Godoy y Alcalde, las dos fiscales (bajo la tormenta)

Opinión
/ 11 enero 2026

Bertha Alcalde Luján, que venía de hacer un trabajo eficaz al frente del ISSSTE –donde la sustituyó precisamente Batres–, se ha consolidado en la fiscalía citadina, una de las más complejas del país

Figuras clave del oficialismo, ambas; personajes con ruta propia, pero que en cualquier momento pueden entrar en colisión por voluntades ajenas. Esta es una historia –una más– de las pugnas que menudean en altos estratos de nuestra política.

Ernestina Godoy (CDMX, 1952), titular de la Fiscalía General de la República (FGR), tras la defenestración de Alejandro Gertz Manero, ha sido alineada con una estrategia de seguridad y administración de justicia operada por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, lo que supone un predicamento jurídico para el diseño constitucional en este ámbito, que subordina a los cuerpos policiacos al Ministerio Público, no al revés.

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Los cargos más significativos designados por Godoy Ramos, incluso en los escasos cinco días en los que fue “encargada” de la FGR, quedaron a cargo de cercanos a García Harfuch, en ámbitos tan sensibles como el combate al crimen organizado, los delitos financieros, el narcomenudeo y su control regional. Ella se reservó para sí apenas a los integrantes de su oficina, pero incluyó un puesto medular: el de quien la sucedería si es cesada.

El peso de García Harfuch es justificado por la confianza de la que goza en Palacio, por la eficacia de los resultados que parece ir conquistando. Pero también por la debilidad de su propio músculo operativo –el personal ejecutor bajo su mando–, tras la mudanza de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa, donde en los hechos tiene cerradas las puertas de la colaboración.

Algo se rompió en la relación entre el titular de Seguridad federal y el secretario de la Defensa, el general Ricardo Trevilla. De acuerdo con versiones surgidas en el ámbito castrense, en las semanas previas al arranque del gobierno Sheinbaum, Trevilla debió negociar con la citada Godoy –en su calidad de virtual consejera jurídica– las cifras finales de efectivos que quedarían en la Guardia Nacional y en Seguridad federal. Cuando ella insistió en ceder contingentes a García Harfuch, el general reviró: “¿Pues qué quiere este muchacho...?”.

La tensión, interna y foránea, que domina la agenda de seguridad y el rol protagónico de García Harfuch están teniendo como condimento adicional la resistencia del sector más radical de Morena, en el que militan abiertamente los hermanos Martí y Lenia Batres; integrantes del gobierno capitalino que encabeza Clara Brugada, así como otros actores, en Morena y algunos gobiernos estatales. La lectura es que ese bloque presiona para bloquear el esquema diseñado desde Palacio, y para ello les resultaría instrumental la fiscal Godoy Ramos, forjada en Iztapalapa y cercana a Brugada.

Desde ese escenario, la lógica de algunos personajes ha brincado a la eventual salida de la recién llegada fiscal Godoy para ser relevada por Bertha Alcalde, fiscal capitalina desde enero de 2025, cuando relevó a aquélla al no ser ratificada por el Congreso local bajo una operación, se asegura, de Martí Batres, que logró colocar como interino a Ulises Lara, su cuñado, sociólogo y abogado “fast track”. Lara acaba de ser designado relevo en la FGR en caso de ausencia de Godoy.

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Alcalde Luján (CDMX, 1986), que venía de hacer un trabajo eficaz al frente del ISSSTE –donde la sustituyó precisamente Batres–, se ha consolidado en la fiscalía citadina, una de las más complejas del país, donde ha topado con la red de corrupción que se atribuye al Tribunal de Justicia local, en el que acaba de ser reelecto Rafael Guerra. Experta en el nuevo sistema penal, ha ido afinando un equipo, no sin sobresaltos. Junto con su hermana, Luisa María, presidenta de Morena, pertenece a una generación dentro de ese partido que busca sumar eficacia con pragmatismo y tienen su capital político apostado en las manos de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Los tiempos marcados por amagos desde Washington en materia de inseguridad no parecen propicios para la política de callejón al gusto de los “duros” de Morena. Ya sabremos si priva la sensatez o las ganas de desestabilizar.

Roberto Rock Lechón, director del equipo que impulsa el proyecto de La Silla Rota. Escribe la columna política “Retrato Hereje” desde 2013. Ha sido periodista durante más de 40 años. Ocupó diversos puestos en el periódico “El Universal”, entre ellos reportero, editor y director editorial. Ha colaborado en varias publicaciones y es autor y coautor de diversos libros. Ha sido conferencista en diversos países en temas de periodismo, transparencia y libertad de expresión.

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