Mirador 01/01/2026
COMPARTIR
Elvirita Arocha, amable personaje de mi ciudad, Saltillo, era ya de edad madura cuando perdió la razón.
Su locura, a más de mansa, era romántica. Dio en la costumbre de abrir todas las noches el ventanal de la sala de su casa cuando el reloj de la Catedral sonaba las 8. Sentada frente a la reja en una silla de Viena, una mano sobre la otra en el regazo, se estaba ahí hasta las 10. Le preguntaba alguien:
TE PUEDE INTERESAR: Mirador 31/12/2025
–¿Qué hace, Elvirita?
–Espero a mi novio –sonreía ella–. No tarda en llegar.
Nunca llegaba el novio imaginario, pero Elvirita lo esperaba todas las noches; lo esperaba siempre.
Así nosotros. Al inicio de cada año esperamos que sea mejor que el que pasó Los años, sin embargo, son iguales los unos a los otros. Todos traen consigo alegrías y penas.
No obstante tal pensamiento cumplo el rito de desear a todos un Feliz Año Nuevo. Si damos felicidad a los demás contribuiremos a que en verdad el nuevo año sea feliz.
¡Hasta mañana!...