A Phillipe Lowell le gustan los licores fuertes, la carne cruda (carpaccio), la cerveza oscura y la literatura más alta. Lo voy a publicar para obligarlo a lo siguiente: le he pedido al viejo Phillipe Lowell una fotografía de su musa, la bella Camilla
¿Quién convocó los demonios? No lo sé. Pero empezamos a disertar sobre temas escabrosos, los cuales a nadie preocupan hoy. Uno de ellos... el dolor en los seres humanos.