Claudia y la encrucijada de Morena
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La Presidenta arece haber determinado un relevo en la conducción de su partido
En lo que debe asumirse en sincronía con la defenestración de Adán Augusto López como líder senatorial, la presidenta Claudia Sheinbaum parece haber determinado un relevo en la conducción de su partido, Morena, de cuya dirigencia saldrían (no necesariamente en forma simultánea) la actual dirigente, Luisa María Alcalde, y Andrés Manuel “Andy” López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador.
De manera inusual, la mandataria convocó en semanas recientes a Mario Delgado, exlíder de Morena (2020-2024), a la reunión semanal del llamado Gabinete Político, que cada lunes conduce en Palacio con la presencia única de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; los coordinadores de las bancadas en Diputados y Senado, así como las referidas cabezas partidistas. Estos encuentros tienen una agenda previa, pero para el cierre la propia presidenta suele colocar sobre la mesa temas adicionales.
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La presencia de Delgado fue explicada porque daría su opinión sobre un plan de Alcalde y López Beltrán para el lanzamiento, en bloque de cuatro, de las candidaturas de Morena a la elección de 17 gubernaturas en 2027. Sheinbaum dejó el tema en suspenso, lo que hizo presumir un distanciamiento de la presidenta del actual liderazgo, y la posibilidad de que Delgado pudiera ser una de sus cartas ante un eventual relevo.
La información a la que tuve acceso, sin embargo, se orienta a un sacudimiento mucho más profundo del partido oficial, que incluiría “purgar” a mandos nacionales y locales ligados a escándalos de corrupción, destacadamente el alegado financiamiento proveniente del “huachicol fiscal” a campañas políticas desarrolladas en 2021 para la elección entonces de 15 gubernaturas, las cuales serán renovadas el próximo año junto a dos más, para un total de 17.
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Como en política no hay coincidencias, lo anterior debe leerse a la luz de las indagatorias tanto aquí como en Estados Unidos sobre el tráfico de combustibles hacia México utilizando empresas y territorio estadounidenses. Pero también sobre el presunto fondeo de campañas con dinero proveniente del huachicol; y la necesidad de una estructura criminal suficientemente robusta para implicar en ello a jefes militares, de la Marina y el Ejército, en puertos, aduanas y carreteras; a funcionarios de Pemex; a políticos de primer nivel; a jefes del narcotráfico, así como a cientos de empresas privadas beneficiarias de semejante estrategia.
En agencias mexicanas de seguridad, pero también en conversaciones entre autoridades de México y de Estados Unidos, ha permanecido el nombre del general Audomaro Martínez, cercano al expresidente López Obrador desde 1980. Director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) desde el primer día del pasado gobierno hasta septiembre de 2024. Asombra, por su número y el cinismo que implica, el simple listado de más de 500 empresas descubiertas en operaciones del huachicol, algunas incluso propiedad de parientes Martínez Zapata, en sociedad o con cercanía a políticos como el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, o el exsecretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval.
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En ese enjambre —por utilizar un término de moda sobre la narcopolítica—, actores como el traficante Sergio Carmona (asesinado en noviembre de 2021, justo tras las elecciones de ese año); políticos de mediano rango; los sobrinos del exsecretario de la Marina Rafael Ojeda, o la casi decena de otros personajes muertos en “suicidios” o “accidentes”, son considerados tontos útiles por parte de quienes han analizado los entresijos de esta historia con un amplio potencial tóxico para el obradorismo. Uno de los focos principales, al menos por ahora, parece ser el general Audomaro, a quien algunas versiones indican que a Estados Unidos le retiró su visa.
El pasado 22 de enero, en una mañanera desde Puebla, la presidenta Sheinbaum salió al paso de una pregunta, difícilmente espontánea, sobre si la nueva fiscal federal, Ernestina Godoy, investigaría al general Martínez.
“Tocará la fiscalía decidir”, respondió lacónica.