Coahuila: Diversificar la economía, ese es el principal desafío
Atraer nuevas industrias a las distintas regiones de Coahuila es una tarea que debe realizarse en forma permanente en la búsqueda de un objetivo puntual: diversificar la economía
La sabiduría popular advierte sobre el riesgo que representa colocar todos los huevos en una sola canasta. Se trata de una metáfora sencilla, clara y que cualquiera puede comprender sin necesidad de mayores explicaciones. También es una idea que puede trasladarse a múltiples ámbitos y funciona como advertencia precisa.
Uno de los ámbitos a los cuales puede aplicarse esta advertencia es el de la diversificación económica, una recomendación que se hace a todo país, región o ciudad cuya actividad gira exclusivamente –o en gran medida– alrededor de una sola industria o actividad comercial.
La explicación de por qué se desaconseja estar excesivamente vinculado a un solo sector es simple: si dicha industria o actividad cae en un bache, la región entera que depende de ella sufrirá las consecuencias.
Los coahuilenses contamos con un ejemplo puntual que debe servirnos de lección suficiente para no reproducir la conducta en otras regiones de la entidad: el de Altos Hornos de México, empresa en torno a la cual se construyó largamente la economía de la Región Centro-Desierto y cuyo colapso sigue acarreando indeseables consecuencias.
Lo mismo se ha dicho de la Región Sureste, la cual se encuentra anclada, sobre todo, a la industria automotriz. Cada vez que dicha industria sufre un estancamiento en el mercado internacional, nuestra Región resiente de inmediato las consecuencias.
Por ello, es una buena noticia que el secretario de Economía de Coahuila, Luis Olivares, revelara ayer que ya se vislumbran los primeros frutos del esfuerzo que se realiza, desde la administración estatal, para diversificar la economía regional atrayendo inversiones de la industria de los semiconductores.
Luego de una gira por Estados Unidos, el funcionario aseguró que se han identificado oportunidades que permitirán incorporar a Coahuila al ecosistema de esta industria. Los proyectos que podrían terminar desarrollándose en la entidad, precisó, implicarían inversiones de entre 150 y 500 millones de dólares, dependiendo del proceso que se instalara.
En una primera etapa, dijo, se planea atraer proyectos que impliquen desarrollar en nuestra entidad los procesos de empaque y testeo de semiconductores. Posteriormente, se avanzaría hacia actividades de mayor especialización. En el inter, habría que resolver los retos que implica el que Coahuila se incorpore a estas cadenas de valor.
Cabría esperar que, con el propósito de concretar a largo plazo la diversificación económica que esta propuesta plantea, se desarrollen las estrategias que la vuelvan viable. Y ello implica el establecimiento de mecanismos permanentes de colaboración entre las entidades gubernamentales responsables de la promoción económica y los sectores académico y privado.
Porque una empresa de esta magnitud no es tarea de una sola administración gubernamental, sino que debe convertirse en un compromiso que se asuma en colectivo, con la vista puesta en el futuro.