Focos rojos: elecciones de 2027 (III)
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La narrativa electoral debe destacar el bienestar integral y los resultados de los alcaldes, sin ignorar las inconformidades cotidianas
4. REGIÓN SURESTE
La región Sureste comprende Saltillo, Ramos Arizpe, Arteaga, General Cepeda y Parras, municipios cuyo comportamiento electoral ha sido consistentemente priista.
La zona conurbada de Saltillo, Ramos Arizpe y Arteaga enfrenta cuatro retos. Primero: un crecimiento urbano acelerado que genera tráfico excesivo, transporte público insuficiente, expansión desordenada, oferta limitada de vivienda, presión sobre el abasto de agua y una demanda creciente de servicios.
Segundo: el voto joven y el de los nuevos residentes. La oferta laboral industrial ha atraído a numerosos migrantes sin vínculos históricos con el PRI regional. Se trata de un electorado volátil, cuyas necesidades y expectativas deben conocerse en detalle para atraerlo.
Tercero: la dependencia de la industria automotriz. El aumento de aranceles, la desaceleración económica estadounidense, la automatización y los problemas energéticos podrían deteriorar el empleo industrial y modificar el ánimo electoral.
Cuarto: el desgaste de los gobiernos priistas ante una ciudadanía que exige seguridad, así como agua, recolección de basura y limpieza urbana eficientes; transporte público adecuado; imagen urbana digna y crecimiento ordenado.
Ojo: una campaña sustentada exclusivamente en “Coahuila es seguro” resultaría insuficiente. La narrativa electoral debe destacar el bienestar integral y los resultados de los alcaldes, sin ignorar las inconformidades cotidianas.
En este sentido sobresale Saltillo, bajo el liderazgo de Javier Díaz. En junio de 2026, la capital registró una percepción de inseguridad de apenas 16.9 por ciento, una de las menores del país, según la ENSU del Inegi. Durante 2025, reportó más de 7 mil millones de pesos en inversión y 7 mil 627 nuevos empleos. En 2026 ocupó el cuarto lugar nacional en competitividad urbana y registró la menor tasa de informalidad laboral, de acuerdo con el IMCO.
Entre los alcaldes del estado, Díaz está obligado a ganar ampliamente su reelección en 2027 para fortalecer su aspiración a la candidatura a gobernador en 2029.
Saltillo y Ramos Arizpe están en amarillo; Arteaga, Parras y General Cepeda, en verde.
5. REGIÓN LAGUNA
La Región Laguna comprende Torreón, Matamoros, San Pedro, Francisco I. Madero y Viesca.
Miguel Riquelme, político profesional, llegó a la alcaldía de Torreón con amplia experiencia administrativa y un conocimiento directo de la estructura municipal, los sectores empresariales, así como de los grupos políticos y sociales de La Laguna. Su arribo elevó la coordinación institucional con el gobierno estatal.
Sin embargo, los problemas que encontró exigen soluciones inmediatas. Para que sus resultados repercutan favorablemente en las elecciones de 2027, deberá convertir su experiencia en una legitimidad traducida en credibilidad y confianza ciudadanas. Tiene menos de nueve meses para ofrecer respuestas satisfactorias.
¿Qué ha hecho? Metódico y prudente, corrige áreas directivas y operativas, procura no cargar con los costos del gobierno anterior y evita conflictos administrativos, laborales y políticos.
También incorpora al Ayuntamiento perfiles acordes, técnica y políticamente, con su forma de gobernar. Al mismo tiempo, integra bajo su coordinación a los actores que crecieron durante la administración anterior para unificar al priismo local frente a las elecciones de 2027 y 2029.
Tomando al toro por los cuernos, enfrenta fugas, desabasto de agua y el drenaje colapsado del SIMAS. Además, diseña un modelo de transporte público que sustituya al fallido Metrobús, incrementa el bacheo y la pavimentación, mejora la imagen urbana e intenta ordenar el crecimiento urbano de Torreón.
De la rapidez y eficacia de sus respuestas dependerá que construya la legitimidad política necesaria para cohesionar a su partido y reafirmar el triunfo obtenido por el PRI en 2026.
San Pedro, Francisco I. Madero y Viesca están en rojo; Torreón y Matamoros, en amarillo.
Más allá de las diferencias regionales, el PRI enfrenta tres riesgos transversales:
1. El exceso de confianza después de haber obtenido 55 por ciento de la votación en 2026.
2. La transferencia de la popularidad de Claudia Sheinbaum hacia los candidatos federales y municipales de Morena.
3. La ruptura o el debilitamiento de los acuerdos con la UDC o simpatías con votantes panistas.