico, y su construcción se le confió al ingeniero Theodore S. Abbott, quien había llegado a la ciudad para hacer el tendido de vías ferroviarias en tiempos de la introducción del ferrocarril y se hizo prácticamente saltillense.
Gran parte del mobiliario se importó de Estados Unidos. Desde sus inicios, el edificio tenía un espacio destinado al gimnasio, en lo que llaman el sótano o primer nivel, bajo el Salón de Actos, y dos laboratorios llamados “salones” de Física y Química.
En 1922, la BENC fue sede del VII Congreso Médico Nacional y recibió en su edificio a 14 delegaciones. En el primer nivel o sótano, se acondicionaron los salones del lado derecho para la administración y comedores, la parte norte para la cocina y guardarropas, y los salones del lado izquierdo alojaron al personal de servicio y los depósitos. La parte central se acondicionó como restaurante. El segundo nivel o primer piso albergó a los médicos y congresistas; los pasillos sirvieron para exposición y conferencias de expositores y el Salón de Actos para espectáculos y conferencias de Higiene. El segundo piso, completo, funcionó como alojamiento para congresistas y estudiantes.
El mismo edificio alojó mucho tiempo al Jardín de Niños Luis A. Beauregard y la Escuela Primaria Anexa a la Normal. Con el tiempo, se vio la necesidad de separarlos y aprovechar los espacios que ocupaban para incrementar el número de alumnos y poder satisfacer la gran demanda de estudios normalistas y, al mismo tiempo, atender la necesidad cada vez mayor de profesores titulados para brindar educación a la población mexicana en franco crecimiento.
Asimismo, en sus instalaciones nació y funcionó la Escuela Normal Superior, que en sus primeros años fue una carrera de la Universidad de Coahuila. Al consolidarse el Sistema de Educación Normal, integró a la Superior y ésta dejó de pertenecer a la Universidad. La Escuela Normal de Coahuila funcionaba en horario diurno, mientras que la Normal Superior lo hacía en horario nocturno, y en el verano impartía clases presenciales a los grupos que estudiaban por correspondencia.
El 3 de mayo de 2008 se inauguró el Museo del Normalismo, el cual se sustenta en la historia de la Normal. Semillero de grandes maestros formadores de la niñez de Coahuila, la Benemérita Escuela Normal del Estado de Coahuila es referente nacional de la educación en México.