Block de Notas 122: Premios políticamente correctos
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Anne Carson es políticamente correcta, como lo es Isabel Allende para recibir el Premio Planeta de novela. Voy de acuerdo. ¿Y dónde queda la creación literaria, dónde la poesía y dónde la estética?
Comentarios, glosas y apostillas. Hartos, hartos comentarios me han llegado debido a mis letras en las diversas sagas aquí perfiladas. Al momento de redactar la presente entrega, estas notas, me encuentro en medio de la nada. Es decir, se cumplió mi tirada de naipes del pasado “Block de Notas”: aquí le comenté ya hace varias ocasiones que, en virtud de mi magro presupuesto, tiempo y espacio, estoy yendo a la Ciudad de México con frecuencia con miras a investigar, documentar y hurgar en eso llamado “Saltillo 450”. Aniversario ya en la parte trasera de la ciudad y tocando la puerta.
Se lo dije la ocasión anterior: nada funciona, carreteras para el perro, tráfico inverosímil; si cae una llovizna, aquello se paraliza al menos durante 5 horas... pero la señora Claudia Sheinbaum dijo a la prensa y todo mundo reprodujo sus “decires” de ciencia ficción: “No hay realmente grandes afectaciones económicas...”. “La Shein” no viaja en tranvía, ni en taxi, ni en bus pollero. En fin, es millonaria de Morena.
Y la tormenta perfecta se ha formado, es decir, no sólo son los ciclones y huracanes en las costas del Pacífico y Atlántico, no. Al momento de redactar estas notas, insisto, estoy en medio de la nada. Carreteras bloqueadas por el paro de transportistas, los cuales exigen algo sencillo, pero imposible en el mundo de Morena y la hija de Andrés Manuel, la Claudia Sheinbaum: piden e imploran rutas seguras y en buen estado para circular. En un país donde el 90 por ciento de las mercaderías se transportan en tractocamiones, es lo mínimo y justo. Pero el gobierno morenista no puede.
¿Molestarme por ello? Absolutamente no. ¿Me afectan en mi visita a México? Sí, pero es mínima mi queja con respecto a lo que padecen los hermanos trabajadores del volante. La Canacar ha dicho que están participando en esta protesta los 32 estados con 50 puntos de movilización. Les creo. Tengo horas sentado en el tráfico urbano antes de llegar a la Ciudad de México. Y esto me da risa, no me enfada. Hay un letrerito, el cual dice a la letra: “Huehuetoca. Desviación a la izquierda”.
¡Ja! Huehuetoca es un hermoso municipio del Estado de México, al cual en fecha pretérita fui a leer mi poesía. Es un lugar más cercano a Marte y no terreno. Bello y pintoresco, como decimos los mexicanos ante este tipo de villas y pueblos. Pues bueno, estoy en la carretera sentado, leyendo y viendo el letrero de “Huehuetoca”.
Augusto Ramos Melo, presidente de la Canacar, ha puesto el dedo en la llaga: “No podemos continuar asistiendo a reuniones que generan expectativas sin modificar la realidad que vivimos en las carreteras... exigimos resultados, no promesas”. ¿Y la Sheinbaum? Dijo: “...es una afectación pequeña”. “Afortunados aquellos que fueron gobernados por el caballo de Calígula”, lo dijo el escritor Álvaro Mutis; le creemos. El país lo gobierna Morena; sería mejor ser gobernados por un burro... da igual.
ESQUINA-BAJAN
Nota 1: De estupidez también pueden morir los pueblos. México está en ese camino. Justo cuando le hablaba aquí en la anterior entrega de que los premios de literatura son agridulces, siempre. Pues sí, se abonó un nuevo episodio más a mi tesis o tirada de cubilete. Le dije aquí: siempre los premios son agridulces. Ni bien ni mal. Sencillamente, lo aceptado. Lo políticamente correcto, pues. Y siempre han estado desprestigiados.
Nota 2: Anne Carson, quien por azares de la vida estuvo en Saltillo y en Monterrey leyendo su poesía, siempre ante un auditorio de burócratas adocenados, porque los obligaron a ir. No llenaban las sillas, pocas, por cierto. Hoy es Nobel. Anne Carson es políticamente correcta, como lo es Isabel Allende para recibir el Premio Planeta de novela. Voy de acuerdo. ¿Y dónde queda la creación literaria, dónde la poesía y dónde la estética?
Nota 3: Y justo cuando salieron mis letras al respecto, en España le daban el Premio Princesa de Asturias de las Artes a una cantante de quinta y “poeta”, lo que eso signifique actualmente: Patti Smith. Viste de forma masculina; ignoro si sea hombre o mujer al día de hoy. Es longeva, a punto de cumplir 80 años. ¿Usted la ha leído? Pago sin ver: no. ¿Yo? Tampoco. He escuchado algunas de sus rolas, las cuales no, no me gustan en lo más mínimo. Pero le insisto, es políticamente correcto premiar hoy a “ell3s”, son “mujerungos” (“Enciclopedia del Idioma”, de don Martín Alonso, página 2918).
Nota 4: A vuela pluma, lea usted el inicio de un poema de la Nobel, Anne Carson:
“Tres mujeres silenciosas en la mesa de cocina
La cocina de mi madre es oscura y pequeña...
Se extiende hasta donde alcanza la vista...”.
Voy de acuerdo, está descontextualizada mi cita, los versos, pero le dan a usted un norte de su poesía. La victoria de la “ginecocracia”, sin ser peyorativo, pero sí puntual: ¿se le hace gratuito que justo hoy, tres mujeres han ganado los máximos galardones a la mano? Anne Carson, Isabel Allende y Patti Smith. No, señor lector, no es gratuito ni azar. Es todo un plan de premiar lo políticamente correcto, no la creación ni la estética. En fin. Ya casi termino mi ensayo al respecto para usted.
LETRAS MINÚSCULAS
Estoy en medio de la nada. Ni para atrás ni para adelante. Gracias a Dios, tengo una botella de ron, la cual me estoy tomando a pelo. ¿Comida? No me hace falta. Y leo, leo a Octavio Paz. Fin. Pobre país...