¿Derecho a la educación...?

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Opinión
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El artículo 3 de la Constitución establece con puntualidad, expresamente que: toda persona tiene derecho a la educación. Dicho esto, no ha lugar a interpretación el reconocimiento de este derecho fundamental. Sigue diciendo el texto que se impartirá y garantizará la educación inicial, preescolar, primaria, secundaria, media superior y superior. La educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, conforman la educación básica; ésta y la media superior serán obligatorias, la educación superior lo será en términos de la fracción X del presente artículo. La educación inicial es un derecho de la niñez y será responsabilidad del Estado concientizar sobre su importancia. También establece que corresponde al Estado la rectoría de la educación, la impartida por éste, además de obligatoria, será universal, inclusiva, pública, gratuita y laica.

Los resultados de la prueba PISA 2025 publicados por la OCDE este mes muestran que México se ubicó de nuevo por debajo del promedio internacional y registró bajas en matemáticas y lectura. Así los datos: Matemáticas, 388 puntos (promedio OCDE: 463); bajó 7 puntos respecto a 2022. En Ciencias, 414 puntos (OCDE: 482). En Lectura 50 por ciento de los alumnos alcanzó el nivel básico promedio de la OCDE, que es de 65 por ciento igual en Lectura. En términos generales, tenemos en México un bajo rendimiento. El 41.8 por ciento de los evaluados queda en el nivel básico en las tres áreas principales. Solamente el 0.5 por ciento de los alumnos tuvo niveles de excelencia en alguna de las materias.

https://vanguardia.com.mx/opinion/reencontrarnos-es-todo-un-reto-PB23441385

El fracaso educativo está a la vista y esto, señalan los expertos, es en mucho por el tiempo que pasan en la computadora o en el celular, y por supuesto por falta de participación de sus padres en el seguimiento escolar. Muchos no saben ni qué ven sus hijos, ni les apura. El uso del celular sin supervisión les hace un daño terrible a niños y adolescentes. Los mantiene en las nubes, les roba su imaginación, los atonta, los priva de experiencias que requieren cuando llegan a la adultez. Repiten el patrón que se les mostró en casa. Por eso hay tanto muchacho hasta quitándose la vida. ¿Qué nos pasa? ¿Dónde carajos están sus padres? Los padres son proveedores de su familia, hoy día hasta los dos tienen que trabajar, pero eso no obsta para que manden a la porra su deber número uno: acompañar y formar a sus hijos. Están reprobados como padres y qué pena que esto repercuta en las personas que ellos mismos trajeron a este mundo.

Más datos respecto de esta hecatombe: “Solo 56 de cada 100 niños que entran a primaria terminan la educación media superior sin retrasos. El 30.5 por ciento de los jóvenes en edad de cursar la educación media superior están fuera de la escuela. Más de la mitad de los adultos carecen de estudios de nivel medio superior completo. Son datos de la UNICEF. Desafíos principales: Falta de evaluaciones: La implementación del modelo de la Nueva Escuela Mexicana priorizó cambios en planes y textos, pero redujo el uso de exámenes estandarizados para medir el aprendizaje real”.

Son hechos contundentes el rezago en aprendizajes, sobre todo en matemáticas, lectura y ciencias, como ya se ha apuntado. A esto se le suman las carencias en el mantenimiento de las escuelas, equipamiento tecnológico y servicios básicos en diversas regiones. En periodo vacacional hay escuelas que son vandalizadas, para acabarla de ribetear, como decía mi madre.

Por supuesto, hay becas, pero no se dan abasto y además hay dudas sobre cómo vincularlos directamente a mejoras académicas y de infraestructura. La corrupción se pinta sola y como no se le combate ha ido creciendo, hoy es un tumor que envenena cuanto toca. México sigue en el hoyo, nomás hay que voltear a ver a líderes sindicales del magisterio viviendo como marajás. Intocables.

“Una educación transformadora impulsa la movilidad social, cierra brechas de desigualdad y fortalece la cohesión social”. Es una gran verdad, pero estamos a años luz de que esto suceda.

Es cierto que el Estado es el principal responsable de garantizar que el derecho a la educación sea para todos, sin distingos de ninguna especie. Para que esto suceda se requiere mayor inversión en educación pública de CALIDAD y una infraestructura ad hoc para monitoreo, políticas y programas que llegue a quienes más lo necesiten. La educación es un asunto de todas y todos. Las organizaciones, padres y madres cuidadores, comunidades, deben sumarse a esa supervisión, a tender puentes para que los apoyos y las soluciones lleguen a donde deben llegar. La mejor inversión que se debe hacer en un país, es en materia de educación. Échese un clavado a la educación que se imparte en los países nórdicos. Para empezar, en aquellas latitudes los maestros son los profesionistas mejor pagados. ¿Nomás porque sí? Claro que no, son los que educan a los futuros ciudadanos de un país y eso demanda que se les pague de acuerdo a esa realidad.

“Necesitamos una educación inclusiva. La falta de educación de calidad nos afecta a todos: frena el desarrollo del país, profundiza la desigualdad y cierra oportunidades. Por eso garantizar que cada niña, niño y adolescente aprenda es una responsabilidad de todos”, dicen los expertos en el tema, y tienen razón.

Columna: Dómina. Nacida en Acapulco, Guerrero, Licenciada en Derecho por la UNAM. Representante ante el Consejo Local del Instituto Federal Electoral en Coahuila para los procesos electorales.

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