Acontecimientos en Coahuila
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Los tiempos de acomodos y cambios surgen en el gobierno de Manolo como chispazos para encender hogueras, a fin de prepararse para la toma de decisiones del próximo año
Lo que más le indigna a un manipulador es encontrar a una persona cuya inteligencia supere su astucia, dicen los letrados.
Acontecimientos en esta tierra de los pasos de gigante, aletargados en ocasiones por los humos de la nomenclatura dominante que aún dicta y ordena. Pero, ¿qué se puede pedir?
Los tiempos de acomodos y cambios surgen en el gobierno de Manolo como chispazos para encender hogueras, a fin de prepararse para la toma de decisiones del próximo año; un ciclo en el que ya no se entiende el papel de los antiguos partidos que cedieron el paso a nuevas agrupaciones, las cuales dieron la sorpresa en junio de este año.
Más allá de la ineficacia de la alianza entre el PRI y el PAN en 2023, el papel de Esther Quintana en la Secretaría de Cultura iba en declive. Alejada de los grupos culturales como expresión popular, Quintana no sólo rechazaba apoyarlos, sino que hasta llegó a bloquear sus esfuerzos individuales, obligándolos a caminar cuesta arriba en sus proyectos.
La queja de la funcionaria siempre fue la ausencia de presupuesto. Pese a manejar 258 millones de pesos anuales, el alegato se debía al pago de nómina de una dependencia con exceso de personal y al sostenimiento de la Filarmónica del estado y la Banda de Música. Aparte, disponía de 2 millones de pesos anuales por parte del Gobierno Federal.
Bajo su gestión, cerró los espacios del Teatro de la Ciudad a los grupos locales y abandonó las Casas de la Cultura de los municipios. Además, los esquemas de financiamiento que propuso pronto enseñaron sus colmillos y resultaron un fracaso.
La llegada de Lety Rodarte, respaldada por su experiencia en Saltillo, abre la ventana a la oportunidad, la cual ella debe mostrar, precisamente en ese acompañamiento necesario a las expresiones culturales del estado, que han demostrado por sí mismas, y sin apoyo, poseer calidad y estilo, cualidades que se potenciarán si la nueva funcionaria se ocupa de su patrocinio.
Una reforma a fondo en la estructura burocrática y una alianza con los amigos de la cultura en la entidad –de los que hay muchos–, amén de una gestión inteligente de los espacios culturales, serían parte de los primeros pasos. Ojalá la cultura llegue al lugar que merece con este atinado cambio.
Además de los movimientos de corte electorero dentro de la Secretaría de Educación, donde colocaron a operadores políticos como rectores de las universidades tecnológicas del norte de Coahuila, otro nombramiento que llama la atención es el de la nueva Subsecretaría de Energía. Este cargo, inexistente previamente en el organigrama, cayó en manos de una de las alfiles del antiguo Clúster de Energía, y su objetivo será precisamente posicionar a este desarticulado organismo en la extracción del gas shale.
Jugada en la que no le deseamos que fracase; sin embargo, está más cerca de ello, ya que se dice que la explotación de ese combustible ya está asignada a compañías estadounidenses que pactaron con el Gobierno Federal. Pero la ambición es cabrona, y ahí tienen.
Cabe mencionar que, en el proceso, uno de los beneficiarios será un exgobernador, quien es socio de Strata BPS, compañía que ya participa en Texas con explotaciones de shale, que aquí dejó los fierros tirados con el clúster y la ambición de Rubén “N”. ¡Vaya cosa!
Pasando a la UAdeC, en mi querida Facultad de Jurisprudencia las cosas se están calentando derivado de la próxima elección de director. Y es que resulta que, para la Rectoría, esta escuela reviste gran importancia, ya que fue una en las que el actual rector perdió en las votaciones, incluso siendo candidato único.
Dos figuras están en el foco de atención. Según me comentan, la primera es la abogada Marisol Díaz, la candidata oficial, quien tiene en sus haberes el ser una política del PRI, obviamente. Ha sido diputada suplente y funcionaria en las administraciones de Rubén, Riquelme y del actual gobierno; en fin, una embajadora del estado en toda la extensión de la palabra. Díaz aparece en estos días en una campaña en redes con críticas sobre la escuela que pretende dirigir, al más puro estilo de las lideresas del PRI y sus conocidos menjurjes.
Por otra parte, el candidato Óscar Aaron Nájera ha optado por el desempeño académico como su mejor carta de presentación, respaldado por su cercanía con el alumnado y una vida dedicada al sistema judicial y a la formación de mejores abogados en su facultad. Lo antecede la tarea de establecer los procesos de los juicios orales en Coahuila, los cuales funcionan hoy en día. Me comentan que, lejos de la politiquería de banqueta, Óscar fundamenta su propuesta en la excelencia académica y el desarrollo de las potencialidades del ser humano.
Veremos cómo se definen las cosas en la antigua escuela peregrina, hoy casa de estudios solariega y blasonada.