Nos encontramos en la era de la longevidad: ¿tenemos lo necesario para ser personas mayores?

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Opinión
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La tendencia es clara. Cada vez nacen menos personas... y cada vez hay más personas mayores. Recientemente, se viralizó la noticia de que en México se desplomó la fecundidad, lo cual, entre muchas otras cuestiones, debería hacer que nos preguntemos: ¿estamos preparados y preparadas para una sociedad envejecida?

Cabe aclarar que el hecho de que nazcan menos personas no significa per se que seamos o vayamos a ser menos, sino que representa una reducción en el ritmo al que aumenta el número de habitantes.

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El volumen demográfico sigue altísimo, pero con la diferencia de que su mayoría la constituyen personas de mediana edad y mayores. Para ponerlo en números: según datos del Inegi, en el segundo trimestre de 2022 residían en el país 17 millones 958 mil 707 personas de 60 años o más, es decir, el 14 por ciento de la población total.

Este grupo, muchas veces estereotipado bajo la percepción que la mayoría suele tener sobre cómo se debería ver o comportar una persona mayor, está lleno de diferencias. No todas las personas viven un envejecimiento igual; las circunstancias suelen ser muy variadas para cada quien.

A esto se suma que las mujeres suelen ser más longevas, fenómeno denominado feminización del envejecimiento. Además de ser mujeres y mayores, también pueden ser indígenas, negras, parte de la comunidad LGBTIQ+, pobres, entre otras, lo cual también las coloca en una situación de interseccionalidad.

Además, el hecho de que las mujeres tengan una mayor longevidad no significa que vivan mejor. El género toma vital importancia en esta etapa. Por ejemplo, las discriminaciones, situaciones de violencia, brechas salariales y rol dentro de la familia −experimentados por las mujeres a lo largo de su vida− impactan significativamente durante su vejez.

Todo lo anterior suma a la necesidad de crear ciudades, sociedades y espacios adecuados y adaptados a las necesidades específicas de este grupo de población.

A propósito, el pasado 1 de octubre se celebró el Día Internacional de las Personas Mayores, declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1990. En esta ocasión, el lema fue “La era de la longevidad: repensar los sistemas para una vida más larga”.

Actualmente, estamos en los años finales de la Década del Envejecimiento Saludable 2021-2030, estrategia impulsada por las Naciones Unidas. Lo cual es una oportunidad para mejorar la vida de las personas mayores y comunidades, mediante el trabajo colectivo entre los Estados y demás actores.

Sin embargo, a pesar de todas estas iniciativas y los avances en el reconocimiento de los derechos específicos de este grupo de personas −como la adhesión a la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores−, no resultan suficientes para asegurar la protección.

Y hablando de derechos, es fundamental resaltar que, si bien las personas mayores tienen reconocidas las mismas garantías humanas que todas las otras personas, comúnmente se encuentran en una situación de vulneración. Aunque parezca obvio, resulta necesario aclarar que envejecer no debería significar perder prerrogativas, porque estas no caducan con la edad, tal como menciona HelpAge España.

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Ser una persona mayor no debe significar, bajo ninguna circunstancia, ser vulnerado en su autonomía, dignidad, igualdad y cuidados, entre muchos otros. Es necesario recordar que el paso del tiempo no debe ser sinónimo de una menor calidad de vida.

Justamente para lograrlo y garantizar todos los derechos para todas las personas mayores, es que el Estado cobra importancia. Su papel es fundamental, ya que es el responsable de asegurar que todas las personas, una vez que lleguen a su vejez, puedan disfrutar de una buena calidad de vida.

Aún falta un largo camino por recorrer para llegar a una verdadera garantía de los derechos humanos de este grupo. Esta fecha es un buen momento para replantearnos en qué se está trabajando, como sociedad y como Estado, para asegurar que las personas mayores puedan vivir digna y adecuadamente.

Y tú, ¿te sientes preparado/a para ser persona mayor?

La autora es Secretaria Técnica y Profesora de la Academia IDH

Este texto es parte del proyecto de Derechos Humanos de VANGUARDIA y la Academia IDH

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