Café Montaigne 410: ‘La Mujer y el Pelele’

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

El año pasado se cumplieron cien años de la muerte del francés Pierre Louÿs y no recuerdo haber escrito alguna saga de textos en su honor. Lamentable omisión de mi parte

Siempre vuelvo a las mismas películas, las cuales hacía meses no ponía en mi aparato de video. Y claro, casi no veo películas nuevas. Sólo veo y releo, como si fuesen novelas clásicas (lo son), las ya por mí conocidas hasta el hartazgo. Las disfruto nuevamente y encuentro resonancias nuevas y secretas en sus imágenes y diálogos. Una de ellas, aún en formato VHS, es parte de mi mapa sentimental: “Ese Oscuro Objeto del Deseo”, de la figura universal, tan ibérico como francés o mexicano, el genio de ojos saltones y nariz afilada, Luis Buñuel. La encontré en uno de los resquicios de mi videoteca, la tomé por asalto y la disfruté una vez más, como el primer día.

Sigue pareciéndome alucinada y alucinante el uso de dos actrices para el mismo papel. La famosa ninfeta Conchita, papel interpretado por Carole Bouquet y Ángela Molina al mismo tiempo. La trama es harto sencilla y el tema es eterno (Vladimir Nabokov lo grabó en letras inmortales, cinceladas a fuego en su novela ya clásica, “Lolita”, con al menos tres adaptaciones al cine; debe de haber más, pero yo recuerdo tres): un hombre maduro se obsesiona sexualmente y se consume por una jovencita, quien lo atrae y lo rechaza a placer, antojo, gusto y sumisión. La película de Buñuel está basada en la novela del eterno escritor libertino, Pierre Louÿs, “La Femme et le Pantin”. La traducción sería algo así como “La Mujer y el Pelele”.

https://vanguardia.com.mx/opinion/cafe-montaigne-409-las-cafeterias-CN22946703

Y cosa de espanto en su servidor: el año pasado se cumplieron cien años de la muerte del francés Pierre Louÿs y no recuerdo haber escrito alguna saga de textos en su honor. Lamentable omisión de mi parte, por lo demás. Pero, como poeta y narrador clásico, nunca pasa de moda y sí se agiganta con el paso del imbatible tiempo.

Desde el inicio de mi relación con la bella, guapa y güera Jazmín, mi camarera regia, le he entregado libros a discreción para leer. Nunca la he obligado a ello. Es bella, y a lo de bella había algo que agregarle: lecturas e inteligencia. Ella únicamente necesitaba un apoyo, acercarle un escalón. Sólo ha estudiado preparatoria. Y trunca. Pero ha resultado una voraz lectora. Y los comentarios, los cuales en esta ya larga saga de textos le he transcrito a usted de ella, dan detalle de lo siguiente: sus opiniones, ideas de una, digamos, “no lectora profesional”, son más atinadas, reflexivas y puntillosos a las de cualquier estudiante de letras, comunicación o derecho.

Es el caso de hoy. Le solicité conseguir en la red de redes la película antes deletreada, “Ese Oscuro Objeto del Deseo”, de Luis Buñuel, basada en un libro de Pierre Louÿs. Asimismo, le di a leer un poemario del autor francés, el célebre “Las Canciones de Bilitis”. Una maravilla de poesía tatuada en el universo. ¿Usted, señor lector, ya vio la película de Buñuel o ya leyó ese libro de poemas? Le urjo a hacerlo.

Por lo demás, las dos actrices hacen suyo el papel a su modo: una fría, ausente y bella Carole contrasta con una carnal y apasionada Ángela Molina. Pero ambas, siendo la misma, sólo usarán la lengua y el paladar para retener a sus jóvenes amantes, no así a un otoñal Mathieu (Fernando Rey, quien fue uno de los actores fetiches del aragonés), quien, preso de un frenesí amoroso y sexual, vive cautivo, enjaulado en la presencia de su ninfeta, con la cual, y al menos en toda la cinta, jamás logra tenerla del todo en sus brazos.

ESQUINA-BAJAN

Ambiente asfixiante, a ratos surrealista y, claro, masoquista en esta relación atávica donde Conchita se ofrece voluptuosa e impúdica a jóvenes, quienes le acarician los pechos en flor y meten mano bajo las diminutas bragas de lencería fina. Del deseo a la frustración hay sólo un paso. El tránsito de la frustración al odio es un mero formulismo, el cual en esta cinta se cumple desde su inicio.

Visionario, Buñuel entremezcla en su historia una serie de atentados terroristas que en España se cumplieron en el Metro urbano durante la primera década de inicios de milenio; aunque en la cinta de marras, no hacen mayor mella en la historia de los protagonistas. Comedia negra, entonces, donde convergen algunos de los puntos más característicos del cine producido por el director de “Los Olvidados”.

https://vanguardia.com.mx/opinion/block-de-notas-112-literatura-y-el-derecho-EB23006727

La obsesión patológica de los personajes (Mathieu), el deseo que termina en frustración, el fetichismo descarado de las ninfas (Ángela Molina-Carole Bouquet=Conchita) y el delirio emocional y la tensión a los cuales es sometido el espectador a cada paso de los protagonistas (ocho principales en total, con una economía digna de elogio), son sus signos. Leo hasta hoy que esta fue la última cinta de Buñuel (estrenada en 1977). Sin duda, la cereza del pastel de quien es considerado el cineasta español más importante de la historia.

“Oye, Jesús –me dice la güera Jazmín–, estaba muy confundida cuando vi la película, pensé que eran dos personajes diferentes, pero no, era el mismo o la misma. Una güera o blanca y la otra morena. ¡Qué loco! Oye, pobre tipo. Lo hacen como quieren el par de muchachillas guapas. Fíjate que sí me gustó la película. Luego me das el libro a leer. Oye, flaco, el libro de las canciones ya lo estoy leyendo; me cuesta trabajo la poesía. No entiendo muchas palabras del francésito; escribe muy cabrón el tipo. Pero oye, en varios poemas la mujer, ¿está con otra mujer, se acaricia con otra mujer, se acuesta con otra mujer? ¿Es mi imaginación o sí es así?”.

LETRAS MINÚSCULAS

“Las Canciones de Bilitis. Bucólicas en Panfilia”, de Pierre Louÿs, son poemas amorosos y plenamente eróticos tatuados a fuego en la literatura universal... Continuará.

Nació en Saltillo, Coahuila, el 1 de marzo de 1965. Periodista y poeta. Escribe la columna Contraesquina

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM